Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



lunes, 25 de julio de 2016

Historia de Merlín

Historia de Merlín (2 vols. Siruela, Madrid: 1988)
Es uno de los muchos textos artúricos publicados en los 80 en la cuidadísima Selección de lecturas medievales de la editorial Siruela. Y gira, como su título indica, alrededor de la figura de Merlín, creada por Geoffrey de Monmouth, que lo incluye en su Historia regum Britanniae. Destacaremos sólo aquello que sirva para mejor comprender el mundo artúrico:
  • La concepción de Merlín: está cargada de notas folclóricas; el diablo lo hace ser concebido sin trato carnal en la tercera de tres hermanas (I,5-12). Al nacer, adquirió [...] el poder, los conocimientos y el ingenio de un diablo pero Dios lo protegió y quiso que supiera las cosas que van a ocurrir de donde su papel de profeta; además, era más peludo y tenía más vello que ningún niño (I,17).
  • Ya de niño se le caracteriza como sabio -Cf. el niño Jesús en el templo- al superar a los consejeros del rey Vertiger sabiendo las causas por las que no se sostiene una torre que éste pretende levantar (I,33ss).
  • Y adquiere múltiples formas: de anciano, de pastor, de muchacho...
  • Se le asocia al bosque adquiriendo un cierto aspecto de homo sylvester. Allí acude frecuentemente a visitar al sabio Blaise a quien le cuenta todas las cosas: Blaise las puso por escrito y por eso las sabemos (I,63). Nótese la relación con Cide Hamete Benengeli y el Quijote. De otro lado, algo parecido hará el rey Arturo con las aventuras de los caballeros que parten en busca de Merlin: Al cabo del año, regresaron a la corte, donde cada uno de ellos contó lo que le había ocurrido en la búsqueda. El rey Arturo hizo que lo pusieran todo por escrito (II,407).
  • Tiene poder de hacer milagros y así, nada menos que trasladar las piedras de Stonehenge desde Irlanda hasta Inglaterra: hizo que las piedras llegaran de Irlanda mediante artes, y aún están en el cementerio de Salesbieres. O de dominar las aguas para destruir al ejército enemigo de modo parecido a Moisés en el mar Rojo y de Alejandro Magno en alguna de sus biografías: (los sajones) apenas entraron en la landa, Merlín hizo un encantamiento admirable que provocó una riada grande y ruidosa que les cortaba el camino por el que debían pasar (II,13). Y la capacidad de profetizar de modo críptico sobre todo con animales: ya ha llegado a esta tierra la loba que encerrará al león salvaje en una jaula (I,348); El gran dragón [...] vendrá a echar de Bretaña al gran león coronado (I,360).
  • Interpreta sueños y, así, llega a acudir a Jerusalén tan rápidamente que no hay caballo en el mundo que pueda darle alcance (II,333) con la sola intención de interpretar un sueño del rey Flualís (cf. José y Faraón, Daniel y Nabucodonosor...).
  • Le propone a Uterpandragón la creación de una mesa el día de Pentecostés, que en el mundo artúrico será siempre día clave: esta mesa será la tercera de una serie de las que la primera es la de la última cena; la segunda, donde se sienta la familia del soldado que se hace con el cuerpo de Jesucristo y por donde éste hace correr el Santo Grial. Con la tercera  mesa se representará a la Trinidad (I,81) y en ella se sentarán los más nobles de vuestro reino (I,83). En la mesa queda un lugar vacío y Merlín explica por qué: no será ocupado en tu tiempo y [...] el que lo ocupe aún no ha sido engendrado; el que se siente en él tendrá que terminar con las aventuras del Grial (I,84). Aun así, un caballero pretende sentarse en él y, por violación de la prohibición, se derritió como un caldero de plomo (I,86). Más adelante se insistirá sobre la búsqueda del Grial y el caballero que podrá conseguirlo; según la profecía [...] éste será el mejor caballero del mundo, que descubriría las maravillas del Santo Grial (II,177-178).
