Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



sábado, 12 de agosto de 2017

Jean Cocteau, Les enfants terribles

Cocteau, Jean, Les enfants terribles (París, Le livre de poche: 2014)
Poli... algo sería el adjetivo que define al autor (1889-1963). Polifacético por ejemplo; algo así como Lorca, contemporáneo suyo: poesía, novela, dibujo, diseño, teatro, danza... Y de él ya comentamos muy brevemente algo sobre su Oda a Picasso.
El hilo argumental es nimio: en el recreo del colegio Paul quiere ir a ver a su admirado amigo Dargelos pero recibe una piedra envuelta en una bola de nieve de uno de los amigos de éste. Lo mandan a su casa y, prácticamente, no volverá a salir de ella afectado por un mal que parece ir más allá de esa simple herida: Pense qu'une boule de neige a suffi pour le renverser, pour lui faire abandonner ses études (65). Poco hay que comentar:
  • Paul y su hermana Élisabeth viven con su madre enferma que pronto morirá. Hay que añadir a Gérard, el amigo de Paul: entre los tres se establecerá un curioso triángulo: Gérard aimait Élisabeth. Élisabeth et Paul s'adoraient et se déchiraient (63-64). Y los dos hermanos tienen una relación que roza el incesto. Cuando, muerta la madre, acuden a un hotel con el tío de Gérard, sólo disponen de una habitación para los tres: C`était décider (sic) qu'Élisabeth et Paul coucheraient dans la même chambre, Gérard dans la salle de bains (47),
  • Aparecerá un cuarto personaje en escena cuando Élisabeth se decida a trabajar en una casa de alta costura, Agathe, también huérfana (66). Y sobre ella desplazará Paul su admiración por Dargelos: il venait, sans le savoir, de transporter sur Agathe les masses confuses de rêve qu'il accumulait sur Dargelos (69); Élisabeth dice: Paul, est-ce qu'Agathe lui ressemble ? (70). Y de ahí que Paul piense en poder superar el episodio de la bola de nieve en el colegio: Le fier Dargelos qui blessait les coeurs d'un amour insoluble se métamorphosait en une jeune fille timide que Paul dominerait (70).
  • Otro personaje aparecerá en escena, Michaël, un conocido del tío de Gérard: c'était un juif américain, qu'il possédait une fortune immense.  A Élisabeth le gusta: Michaël vient pour moi, il veut m'épouser et il me plaît beaucoup (80). Pero es ajeno al espacio del resto de personajes: Michaél formait avec la chambre un contraste parfait. [...] Il leur représentait le dehors (81). Efectivamente, Élisabeth y Michaël se casan pero al poco él muere en un accidente durante un viaje de negocios al Midi: Sur la route, entre Cannes et Nice, Michaël se tua (83); se resuelve así lo sugerido anteriormente sobre la falta de lugar de este personaje entre los otros, que vuelven a quedar cerrados sobre sí mismos y emparejados.
  • Se plantea explícitamente ese emparejamiento: Comme Gérard Élisabeth, Agathe situait Paul plus haut que terre. Tous deux aimaient, ne se plaignaient pas et jamais n'eussent osé formuler leur amour (92). Pero la solución será muy diferente y Gérard se casará con Agathe; y será Élisabeth quien los convence, especialmente a ella: Élisabeth lui expliquait que Paul était incapable d'amour, qu'il ne l'aimait pas parce qu'il n'aimait personne, qu'il se détruisait lui-même et que ce monstre d'égoïsme causerait la perte d'une femme crédule (103). Cree Élisabeth además que Gérard et Agathe sont du même niveau, ils se cherchaient à travers nous (105). Tras la boda, Élisabeth y Paul, por así decirlo, se recuperan a sí mismos: Le voyage de noces laissa le frère et la soeur en tête-à-tête. [...] Élisabeth partageait l'enceinte, le veillait, le soignait nuit et jour (106); aunque Paul recae en su enfermedad: Le médecin ne comprenait pas cette rechute d'un mal dont il ne connaissait pas les symptomes (106).
  • Vueltos del viaje de novios, Gérard se encontrará casualmente a Dargelos y, de ahí, un episodio de valor simbólico. Dargelos le pregunta a propósito de Paul: Est-ce qu'il aime toujours le poison? (110); y le entrega para Paul un petit paquet enveloppé dans du papier journal. [...]  Il contenait, revêtue d'un de ces papiers de Chine [...] une boule sombre de la grosseur du poing (110-111). En realidad parece una repetición del episodio inicial: si antes era una piedra envuelta en nieve, ahora lo envuelto es veneno y ello explicaría la persistencia de la enfermedad de Paul; o bien al contrario, que Dargelos intente curar a Paul por algún efecto de magia homeopática. Sea como fuere, guardan la bola en una vieja caja de galletas y su presencia les exalta: La présence de la boule exalta beaucoup le frère et la soeur (112); y la consideran, en relación con lo dicho sobre la magia homeopática, como un fetiche que, sin embargo, causa el efecto contrario: un fetiche ne suffisait point à guérir Paul. Il s'étiolait, maigrissait, perdait l'appetit, traînait une langueur insipide (113).
  • Y al final de la novela se produce un intento de suicidio por parte de Paul del que hay que notar varios detalles: 1º) Viene anticipado tempranamente por lo que un día ve Gérard escrito con jabón en un cristal: Le suicide est un péché mortel (36). 2º) Lo intuye su hermana en sueños: Élisabeth dormait et faisait ce rêve: Paul était mort; luego cae rendida, se duerme y Paul la despierta; al preguntarle ella si no está muerto, el responde: -Si, je suis mort, mais tu viens de mourir: c'est pouquoi tu peux me voir et nous vivrons toujours ensemble (115-116). 3º) Paul lo intenta con el veneno de Dargelos: Après quatre heures de phénomènes qui lui firent se demander si ce poison était une drogue et si cette drogue à une dose massive suffirait à le tuer, il dépassait les stades angoissants (118).
  • Y el final, sorprendente, consiste prácticamente en una unión de los hermanos más allá de la muerte al estilo de Juan Tenorio o Félix de Montemar: Élisabeth, comme une amoureuse retarde son plaisir pour attendre celui de l'autre, le doigt sur la détente, attendait le spasme mortel de son frère, lui criait de la rejoindre, l'appelait par son nom, guettant la minute splendide où ils s'appartiendraient dans la mort. Paul, épuisé, laissa rouler sa tête. Élisabeth crut que c'était la fin, appuya le canon du revolver contre sa tempe et tira (123). Y los últimos pensamientos de Paul son para Dargelos: Il distinguait [...] les mains rouges de la bataille des boules de neige. [...] Il cherchait Dargelos (123-124).

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