Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



martes, 28 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (V)

Tras la visión en conjunto de las jeunes filles en fleurs, el narrador protagonista pasa a tratarlas individualmente:
  • Albertine Simonet:
  1. Es la primera por la que se interesa: je ne cessai plus de me demander comment je pourrais connaître la famille Simonet (367). La describe: une fille aux yeux brillants, rieurs, aux grosses joues mates, sous un «polo» noir, enfoncé sur sa tête, qui poussait une bicyclette (359). Y será con esa imagen como la recuerda en un momento en el que se traslada al futuro, al momento de la escritura: C'est ainsi, faisant halte, les yeux brillants sous son «polo» que je la revois encore maintenant silhouettée sur l'écran que lui fait, au fond, la mer, et séparée de moi par un espace transparent et azuré, le temps écoulé depuis lors, première image, toute mince dans mon souvenir, désirée, poursuivie, puis oubliée, puis retrouvée, d'un visage que j'ai souvent depuis projeté dans le passé pour pouvoir me dire d'une jeune fille qui était dans ma chambre: «c'est elle!» (394).

viernes, 24 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (IV)

A las muchachas del pueblo presentadas al final de la entrada anterior se oponen las que dan título al volumen aunque entre esas jeunes filles en fleurs también podría incluirse a las ya dichas porque también las ha asociado a las flores: je me disais que ces rencontres me faisaient trouver encore plus beau un monde qui fait ainsi croître sur toutes les routes campagnardes des fleurs à la fois singulières et communes, trésors fugitifs de la journée, aubaines de la promenade, dont les circonstances contingentes qui ne se reproduiraient peut-être pas toujours m'avaient seules empêché de profiter, et qui donnent un goût nouveau à la vie (282). Sin embargo, su atención pasará a esas nuevas muchachas:

lunes, 20 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (III)

La segunda parte del volumen lleva por título Noms de pays : le pays de modo parecido a la tercera del volumen anterior, que se titulaba: Noms de pays : le nom. Responde ello a cierta preocupación puntual del narrador por la toponimia: Certains noms de villes, Vezelay ou Chartres, Bourges ou Beauvais servent à désigner, par abréviation, leur église principale. Cette acception partielle où nous le prenons si souvent, finit—s'il s'agit de lieux que nous ne connaissons pas encore—par sculpter le nom tout entier qui dès lors quand nous voudrons y faire entrer l'idée de la ville—de la ville que nous n'avons jamais vue—lui imposera—comme un moule—les mêmes ciselures, et du même style, en fera une sorte de grande cathédrale (227).

jueves, 16 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (II)

Este volumen, en general, se puede presentar según sus dos partes: la primera, Autour de Mme Swann, con guiño al título del volumen anterior, Du côté de chez Swann, ubicada en París, con predominio de interiores, los que corresponden a fiestas y salones y, en lo que se refiere a la vida amorosa del protagonista, centrada en Gilberte; la segunda, Noms de pays: le pays, con predominio de exteriores, situada en Balbec, en la costa y, por lo que hace a la vida amorosa del protagonista, enfocada hacia les jeunes filles en fleurs.
Dedicaremos esta entrada, pues, a la primera parte y, sobre todo, a lo que parece ser su eje central, la relación entre el protagonista-narrador y Gilberte. Pero notaremos otros aspectos:

domingo, 12 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (I)

Proust, Marcel, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (Gallimard, s.l.: 1988)
Tres notas previas: 1ª) Al final de esta entrada se detalla dónde se encuentran todas las referidas al primer volumen de la obra. 2ª) Leemos este volumen auxiliados del siguiente: Proust, Marcel, À l'ombre des jeunes filles en fleurs, II (Nouvelle Revue Française, Paris: 1924), que compramos en el mercado de Plainpalais de Ginebra; es de notar que esta edición de 1924 es la número 71 para una obra publicada por vez primera en esta misma editorial en 1919. 3ª) Hemos encontrado un enlace a partir del cual se puede leer la obra completa en la red: aquí.
Abordaremos la obra, tan compleja, como el volumen anterior, por apartados. En primer lugar, algunas notas dispersas acerca de la relación entre este volumen y el anterior sin perjuicio de otras relaciones que irán apareciendo:

miércoles, 8 de marzo de 2017

Oliver Sacks, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Sacks, Oliver, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero (Anagrama, Barcelona: 2016)
Leemos la obra a propuesta del club de lectura de la Biblioteca Pública de Mahón para discutirla en la sesión que se ha de celebrar el próximo 29 de marzo. Y la primera sorpresa es el contenido: con ese título uno se esperaría una novela de humor. O al menos, una novela habida cuenta, además, la colección en que está ubicado el texto, los Compactos de la editorial Anagrama. Pues no, ni mucho menos: se trata de pequeños relatos clínicos. Es real, es decir, existió ese hombre que confundía a su mujer con un sombrero; y por eso se la quería poner en la cabeza. Se trata, en el libro, de la descripción de trastornos, de casos de difícil catalogación en el mundo de la psiquiatría: de errores en la percepción, de pérdidas de memoria, de insólitas capacidades...

sábado, 4 de marzo de 2017

James Slater, Años luz

Slater, James, Años luz (Salamandra, Barcelona: 2016)
Leemos la presente novela a propuesta del grupo de lectura del Ateneo de Mahón y para discutirla en la sesión del próximo 16 de marzo.
Y una buena pregunta es: ¿a qué viene el título? La única respuesta que se nos ocurre es que la expresión años luz puede sugerir la distancia que va desde la armonía en que parecen vivir los personajes de la obra hasta la realidad. Efectivamente, hasta algo avanzada la novela no hemos conseguido captar el intríngulis: se trata de cómo la felicidad es, a veces, sólo aparente. Y una vez apreciado el detalle, vemos que quizá la frase inicial -Surcamos el río negro (9)- tiene un valor simbólico y premonitorio que se entenderá en el último capítulo con el suicidio –sugerido más que explicado- de Viri (cap. 5,11).