  • Del mismo modo, Merlín avisa a Uterpandragón sobre lo ilícito de su amor por Igerne, esposa del duque de Tintagel: cometerá una gran injusticia por conseguir su voluntad y [...] le ordeno que se dé cuenta, porque le será mejor (I,98). La violación de esa prohibición puede entenderse como el origen de todos los males que afectarán al mundo artúrico hasta la batalla final en Salesbieres. Aun así, es mediante una estratagema ideada por el propio Merlín como Uterpandragón poseerá a Igerne de donde fue engendrado el buen rey que se llamaría Arturo (I,102); mientras, el duque, marido de Igerne, muere en una batalla y el resultado será que Uterpandragón se case con Igerne mientras su aliado el rey Loth de Orcania se casa con su hija; de estos últimos nacen Galván, Agravain, Gueheriet, Guerrehet y Mordret (I,110). Uterpandragón, por su parte, tenía otra hija por cuya sabiduría era conocida como Morgana el Hada, hermanastra, pues, de Arturo; ésta entrará en contacto con Merlín: tuvo una gran relación con él [,,,] y conoció muchas maravillas de astronomía y de nigromancia (II,40 y vid. infra). 
  • Arturo, al superar la prueba de sacar la espada de la piedra, será proclamado rey en Navidad. De ahí una cierta asociación entre Arturo y Jesucristo o, si se quiere, la visión de Arturo como el Mesías que liberará la Gran Bretaña de los sajones según se verá en la mayor parte de la obra.
  • Merlín, en su función de consejero de Arturo, le aclara su genealogía y le dice que de los cinco hijos del rey Loth, uno, el menor, lo ha engendrado el propio Arturo (I,143): se entiende que será Mordret y que Arturo lo ha tenido con su hermanastra; y se ha acostado con ella con engaño pues ella cree que quien está en la cama con ella es su marido (I,198). De todo ello -entendemos-, otra de las causas de la caída del mundo artúrico; queda profetizado por Merlín lo que ocurrirá en la batalla de Salesbieres: el hijo matará al padre y el padre al hijo y eso ocurrirá en este mismo sitio. Ese día la tierra de Gran Bretaña quedará sin señor y sin heredero (II,270).
  • Conflicto hay también con el nacimiento de Ginebra: el rey Leodagán engendró en su mujer una niñita que se llamó Ginebra y Cuando la reina dio a luz, encontró en la cintura de su hija una marca pequeña semejante a la corona de un rey. Ahora bien, el mismo día que Leodagán se acuesta con su mujer lo hace también con la de su senescal, que dio a luz una hija de gran belleza, semejante a la hija de la reina, de tal forma que no se podía reconocer quién era una o la otra, a no ser por la marca de la corona [...] Las dos recibieron en el bautizo el nombre de Ginebra y se criaron juntas (I,234). Hay, pues, dos Ginebras iguales y con la sola diferencia de la marca corporal, preparada a efectos de anagnórisis.
  • De forma muy semejante, habrá otro par de personajes: el rey Urián tiene dos hijos llamados Yvain: uno, Yvain el Grande lo tiene con su mujer legítima; el otro, Yvain el Bastardo, con la mujer de su senescal (I,263).
  • Merlín, por su parte, entra también en relación con una mujer según una profecía de Diana, divinidad asociada al bosque; ésta comunica a un vasallo de alto linaje, llamado Dionás, que la primera hija hembra que tengas será codiciada por el hombre más sabio de la tierra (I,351). Será Viviana y el primer encuentro entre ambos tendrá lugar en un locus amoenusuna fuente de agua clara y agradable (I,352). Se harán promesas de amor y ella pone una condición: después de que me hayáis enseñado todo lo que os pida y después de que yo sepa ponerlo en práctica (I,355). Así ocurre en una visita que Merlín le hace en la fiesta de San Juan: La muchacha le preguntó muchas cosas, le hizo preguntas y Merlín le enseñó mucho, pues la amaba tanto que poco faltaba para que perdiera la razón. Cuando la joven vio que lo tenía tan enamorado, le rogó que le enseñara a dormir a un hombre (II,84). Tal relación no gusta al sabio Blaise: pues temía que le engañara la joven y que perdiera sus conocimientos (II,43); Merlín desoye a Blaise y de ahí una nueva prohibición cuya violación tendrá consecuencias negativas. En efecto, Viviana acaba engañando a Merlín bajo forma de seducción: -Señor, quiero que me enseñéis a hacer un hermoso lugar, agradable, en el que pueda encerrar por arte tan fuerte que después no pueda ser deshecho y allí estaremos yo y vos mientras nos apetezca, y viviremos en alegría y gozo (II,393); y cuando Merlín está dormido -y recuérdese que es Merlín quien ha enseñado a Viviana a dormir a un hombre- ella construye a su alrededor una torre de la que él no podrá salir: -Señora, me habéis engañado si no permanecéis conmigo, pues nadie, sino vos, tenéis poder para deshacer esta torre (II,394).
