Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 29 de marzo de 2019

Viaje a Salamanca y Figueira da Foz, VI: en Figueira da Foz

Martes, 12 de marzo:
Sigo con mi rutina de siempre, que quizá sea alguna cosa psiquiátrica supercatalogada aunque de gravedad inferior -presumo- a la rutina de ir a trabajar todos los días. Yo, mi desayuno a las 8 y media y mi café solo de después con el cigarrito en el jardín. Ratito de lectura e incluso un sudoku hasta que, como llevo la espinita de Montemor-o-Velho, voy hasta allí y recorro el pueblo durante una media hora. Observo que para subir al castillo hay todas unas escaleras mecánicas que contrastan por su modernidad con las casas que las flanquean. Y ya hacia las once pasadas me da por ir de compras en plan sencillo, que ya llevaba idea de lo que quería, un chal para mi chati: me voy hacia el centro de Figueira y, sin bajarme del coche, veo una tienda de telas con un aparcamiento precioso delante. Aparco, entro y me explico. La señora, a juego con la tienda muy años 50, me enseña un montón de chales de varios colores y me quedo con uno negro; a ello añado hasta cuatro lenços que igual pueden servir de mantelitos que de trapos de cocina, y los cuatro diferentes pero con un motivo común, el gallo portugués; y en la foto está el ejemplo.
Cocido

martes, 26 de marzo de 2019

Viaje a Salamanca y Figueira da Foz, V: en Figueira da Foz

Lunes, 11 de marzo:
Lo primero, esa foto que se puede añadir a la abundancia del desayuno en el hotel rural, los huevos revueltos -o algo así- con beicon. Tras ello decido quedarme un rato largo en el jardín leyendo, que se está la mar de ricamente, y consigo por fin acabar El escándalo de Alarcón: un horror que dos páginas después de que el protagonista decida marcharse de misionero a Asia -o a África, ya no sé- se le vea, en virtud de una vuelta de tuerca ex machina, felizmente casado con una mala fotocopia de la doña Inés del Don Juan Tenorio.  Así, hasta las 11, en que decido salir a tomar un café en uno de esos pequeños establecimientos tipo pastelería para luego ir a un centro comercial.

sábado, 23 de marzo de 2019

Manuel Rivas, Todo es silencio

Rivas, Manuel, Todo es silencio (Debolsillo, Barcelona: 2018)
Leímos tal novela en la sesión del grupo de lectura del Ateneo de Mahón del día 21 de febrero pasado. Y añado que del mismo autor ya comentamos en este blog otras dos obras: El último día de Terranova y La mano del emigrante. Y ello no significa que me atraiga especialmente el autor, del que he leído también El pueblo de la noche, El lápiz del carpintero y ¿Qué me quieres amor?, porque de las tres obras tratadas en el blog todas han sido leídas a propuesta de algún club de lectura y nunca a propuesta mía. Porque no es que me caiga especialmente bien el autor aunque no hay motivo alguno para ello.

miércoles, 20 de marzo de 2019

Viaje a Salamanca y Figueira da Foz, IV: en Figueira da Foz

Domingo, 10 de marzo:
Lo básico de un hotel es el desayuno, que ha de ser potente y el de Salamanca lo era. Pues aquí aún más porque, a lo de la foto hay que añadirle unos huevos revueltos con bacon que me como por educación porque los han hecho especialmente para mí cuando ya estaba harto y lleno.

domingo, 17 de marzo de 2019

Viaje a Salamanca y Figueira da Foz, III: de Salamanca a Figueira da Foz

Sábado, 9 de marzo:

Me despierto a las 7 y me lo organizo todo. Hago un viaje al coche para llevar paquetes -bolsas con libros, tabaco y medicación- excepto la maleta, que ya llevaré después del desayuno. Me lo preparo, pues, para salir enseguida después de desayunar, incluso hago el checaut, que es como llaman ahora a lo de pagar en el hotel. Y a las 8 en punto, en cuanto abre el comedor para el desayuno, voy para allá pero me encuentro una muchedumbre de insersitos, que ayer no estaban, invadiéndolo todo. Problemas para acceder al colacao, al zumo de naranja, a los cruasanes, a la sal para el pan con tomate: total, media hora para desayunar, que me quejo por vicio porque prisa no tenía ninguna. Me tomo el café en una mesita exterior con el cigarrito y a las 8:40 salgo en dirección a Portugal.

jueves, 14 de marzo de 2019

Viaje a Salamanca y Figueira da Foz, II: en Salamanca


Viernes, 8 de marzo:
Después de desayunar en el hotel y tomar café leyendo El Mundo, en plan muy tranquilo, me cojo el autobús -no sé si contar que un joven me cedió su asiento- y subo al centro de Salamanca para tomar otro café en el Novelty de la plaza Mayor donde, según conté en mi anterior viaje, sigue sentado en estatua don Gonzalo Torrente Ballester. Espero a las 10 a que abran las tiendas porque me quiero comprar ropa interior y un cinturón, y así hago, que cojo la calle Toro y voy a parar a un Massimo Dutti mientras ya se están organizando las feministas en la calle gritando, supongo que porque habría un Zara por allí, Amancio Ortega explota a las obreras: un logro de rima que ilumina toda una tautología porque ¿para qué, si no es para ser explotada, existe una obrera? Sólo que las feministas o no han leído a Marx o no saben, y seguramente Amancio Ortega sí lo sabe, que eso del feminismo -como lo de la ecología- son edulcorantes para esconder que debajo está la lucha de clases. Enfín, que no estoy para impartir doctrina ni para chominadas; ni tampoco le quiero hacer sombra a Pablo Iglesias.

lunes, 11 de marzo de 2019

Viaje a Salamanca y Figueira da Foz, I: a Salamanca

Ya en 2016 hice un viaje semejante que conté aquí. Y en 2017 también aunque no lo conté porque en realidad tuvo muy pocas variantes con respecto al anterior: mismos alojamientos, mismos bares frecuentados... Y el de este año sí he decidido contarlo.
Jueves, 7 de marzo: