Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



lunes, 17 de abril de 2017

Stefan Zweig, Castellio contra Calvino

Zweig, Stefan, Castellio contra Calvino (Acantilado, Barcelona: 2001)

Leemos la siguiente obra para la sesión del grupo de lectura que se reunirá en el Ateneo de Mahón el jueves 20 de abril. Y ya comentamos otras obras del mismo autor: Las hermanas, en esta misma colección; un conjunto de Relatos; y los relatos Una partida de ajedrez. Una carta.
La obra nos sitúa en el contexto de la Reforma protestante, de las convulsiones en Europa producidas por la renovación de la espiritualidad. Es la primera mitad del XVI, el tiempo de Lutero y Erasmo. Comentaremos:
Ginebra: Muro de los reformadores

jueves, 13 de abril de 2017

Quijote, I,17-18

Continuamos con la lectura de la obra a ritmo de dos capítulos mensuales y éstos son los que tocan para la sesión del Ateneo de Mahón del próximo 20 de abril:

Capítulo 17:
  • El vómito: vomita don Quijote tras beber el bálsamo de Fierabrás y, tras dormir, queda sano; luego Sancho Panza, al beber el resto, comenzó […] a desaguarse por entrambas canales y, al revés que su amo que sale ileso, sufrirá el manteo.

sábado, 1 de abril de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (y VI)

Por último, algunas ideas sueltas para completar el comentario del volumen:
  • Vuelve a darse por parte del protagonista la filtración de todo a través del arte. Y, por supuesto, siguiendo el modelo de Swann: Il aimait encore en effet à voir en sa femme un Botticelli (187). Ese mismo recurso a la pintura salta cuando va a coger el tren para ir a Balbec: Il faut laisser toute espérance de rentrer coucher chez soi, une fois qu'on s'est décidé à pénétrer dans l'antre empesté par où l'on accède au mystère, dans un de ces grands ateliers vitrés, comme celui de Saint-Lazare où j'allai chercher le train de Balbec, et qui déployait au-dessus de la ville éventrée un de ces immenses ciels crus et gros de menaces amoncelées de drame, pareils à certains ciels, d'une modernité presque parisienne, de Mantegna ou de Véronèse (214); y dos notas a la cita: 1ª) el eco del Inferno de Dante: Il faut laisser toute espérance = lasciate ogni speranza (III,9); 2ª) un cierto sabor a vanguardias: futurismo, prerrafaelismo…  Y, en el mismo orden de cosas ya se ha visto cómo asociaba constantemente a Albertine con la pintura. Recurre también a la poesía: je pouvais en regardant les flots m'efforcer de penser que c'était les mêmes que Leconte de Lisle nous peint dans l'Orestie quand «tel qu'un vol d'oiseaux carnassiers dans l'aurore» les guerriers chevelus de l'héroïque Hellas «de cent mille avirons battaient le flot sonore» (275). Y ocurre también en el momento en que fracasa al intentar tomar a Albertine: le visage rond d'Albertine, éclairé d'un feu intérieur comme par une veilleuse, prenait pour moi un tel relief qu'imitant la rotation d'une sphère ardente, il me semblait tourner telles ces figures de Michel Ange qu'emporte un immobile et vertigineux tourbillon (494).

martes, 28 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (V)

Tras la visión en conjunto de las jeunes filles en fleurs, el narrador protagonista pasa a tratarlas individualmente:
  • Albertine Simonet:
  1. Es la primera por la que se interesa: je ne cessai plus de me demander comment je pourrais connaître la famille Simonet (367). La describe: une fille aux yeux brillants, rieurs, aux grosses joues mates, sous un «polo» noir, enfoncé sur sa tête, qui poussait une bicyclette (359). Y será con esa imagen como la recuerda en un momento en el que se traslada al futuro, al momento de la escritura: C'est ainsi, faisant halte, les yeux brillants sous son «polo» que je la revois encore maintenant silhouettée sur l'écran que lui fait, au fond, la mer, et séparée de moi par un espace transparent et azuré, le temps écoulé depuis lors, première image, toute mince dans mon souvenir, désirée, poursuivie, puis oubliée, puis retrouvée, d'un visage que j'ai souvent depuis projeté dans le passé pour pouvoir me dire d'une jeune fille qui était dans ma chambre: «c'est elle!» (394).

viernes, 24 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (IV)