  • Una segunda mujer a la que Merlín comunicará sus conocimientos será Morgana, la hermanastra de Merlín y descrita profusamente: doncella joven, muy alegre y agradable, aunque su rostro era moreno (Cf.: Nigra sum sed formosay de cuerpo redondeado, ni demasiado delgada, ni gorda en exceso; era agradable de cuerpo y bien proporcionada en sus miembros, era recta, muy afectuosa de trato y cantaba muy bien; sin embargo, era la mujer más libidinosa de toda Gran Bretaña y la más lujuriosa; era de grandes conocimientos y sabía bastante de astronomía, pues Merlín le había enseñado y después le enseñó bastantes cosas (II,183). En seguida (II,184) se explica la relación de Morgana con Guiamor, sobrino de Ginebra, lo que provoca el odio entre ambas (aunque puede haber un trasfondo de celos según lo dicho más arriba acerca de la unión incestuosa entre Morgana y Arturo).
  • También es de notar la intervención de Merlín en la concepción de uno de los caballeros de la Mesa Redonda que, según entendemos. será Héctor de Mares. En efecto, provoca la unión del rey Ban con la hija del Agravadaín a quien ordena: -Levantaos, hermosa, venid con el que tanto os desea. Y ella no tiene capacidad para negarse: estaba encantada y no podía contradecir su voluntad. Y a la mañana siguiente, para dar visos de legitimidad a la unión, el rey Ban le entrega un anillo (Cf. por ejemplo Amadís): -Hermosa, guardad este anillo y mi amor (II,305). Y ese Héctor de Mares será hermanastro de Lanzarote, fruto de la unión entre el rey Ban y su mujer: le dieron en bautismo el nombre de Galaad, y como sobrenombre, Lanzarote, nombre que le duró toda la vida. El rey Ban y su mujer la reina se pusieron muy contentos y la reina lo quiso tanto que lo crió con su propia leche (II,417).
  • Según ya se ha dicho, la mayor parte del texto estará dedicada a la guerra entre el rey Arturo y sus aliados contra los sajones. Los primeros tratados como cristianos y los segundos, como paganos. Son batallas y escaramuzas muchas veces confusas y con un número de combatientes del todo exagerado. Además, el texto se va de un asunto a otro mediante fórmulas del tipo: Pero la historia deja ahora de hablar durante algún tiempo del asedio y os hablaremos de los sajones que han entrado en la tierra del rey Clarión de Northumberland (I,287).
  • Desde una falta de perspectiva temporal muy medieval, aparece en la historia Julio César inmiscuido en alianzas con los sajones (I,347); y más tarde un emperador romano proclama: -Yo, Lucio, emperador de Roma, que tengo la potestad y el señorío de los romanos, hago saber a mi enemigo el rey Arturo que nos ha afrentado a mí y al poder de Roma (II,340). En el mismo orden de cosas habría que observar que uno de los enemigos de Arturo, el rey Rión, tiene la espada de Hércules que Jasón había llevado a la isla de Colco cuando fue en busca del toisón de oro (388).
  • Por supuesto, se contiene el matrimonio de Arturo con Ginebra, la hija del rey Leodagán. Curiosamente, antes de que éste último conozca el nombre de Arturo: -Noble joven, no sé todavía cómo os llamáis. Adelantaos y recibid a mi hija por mujer (I,366).
