Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 30 de junio de 2017

Bella ciao

Pues que el otro día, viendo La casa de papel, esa serie de Antena 3, dos de sus personajes se pusieron a cantar Bella ciao sin que se sepa bien a cuenta de qué. Y me dije que por qué no la saco en el bloc. Y he encontrado una buena versión:

miércoles, 28 de junio de 2017

Yasunari Kawabata, Lo bello y lo triste



Kawabata, Yasunari, Lo bello y lo triste (Planeta, Barcelona: 2016)
Leemos la presente novela a propuesta del grupo de lectura de la Biblioteca Pública de Mahón y para la sesión del 28 de junio. Y desconocíamos al autor (1899-1972) que, a lo que parece, es puntero en la narrativa japonesa del XX. Y tan japonés, que se suicida aunque inhalando gas. Como japonesa o, al menos, alejada de la narrativa occidental, está esta novela -de 1966- llena de templos, jardines, té, quimonos... incluso geishas. Y se basa en varios triángulos amorosos superpuestos de tal modo que más bien se asemejan a un polígono. Comentaremos:
  • El origen remoto de la trama se basa en la relación adúltera entre Oki Toshio, hombre casado, y la joven Ueno Otoko, que se llevan once años. Una mínima explicación se da en que Otoko se queda huérfana de padre a los once años (15). Sea como fuere, Oki la desflora cuando ella tiene quince años (15) y de tal relación nace una niña muerta (17). Como resultado, Otoko intenta suicidarse (25; luego sabremos que también Oki estaba dispuesto a morir [139]) y luego su madre y ella se trasladan a Kioto: entonces, Oki tuvo la certeza de que su relación había terminado. Pero ¿había terminado realmente? (22). Y aquí se ha dado ya el primer triángulo amoroso: Oki, su mujer y Otoko.

sábado, 17 de junio de 2017

Tramontanas

(Reelaboración de un antiguo relato, presentado en su día en Bubok, para un concurso convocado por Iberdrola y Zenda)

Pasean por el mercadillo como cada sábado por la mañana. Hace horas que sopla tramontana. Por eso él a las seis ya estaba despierto, que si los vecinos no cierran bien las ventanas, éstas no paran de batir. Ella ha seguido durmiendo hasta las ocho y él le ha llevado el desayuno a la cama. Felicidad conyugal. Aunque se olvidaron de casarse y no saben exactamente cuándo.

jueves, 15 de junio de 2017

Emily Dickinson, Antología bilingüe

Dickinson, Emily, Antología bilingüe (Alianza, Madrid: 2015)
Leemos a la poetisa estadounidense a propuesta del grupo de lectura del Ateneo de Mahón. Y lo primero que sorprende es lo críptico y poco comprensible de su lírica. Consultamos, por si nos hacía la luz, la Historia de la literatura universal de Riquer y Valverde y, aparte de no dejar muy bien a la autora, viene a decir que está fuera de la tradición. En efecto, aunque sus coordenadas temporales (1830-1886) son parecidas a las de los posrománticos Rosalía de Castro (1837-1885) o Gustavo Adolfo Bécquer (1836-1870) no tiene nada que ver la expresión de la primera con las de estos últimos. Aun así, o sea, a pesar de haber entendido poco entre otras razones porque es difícil ver si el texto remite a escenas -quizá sólo el poema 389, que trata de la muerte de un vecino- o a algún otro lugar que no sea él mismo, diremos:

miércoles, 14 de junio de 2017

Quijote, I, 21-22

Proseguimos con nuestra lectura del Quijote para discutirlo en las sesiones del grupo de lectura del Ateneo de Mahón:

Capítulo 21 (el baciyelmo):
  • Nueva confusión de don Quijote provocada por traducción de la realidad a los libros de caballerías: confunde una bacía de barbero con el yelmo de Mambrino (procedente de las obras referidas a Orlando): es yelmo para don Quijote y bacía para Sancho que, más tarde (44) inventará el término baciyelmo.

martes, 6 de junio de 2017

Juan Goytisolo (1931-2017)

Este pasado 4 de junio ha muerto otro de los hermanos Goytisolo, Juan. Recordemos que ya hace 18 años de la muerte del mayor de ellos, José Agustín (1928-1999), el de pero tú siempre acuérdate de lo que un día yo escribí pensando en ti, con música de Paco Ibáñez. De los tres sólo queda, pues, Luis (1935).

domingo, 4 de junio de 2017

Camí de cavalls, XIX (12/4, de son Xoriguer hacia son Saura)

El día 1 de junio amaneció en plan que si sí que si no. Yo había decidido que, si el día se decidía en plan sí, iría a la playa de son Xoriguer. Y si no, a andar un poco si ese no no suponía lluvia. Pues en eso estaba hacia las 9 tomando café en cala'n Blanes cuando, como el día parecía decidirse positivamente, decidí ir a la playa de son Xoriguer y aprovechar para andar.
Llego, pues, a son Xoriguer y lo primero mi ratito de hamaca leyendo lo ilegible, una antología de la poetisa -yo soy de los que siguen diciendo poetisa y lo seguirán diciendo aunque le demuestren que es lo más machista del mundo-, de la poetisa, digo, estadounidiense Emily Dickinson: lírica incomprensible si he de resumir lo que pienso; al menos en una primera lectura, pero ya le haré otra. Lectura, pues, cigarrito y cata del agua, que estaba algo fría además de que es difícil caminar por la cantidad de piedras. Ya se puede deducir de la foto con la cantidad de gente que se ve dentro del agua.
Y lo dicho, que me puse a andar bajo un sol casi de justicia hacia son Saura sin idea, ni mucho menos, de llegar. El camino, fácil de transitar sin exceso de piedras. El paisaje, como puede verse en las fotos: a la derecha el mar y el resto, piedras. Sin una sombra. El paisanaje, lo de siempre: diría que sólo me crucé guiris y me volví a preguntar cuál es el criterio para que saluden o no cuando uno se cruza con ellos: si la nacionalidad, si la edad, si la fase de la luna, si el aza(ha)r...
Llevaba idea de caminar sólo un cuarto de hora y volver atrás para hacer un máximo de media hora pero, al cumplirse un cuarto de hora, vi no muy lejos una caseta donde había bancos adosados a la pared y gente descansando. Decidí, pues, llegarme hasta allí para tener un punto de referencia el día que decida tomar el camino en son Saura y dirigirme hacia son Xoriguer. Alcancé la casa que, si no yerro por el mapa y el GPS de mi móvil está frente a un lugar llamado Punta Prima -no la de San Luis- y, sin descansar ni nada para no romper el ritmo, volví atrás hasta son Xoriguer.
El total de tiempo empleado fueron 44 minutos y, a falta de medición objetiva, calculo a ojo que haría unos 4 quilómetros entre la ida y la vuelta. Pero ya buscaré el modo de saber exactamente la distancia de son Xoriguer a son Saura para poder deducir los datos generales sobre distancia global recorrida y promedio de velocidad.