A las muchachas del pueblo presentadas al final de la entrada anterior se oponen las que dan título al volumen aunque entre esas jeunes filles en fleurs también podría incluirse a las ya dichas porque también las ha asociado a las flores: je me disais que ces rencontres me faisaient trouver encore plus beau un monde qui fait ainsi croître sur toutes les routes campagnardes des fleurs à la fois singulières et communes, trésors fugitifs de la journée, aubaines de la promenade, dont les circonstances contingentes qui ne se reproduiraient peut-être pas toujours m'avaient seules empêché de profiter, et qui donnent un goût nouveau à la vie (282). Sin embargo, su atención pasará a esas nuevas muchachas:

lunes, 20 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (III)

La segunda parte del volumen lleva por título Noms de pays : le pays de modo parecido a la tercera del volumen anterior, que se titulaba: Noms de pays : le nom. Responde ello a cierta preocupación puntual del narrador por la toponimia: Certains noms de villes, Vezelay ou Chartres, Bourges ou Beauvais servent à désigner, par abréviation, leur église principale. Cette acception partielle où nous le prenons si souvent, finit—s'il s'agit de lieux que nous ne connaissons pas encore—par sculpter le nom tout entier qui dès lors quand nous voudrons y faire entrer l'idée de la ville—de la ville que nous n'avons jamais vue—lui imposera—comme un moule—les mêmes ciselures, et du même style, en fera une sorte de grande cathédrale (227).

jueves, 16 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (II)

Este volumen, en general, se puede presentar según sus dos partes: la primera, Autour de Mme Swann, con guiño al título del volumen anterior, Du côté de chez Swann, ubicada en París, con predominio de interiores, los que corresponden a fiestas y salones y, en lo que se refiere a la vida amorosa del protagonista, centrada en Gilberte; la segunda, Noms de pays: le pays, con predominio de exteriores, situada en Balbec, en la costa y, por lo que hace a la vida amorosa del protagonista, enfocada hacia les jeunes filles en fleurs.
Dedicaremos esta entrada, pues, a la primera parte y, sobre todo, a lo que parece ser su eje central, la relación entre el protagonista-narrador y Gilberte. Pero notaremos otros aspectos:

domingo, 12 de marzo de 2017

Marcel Proust, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (I)

Proust, Marcel, À l'ombre des jeunes filles en fleurs (Gallimard, s.l.: 1988)
Tres notas previas: 1ª) Al final de esta entrada se detalla dónde se encuentran todas las referidas al primer volumen de la obra. 2ª) Leemos este volumen auxiliados del siguiente: Proust, Marcel, À l'ombre des jeunes filles en fleurs, II (Nouvelle Revue Française, Paris: 1924), que compramos en el mercado de Plainpalais de Ginebra; es de notar que esta edición de 1924 es la número 71 para una obra publicada por vez primera en esta misma editorial en 1919. 3ª) Hemos encontrado un enlace a partir del cual se puede leer la obra completa en la red: aquí.
Abordaremos la obra, tan compleja, como el volumen anterior, por apartados. En primer lugar, algunas notas dispersas acerca de la relación entre este volumen y el anterior sin perjuicio de otras relaciones que irán apareciendo:

miércoles, 8 de marzo de 2017

Oliver Sacks, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero

Sacks, Oliver, El hombre que confundió a su mujer con un sombrero (Anagrama, Barcelona: 2016)
Leemos la obra a propuesta del club de lectura de la Biblioteca Pública de Mahón para discutirla en la sesión que se ha de celebrar el próximo 29 de marzo. Y la primera sorpresa es el contenido: con ese título uno se esperaría una novela de humor. O al menos, una novela habida cuenta, además, la colección en que está ubicado el texto, los Compactos de la editorial Anagrama. Pues no, ni mucho menos: se trata de pequeños relatos clínicos. Es real, es decir, existió ese hombre que confundía a su mujer con un sombrero; y por eso se la quería poner en la cabeza. Se trata, en el libro, de la descripción de trastornos, de casos de difícil catalogación en el mundo de la psiquiatría: de errores en la percepción, de pérdidas de memoria, de insólitas capacidades...

sábado, 4 de marzo de 2017

James Slater, Años luz

Slater, James, Años luz (Salamandra, Barcelona: 2016)
Leemos la presente novela a propuesta del grupo de lectura del Ateneo de Mahón y para discutirla en la sesión del próximo 16 de marzo.
Y una buena pregunta es: ¿a qué viene el título? La única respuesta que se nos ocurre es que la expresión años luz puede sugerir la distancia que va desde la armonía en que parecen vivir los personajes de la obra hasta la realidad. Efectivamente, hasta algo avanzada la novela no hemos conseguido captar el intríngulis: se trata de cómo la felicidad es, a veces, sólo aparente. Y una vez apreciado el detalle, vemos que quizá la frase inicial -Surcamos el río negro (9)- tiene un valor simbólico y premonitorio que se entenderá en el último capítulo con el suicidio –sugerido más que explicado- de Viri (cap. 5,11).