  • Ya se ha visto antes el papel del locus amoenus en el encuentro entre Merlín y Viviana. También aparece en contexto amoroso cuando los hijos del rey Loth hablan de las hijas del guardabosques que les acaba de hospedar: cantaban los pájaros por la dulzura de la estación y cantaban tan dulcemente y tan alto en su lenguaje que tintineaba el bosque frondodo (II,205). Ahora bien, es curioso que ese tipo de espacio aparezca también como marco ideal para la guerra: la dulce estación en la que florecen los vergeles y los bosques, cuando los pájaros cantan con dulzura y suavidad y resuenan los bosques floridos y frondosos; los prados están llenos de hierba y los dulces ríos vuelven a llenar los lechos; cuando se puede llevar a cabo la guerra mejor que en cualquier otro momento del año (II,45). Y lo mismo poco después: se pusieron en marcha unos cuerpos del ejército tras otros [...] La estación era dulce y suave y la región, agradable, pues había abundantes bosques y praderas en donde cantaban los pájaros de todo tipo (II,53).
  • Ya se ha visto el encierro de Merlín. Pues bien, el texto termina con la búsqueda del mago: Mi señor Yvain y sus compañeros [...] se repartieron por distintas regiones en busca de Merlín (II,407). Y será Galván quien lo encuentre no sin antes haber sufrido el castigo de transformarse en enano por no haber saludado cortésmente a una doncella (II,407-409); es bajo esa forma como lo encuentra en el bosque de Brocelandia y Merlín se lamenta de su suerte: he caído prisionero, y nadie puede sacarme de la prisión. [...] nadie volverá a hablarme después de vos (II,411). Tras ello, Galván recupera su forma, vuelve a la corte del rey Arturo y explica el destino de Merlín: Cuando mi señor Galván entró, fue completa la alegría y la fiesta, les contó todo lo que le había pasado en su búsqueda y los nobles se quedaron muy sorprendidos. El rey Arturo lo sintió por Merlín (II,415).
  • Ocurre también un episodio que tendrá múltiples reflejos en el Quijote; es la orden del caballero vencedor al derrotado para que vaya a ponerse a disposición de alguien: Dulcinea en el Quijote y aquí, el rey Arturo: irás como prisionero ante el rey Arturo y le dirás de mi parte que te envía el pequeño caballero al que él ha armado; te pondrás a su merced en todo (II,398).
  • Como cuestión anecdótica, aparece reflejado el símbolo de la Y pitagórica, el del camino fácil o difícil, o positivo o negativo: emprendieron el regreso hacia Aneblaise, pensando que llevaban el camino adecuado, pero se equivocaban, pues fueron por una senda a la izquierda (II,15); y poco después: Tomaron un camino a la derecha y [...] encontraron una aventura admirable (II,26). Vuelven a aparecer esos motivos -el cruce de caminos, la aventura- con el del número tres y el del bosque como espacio de aventura en otro pasaje: entraron en el Bosque de la Espina porque era el que tenía más aventuras que todos los demás. Los tres [caballeros] cabalgaron hasta que se encontraron tres caminos que hicieron que se separaran; cada uno fue según lo llevó la ventura (250).
No entendemos bien por qué Carlos Alvar, siempre meticuloso, dice en el prólogo: A lo largo de los tres años y medio que duran los hechos relatados (XVII)...  Resulta que la obra abarca hechos que van desde el nacimiento de Arturo hasta su madurez. De todos modos, es de agradecerle su obra El rey Arturo y su mundo. Diccionario de mitología artúrica (Alianza, Madrid: 1993). Ahora bien hemos intentado una consulta a propósito de Viviana, la amada de Merlín, y hemos llegado a un estado de cierta confusión: s.v. Viviana remite a Niniana y allí se dice que Es la Dama del Lago; por la propiedad transitiva, pues, Viviana es la Dama del Lago; ahora bien, s.v. Merlín, al tratar de los personajes que aprenden magia de éste, se las da como diferentes: Viviana, Morgana, [...] y, probablemente, la Dama del Lago

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