Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



jueves, 26 de enero de 2017

Quijote, I,11-12

Proseguimos con nuestra lectura del Quijote a un ritmo de dos capítulos mensuales para comentarlos en el grupo de lectura del Ateneo de Mahón.

Capítulo 11:
  • Don Quijote está con los cabreros, es decir, con pastores reales y no literarios como los que pueblan la literatura idealista contemporánea: Sannazaro, Garcilaso, La Diana de Jorge de Montemayor, La Galatea del mismo Cervantes… Así lo aprecia Sancho Panza: el trabajo que estos buenos hombres hacen todo el día no permite que pasen las noches cantando. Al contrario, los pastores literarios, desde Virgilio y su Arcadia, se dedican sólo a cantar sus amores y las ovejas se limitan a ser parte del decorado, del locus amoenus.
  • Discurso, sugerido por las bellotas que comen los cabreros, de la Edad de Oro remitiendo al mito de las edades –desde la de oro hasta la de hierro- presente ya en Hesíodo pero con su paralelo en el Edén bíblico. Salta a la vista el contraste entre el ideal literario y la realidad vivida.
  • Cantar popular de Antonio que contrasta con el discurso anterior y presenta de nuevo personajes reales. De tipo completamente realista: por el nombre de la mujer, Olalla, y luego la celosa Teresa del Berrocal; por la descripción de la mujer: como jimio, cabellos postizos, hipócritas hermosuras…; por la finalidad del amor, el matrimonio.

 Capítulo 12:
  • Anuncio de la historia de Marcela y Grisóstomo. Éste se ha suicidado por el despecho de Marcela. En realidad es un castigo por obrar de modo parecido a don Quijote: si éste sigue los modelos de la novela caballeresca, aquél lo hace con los de la novela pastoril, también alejada de la realidad. El castigo del primero es la locura, el de Grisóstomo es la muerte.
  • Juego literario: don Quijote y toda la compañía actúan como oyentes/receptores. Igual que el escritor se presentaba escribiendo, ahora nosotros, lectores/receptores, leemos cómo don Quijote y su compañía escuchan/reciben. 

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