martes, 28 de febrero de 2017

Liverpool y Walt Whitman

Mi niño y yo en la zona universitaria de Liverpool
En noviembre de este pasado año 2016 estuve una semana en Liverpool. Para ver a mi niño, que andaba de Erasmus. La ciudad, bien: muy inglesa, claro, con sus pubs, su empecinamiento en conducir por la izquierda como Dios manda y su centro histórico reconvertido en plan comercial. Aproveché para comprar pantalones y ropa interior en Mark & Spencer y, a lo barato, en Primark aunque luego me enteré de que la vicepresidenta del gobierno, mi Sorayita, también compraba en Primark. Ah, y los Beatles, que es por lo que se conoce a Liverpool en el planeta: tienen una estatua de conjunto frente a la tienda de merchandising junto al río. Y lo que llegue a andar arriba y abajo... sin enterarme de si lo que recorría eran quilómetros o millas, que no sé si ya se han incorporado al sistema métrico decimal aunque espero que no..
Lo de detrás es la cúpula de la catedral

viernes, 24 de febrero de 2017

Blaise Pascal, Pensées

Pascal, Blaise Pensées (GF Flammarion, Paris:1976)
Pascal (1620-1670) y Descartes prefiguran, desde el XVII, el Siglo de las Luces francés; son presupuesto necesario para la Enciclopedia, para Rousseau, para Voltaire... Si el XVII europeo, el Barroco, gira bajo el signo de la duda, el son molinos o gigantes del Quijote, el ser o no ser de Hamlet, Descartes propondrá una primera salida a esa duda con el Pienso luego existo: tengo al menos una seguridad, la de existir; Pascal, por su parte, propondrá otra salida muy diferente, la de visitar todas las líneas de pensamiento existente, situarse dentro de ellas sin rechazar ninguna y avanzar.
Algunos puntos de interés:
1º) Es interesantísimo, en cuanto a la fe en Dios, el argumento de la apuesta: Si vous gagnez, vous gagnez tout; si vous perdez, vous ne perdez rien (233). Y lo desarrolla luego -no hay que olvidar que era matemático- en forma que recuerda la teoría de juegos.
2º) Quizá sea excesiva su idealización del pueblo judío. Intenta demostrar su superioridad con argumentos tales como que el pueblo judío ha sobrevivido al espartano, al ateniense, al romano; que los legisladores griegos y atenienses toman de ellos sus leyes; que el Pentateuco es anterior a Homero y Hesíodo... (620)
3º) Y presenta ya un antijesuitismo que anuncia la persecución de la orden durante el siglo siguiente: Les Jésuites n'ont pas rendu la vérité incertaine, mais ils ont rendu leur impiété certaine (902).

Dejo una selección de sentencias:
Se moquer de la philosophie, c'est vraiment philosopher (4: casi Nietzsche)
Il est bien plus beau de savoir quelque chose de tout que de savoir tout d'une chose (37: vuelve al ideal renacentista de un Leonardo que igual pintaba que diseñaba helicópteros y se opone a la superespecialización actual de quienes, por ejemplo, conocen todas las propiedades del óxido ferroso pero ignoran que existe el férrico)
Quand on lit trop vite ou trop doucement, on n'entend rien (69)
Trop et trop peu de vin; ne lui en donnez pas, il ne peut trouver la vérité; donnez-lui en trop, de même (71)
(La nature) est une sphère infinie dont le centre est partout, la circonférence nulle part (72)
(L'homme) est si vain, qu'étant plein de mille causes essentielles d'ennui, la moindre chose, comme un billard et une balle qu'il pousse, sufissent pour le divertir (139: de tono escéptico en línea con Montaigne)
Le nez de Cléopâtre: s'il eût été plus court, toute la face de la terre aurait changé (162: con su toque de humor)
Le coeur a ses raisons, que la raison ne connait point (277)
On ne s'imagine Platon et Aristote qu'avec de grandes robes  de pédants. C'étaient des gens honnêtes et, comme les autres, riant avec leurs amis; et, quand ils se sont divertis à faire leurs Lois et leur Politique, ils l'ont fait en se jouant; c'était la partie la moins philosophe et la moins sérieuse de leur vie, la plus philosophe était de vivre simplement et tranquillement (331: en relación con la 4)


