Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



martes, 28 de febrero de 2017

Liverpool y Walt Whitman

Mi niño y yo en la zona universitaria de Liverpool
En noviembre de este pasado año 2016 estuve una semana en Liverpool. Para ver a mi niño, que andaba de Erasmus. La ciudad, bien: muy inglesa, claro, con sus pubs, su empecinamiento en conducir por la izquierda como Dios manda y su centro histórico reconvertido en plan comercial. Aproveché para comprar pantalones y ropa interior en Mark & Spencer y, a lo barato, en Primark aunque luego me enteré de que la vicepresidenta del gobierno, mi Sorayita, también compraba en Primark. Ah, y los Beatles, que es por lo que se conoce a Liverpool en el planeta: tienen una estatua de conjunto frente a la tienda de merchandising junto al río. Y lo que llegue a andar arriba y abajo... sin enterarme de si lo que recorría eran quilómetros o millas, que no sé si ya se han incorporado al sistema métrico decimal aunque espero que no..
Lo de detrás es la cúpula de la catedral

Pero a lo que voy: acababan de conceder el premio Nobel de literatura a Bob Dylan -juro que siempre lo he confundido con Leonard Cohen como el que confunde a Al Pacino con Robert de Niro, que son la misma persona- y, por eso, pensé que podría comprar algún libro con letras de sus canciones. Bueno, es una manía intelectual lo de comprar un libro en los lugares a los que uno viaja. Y pensé a la española, que si le daban un premio, al día siguiente, las tiendas de discos, si es que quedan, pero también las librerías, puesto que el premio iba de literatura, tendrían estantes y estantes repletos de sus obras. Y no fue así ni mucho menos.
Zona de fumadores de mi pub
De ahí, a Walt Whitman: porque lo que sí vi fue una colección de libros económicos -80 peniques- de Penguin y compré uno de ese autor con una breve antología de poemas extraídos de Leaves of Grass:
Whitman, Walt, On the Beach at Night Alone (Penguin, Londres: 2015)
El contenido, el normal, lo del canto a los hombres y los espacios pero a lo que iba era a un comentario formal muy rápido y en dos puntos:
1º) Los poemas se componen de lo que podemos llamar versículos, versos blancos de diferente longitud. Y también los poemas son de mayor o menor extensión sin estructuras estróficas determinadas.
2º) Lo anterior, que en principio suena a desorden, provoca que el autor haya de buscar la cohesión por otros métidos. A falta de isosilabismo, rima o regularidad estrófica, la cohesión vendrá a base de repeticiones. Véase el poema 'Sea Drift / Out of the Cradle Endlessly Rocking':

Down from the shower'd halo,
Up from the mistic play [...],
Out from the patches [...],
From the memories of the bird [...],
From your memories sad brother [...],
From under that yellow half-moon [...]

Se observa primero el paralelismo Down from / Up from / Out from y luego una anáfora ya anunciada: From / From / From.
Y en uno de esos versos encontramos la expresión briers and blackberries, otra figura de repetición, aliteración en este caso.

Otro ejemplo en el poema 'As I Ebb'd with the Ocean of Life':
                        I
As I ebb'd with the ocean of life,
As I wended the shores I know,
As I walk'd, where the ripples continually wash you Paumanok,
Where they rustle up [...],
Where the fierce old mother [...]

Se abre así la primera sección de este poema, con esos paralelismos y anáforas. Y se cerrará así simétricamente:
As I wended the shores I know,
As I walk'd, with that electric self seeking tapes.

Además la sección siguiente empieza retomando uno de esos versos, como en concatenación, y acudiendo de nuevo a la anáfora:
                     II
As I wended the shores I know,
As I list to the dirge [...],
As I inhale the impalpable breezes [...],
As the ocean so mysterious rolls [...],

Y hasta aquí. Sólo por comentar algo.

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