Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



lunes, 30 de septiembre de 2019

Macarena Gómez

Hace tanto tiempo que no hablo de mujeres en el blog... Pues ahora le ha tocado a esta nena.
No es que sea una belleza, pero tiene su aquél. Y sus añitos, que Macarena Gómez ya pasa de los 40 (Córdoba, 1978).
Lo que también tiene es un tiento. Morboso en el sentido prístino de la palabra; o sea, enfermizo. Y lo sabe. De ahí esa abertura de piernas a lo bailarina en la foto de la izquierda. Aunque yo, que en todo me fijo, pienso más que en lo que habrá debajo de esas bragas, en el sitio donde está colocada la criaturita, no se vaya a caer al vacío y adiós cuerpecito. Pero me quedo mirándole los ojos, preciosos.
Mirada diferente es la de esta otra foto de la derecha, de pícara. Y la actitud, claro está,  es de guarrindonga. Debe de ser foto para fetichistas que prefieren una chacha a una enfermera o para nostálgicos de Gracita Morales. Y ahí está anunciándole al señorito el puturrú que aparecerá debajo de las bragas.
Ahora sí, ahora, en esta foto de la izquierda tocando qué se yo -quizá sea una escultura representando al dios Baco: vino y vicio- ya no anuncia sino que enseña: unas tetas bastante correctas y redonditas; y el vientre plano; y el cuerpo para morder; y el pelo a lo casual. Y los ojos...: ¿qué mirará? Y el mar detrás como diciendo: Vente a dar un chapuzón conmigo. Sólo que no, no es a nosotros a quienes pretende sino al niño de la escultura: unión imposible.
Esta foto de la derecha también. Las tetas de frente con los brazos bien separados para que se vean bien. El pelo -¿para qué teñirla de rubio?- bajándole por el pecho e intentando no ocultar los pezones. Las piernas cruzadas no se le vaya a ver la flor, que ya sabemos que sólo la insinúa debajo de las bragas...
Y, por último, nos obsequia con una tortillita de rubia contra pelirroja: ella, la pelirroja, sonríe mientras le toca la teta a la rubia, que cierra los ojos pensando y sintiendo quién sabrá qué.

viernes, 27 de septiembre de 2019

Viaje a la Bretaña, IV (Bénodet Pont-l'Abbé, Penmarch)

Bénodet
Domingo, 15/9/19
Salimos a la buena de Dios a recorrer zonas al azar de la costa del departamento de Finisterre. La primera etapa, no lejos de donde pernoctamos, Bénodet, donde nos damos un largo paseo matinal a lo largo de la playa cuando la gente -es domingo- parece no haber despertado aún: 20 minutos en una dirección y 20 de vuelta. Y aunque el paisaje de costa es bonito -de ahí las fotos-, tampoco es que dé para mucho, que lo demás está lleno de residencias de verano.
Bénodet

martes, 24 de septiembre de 2019

Lazarillo de Tormes

La vida de Lazarillo de Tormes (Castalia, Madrid: 1972)
Este jueves 26 de setiembre se comentará esta novela en la tertulia del grupo Temps de lectura del Ateneo de Mahón y a propuesta mía. Con esta entrada no pretendo un comentario exhaustivo de la obra sino sólo exponer algunos puntos de reflexión. Notaré, además, que hace un tiempo ya publiqué una entrada comparando el Lazarillo y el Amadís en la que entendía la primera obra como respuesta dialéctica a la segunda; allí notaba desde el calco de los nombres -antropónimo + de + topónimo- hasta el común nacimiento de ambos protagonistas en relación al agua para luego ver cómo se oponen diametralmente sus genealogías, los valores por los que se mueven e incluso la concepción del tiempo y el espacio.
Ahora añadiremos:

sábado, 21 de septiembre de 2019

Viaje a la Bretaña, III (Concarneau y Pont-Aven)


Sábado,14/9/19
El desayuno en el hotel, hipermegapotente: que si higos, que si embutidos –salchichón y 3 tipos de jamón-, que si queso, y de ahí me salían tres minibocadillos, sus cuatro pastitas para mojar en la leche con cacao, su zumito de naranja y, después, un café expreso potable para tomar en la terraza del hotel frente al mar con el cigarrito en plan marco incomparable.
Concarneau

miércoles, 18 de septiembre de 2019

Viaje a la Bretaña, II (de L'Escala a la Bretaña; Quimper)