Quijote, I,15-16

Traemos el comentario a esos capítulos del Quijote para aportarlos a la sesión del club de lectura del Ateneo de Mahón que habrá lugar el 16 de marzo
Los dos capítulos tienen en común, entre sí y con otros, los palos que acaban recibiendo los protagonistas: a causa de Rocinante primero y como resultado de la confusión provocada alrededor de Maritornes después.

lunes, 20 de febrero de 2017

Habitando tu piel

(Relato, basado en otro anterior, presentado al concurso literario convocado en la página de Zenda: sin ningún éxito, por supuesto)

Atardecer de julio en el campo salmantino. Por salir un fin de semana del pueblo y meternos en cualquier otro. Por sacar nuestros amores de casa y pasearlos por esas geografías.
Tarde de siesta a la espera de que baje el calor. Penumbra y la luz blanca de su cuerpo. Caricias, besos, silencio,…
Salimos a la calle y tomamos el primer camino. Aún queda para el tramontar del sol hacia Portugal. Encinas y chaparros. La cojo de la mano. Por eso también me gusta que salgamos de nuestro pueblo. Allí somos formales y en otros espacios podemos unir las manos, puedo arrinconarla contra un árbol, podemos querernos al aire libre.
De repente, aparece frente a nosotras un caballo con su jinete y ella, instintivamente, tira de la mano para soltarse. La agarro fuerte:
-Como te sueltes, aquí mismo te estampo un beso.
Nos cruzamos y el jinete saluda. Le devolvemos el saludo y ella, cabizbaja como si el mundo no estuviera curado de espantos.
Volvemos al pueblo y nos metemos en el bar a pinchar algo. Y para planificar las vacaciones, que era el objetivo del fin de semana. Lo podíamos haber hablado en nuestro pueblo pero lo habíamos acordado así, salir el fin de semana y empezar a preparar las vacaciones. Además, es ella quien decide; yo escucho y luego todo me parece bien. Porque siempre acierta; como este fin de semana pasado con la casa rural y el pueblo salmantino. Entre cañas y tapas me cuenta: el primero de agosto, a Portugal, a Figueira da Foz, cerca de Coimbra, una ciudad universitaria…:
-¿Son vacaciones culturales o también habrá de lo otro?
Porque ella es una intelectual. Ya una vez me desperté de la siesta y estaba a mi lado leyendo. Le cerré de golpe el libro y se lo expliqué nítidamente:
-A mi cama se viene a lo que se viene.
Y eso no quita para que se me caiga la baba cuando, tras dejarme arrastrar a la fuerza a algún museo –incluso el amor tiene daños colaterales-, me explica una pintura que yo veo normalita con que si la perspectiva, el punto de fuga y qué sé yo. Pero a lo que iba: que si me parece bien. Sí, por supuesto. Que si al volver a la habitación me enseñará en la tablet fotos de las playas y del hotel.

Al volver a la habitación… Pero aún me tuvo un rato de conversación en el bar:
-¿Me perdonas lo de antes en el camino?
Se quita el anillo, me coge la mano derecha con su mano derecha, me quita el anillo, me pone el suyo y se pone el mío. Porque tenemos los dedos del mismo grosor. Fue un regalo que compré después del día en que nos dejamos claro que su cuerpo es sólo para mí y viceversa. Y los anillos son iguales, con nuestros nombres, Eva y María, grabados. Y lo de intercambiarnos los anillos lo hace ella de vez en cuando como símbolo de algo, vete tú a saber de qué:
-Que me perdones, ya sabes de mis pudores y remilgos.
Que si sé… Como esas veces en que, ya con la luz apagada, se me arrima, me acaricia el vientre que ya veo que no es sólo de cariñito, me hago la loca y acaba acercándoseme al oído para, en voz baja, pedirme que si antes de dormir… Enciendo la luz, le pido que me lo repita mirándome a los ojos y le salen todos los colores. Pero me lo repite.
Luego están sus contradicciones. Cambiados ya los anillos me coge la mano. En medio del bar. O sea, en el camino, con una sola persona, no quiere, y en el bar, lleno de gente, me coge la mano y se pone a acariciármela. Frente a frente. Me mira a los ojos y me acaricia la yema de los dedos. Me cogen las prisas:
-¿Volvemos a la habitación?
Al volver a la habitación…