Viernes, 14/9/2019
Despertador a las 6 de la mañana y a desayunar al primer bar abierto de L'Escala, el bar Sevilla, para ponernos en marcha a las 7 menos cuarto. De L'Escala hacia Figueras (por supuesto sic) para salir a la N-II y coger la A-2 en Figueras norte. Hasta Carcasona sin más novedad que un control matutino de la Policía Nacional justo tras el peaje de La Junquera: nos dejan pasar sin problemas y sólo faltaría eso, que pararan un Mercedes como el mío. Sea como fuere, siempre es de agradecer que el control sea de la Policía Nacional y no de la catalana porque eso supone la seguridad de sentir la presencia del Estado; y espero que si hubiera pasado por el control algún baboso independentista hubiera pensado lo de la bota del estado opresor.
Digo que sin novedad hasta Carcasona pero, en realidad, sin novedad hasta destino: fuimos parando cada dos horas para relevarnos mi niño y yo al volante y los únicos contratiempos fueron los embotellamientos al cruzar los periféricos de Tolosa a las 9:30, de Burdeos a las 12 y Nantes a a las 16:30. Ah, y paramos a comer en la misma autopista para no perder tiempo ni romper promedios: bazofia, que nos cobraron más de 9 euros por esas 3 no sé qué -creo que salchichas de Tolosa- que salen en la foto de arriba a izquierda. Pero en global el viaje bien, que llegamos a destino a las 6 y media de la tarde dando un promedio de velocidad de 103 kms./hora y un consumo de 4,7 litros/100.

domingo, 15 de septiembre de 2019

Viaje a la Bretaña, I (De Menorca a L'Escala)


Jueves, 12/9/2019
Total, que el día 12 de setiembre me voy a Mahón y me cojo con mi coche el barco de la Transmediterránea, concretamente el Volcán de Tinamar de la foto de la izquierda que, según entiendo, es de la naviera Armas pero está concertado con Transmediterránea. Con mi camarote para mí solito, que aunque navegue de día -sale a las 12- y no sea necesario para el común de los mortales, lo es para mí para no aburrirme dando vueltas arriba y abajo. El viaje bien, gracias, sólo que al salir del puerto de Mahón a mar abierto no paró de dar cabezadas hasta media tarde. Pero yo en mi camarote con mis cosas: me leí un capítulo de Resurrección de Tolstoi, unas diez páginas del Journal d'un curé de campagne de Bernanos y un capítulo también de Festín de cuervos, el tomo 4 de Canción de hielo y hielo, lo que viene a ser Juego de tronos. Cosa más mala, más mal organizada; y no me extraña que le guste a Pablo Iglesias, que es de esa gente de mucho hablar pero que va a perder el alma por no saber latín. Lo que sí me extraña es haber llegado yo al tomo 4; y eso que me pregunto a cada página por qué tal cantidad de personajes que sólo salen una vez, por qué cada casa feudal tiene que tener algo tan chorra como un lema. Enfín, que es la misma fórmula que un culebrón venezolano: se trata de que en todo guión ha de haber un incesto y, para mejor proveer, un parricidio; a partir de ahí, éxito asegurado. Ah, bueno, y que también estuve rereleyendo a saltos el Lazarillo de Tormes porque es la primera obra que hemos de leer en el grupo de lectura del Ateneo de Mahón el día 26 de este mes de setiembre.

miércoles, 4 de septiembre de 2019

Quijote, II,25-26

Son éstos los capítulos leídos en la sesión del grupo de lectura del Ateneo de Mahón del día 23 de mayo.

Capítulo 25: en la venta
  • Es un capítulo estático cuyo interés radica en los personajes que acuden a la venta. El primero de ellos, con quien se habían topado en el camino y había despertado su curiosidad, es el hombre cargado de lanzas y alabardas. El resultado de lo que cuente estará lejos de lo esperado: tales armas, lejos de servir para la guerra, esperan su uso en una pendencia entre vecinos de dos pueblos. El motivo es que dos regidores de un pueblo, habiendo uno de ellos perdido un asno, salen a buscarlo y compiten a ver quién de los dos rebuzna mejor para llamarlo. Ello despertará las burlas de los pueblos vecinos y las armas serán para ir contra uno de ellos. Estamos de nuevo ante, digamos, una visión burlesca del ideal de las armas. Por lo demás, el tema queda inacabado; será recuperado más tarde tras el episodio de maese Pedro.

domingo, 1 de septiembre de 2019

Quijote, II,23-24



Estos son los dos capítulos que se comentaron en la sesión del grupo de lectura del Ateneo de Mahón celebrada el 25 de abril.

Capítulo 23: las visiones en la cueva de Montesinos
  • Ya el epígrafe del capítulo, se atribuya a quien se atribuya, Cide Hamete, traductor, segundo autor..., pone en duda la veracidad de lo que don Quijote va a contar. Y también Sancho dudará luego (825).