Al volver a la habitación ya me había olvidado de las fotos. Yo desnuda en la cama y ella, con toda su parsimonia, abre la tablet, busca un ficherito y venga a pasar fotos: si te gusta el hotel, fíjate qué playa... Interminable.
-Muy bonito todo. Gracias por  buscar ese sitio. Lo pasaremos muy bien aunque yo contigo...
Besito tierno y por fin empieza a desnudarse.
-Anda, ven, que te explico el mundo.
A lo inefable: labios contra labios, los unos y los otros; y los unos contra los otros. Gritos, espasmos y jadeos. Por ese orden o por cualquier otro. O sin orden. Cuerpos en caos, lenguas al azar y sincrónicas en el placer supremo, como siempre. Hasta quedar exhaustas, saciadas, traspuestas,… que caímos dormidas tal como estábamos, puestecitas del revés.

Fin de semana perfecto. Ya volvemos a estar en nuestro pueblo. Pronto, de vacaciones a Portugal. Mañanas de playa y quizá le deje alguna tarde para sus museos. O no. Si me quedo mirándola al fondo de esos ojos verdes ya sabe lo que hay, que no necesito nada para encenderme. Ni para encenderla. La tengo envuelta en una nube y ella me tiene envuelta en la misma nube. Desde aquel día:
-Eva, no te digo cuánto te quiero, que te asustas.
-Yo también te quiero mucho, María.
-No me seas sosa y dímelo con florituras.
-Pues que te quiero tanto… tanto… que cuando te levantas para ir al baño ya te estoy echando de menos.

Desde ese día da igual que sea verano o lo que quiera el calendario. Si este fin de semana pasado hubiera sido de invierno y nieve nos habríamos quedado en el pueblo pero lo habríamos pasado casi igual. Sólo que encima de los almohadones de mi salón frente a la chimenea. Y lo de ir de vacaciones… Sí, bueno, por ver mundo. Pero el único mundo que quiero ver es su cuerpo desnudo. Y el único museo que quiero visitar. Sí, ése es mi mundo, mi patria, mi mapa, mi único paisaje.

jueves, 16 de febrero de 2017

Esperança Camps, L'illa sense temps

Camps, Esperança, L'illa sense temps (Meteora, Barcelona: 2016)
Leemos, para la sesión del club de lectura de la Biblioteca Pública de Mahón del 22 de febrero, la presente novela. Diremos en principio que tiene tintes de novela negra -de ahí, se supone, el color dominante en la portada (vid. foto)- y parece inspirarse de lejos en un hecho real ocurrido hace algunos años en Ciudadela, el asesinato de una anciana. La comentaremos a nuestro modo:

domingo, 12 de febrero de 2017

Quijote, I,13-14

Proseguimos con nuestra lectura del Quijote a un ritmo de dos capítulos mensuales para comentarlos en el Ateneo de Mahón esta vez el día 17 de febrero.

Capítulo 13:
  • Episodio lateral de tipo pastoril: Marcela y Grisóstomo. La pareja protagonista queda en segundo lugar. Episodio contado antes por dos personajes, el mozo que viene de la aldea y Pedro (I,12), y aquí repetido por Vivaldo. Luego será contado, de diferente modo por cada uno de sus personajes, Grisóstomo y Marcela (1,14). De esa manera, aparte de haberse ido creando una cierta tensión por conocer a los protagonistas de ese episodio, aparecerán luego éstos en escena: Grisóstomo muerto y Marcela explicando su papel en esa muerte. Y la historia que antes era relato ahora se convierte en vida; lo que antes había sido oído, será ahora visto; del mismo modo, si el inicio de la historia había sido relatado, su desenlace será vivido; y se vuelve así al binomio vida/literatura tan presente en la novela.
  • Motivo de la encrucijada (al cruzar de una senda) como comienzo de una aventura: el encuentro con seis pastores y dos gentileshombres que acuden también al entierro de Grisóstomo.
  • Diálogo con Vivaldo sobre la condición del caballero andante; éste parece hombre sensato y entiende de novela de caballerías como antes el cura y el barbero. Alusión de don Quijote, para justificar su profesión, al rey Arturo y a la idea de que no murió y ha de volver a recuperar su reino (cf. con el mito sebastianista en Portugal). De paso intenta enlazar con la tradición artúrica a partir de Lanzarote del Lago de un lado y, de otro, con otros caballeros conocidos como Amadís de Gaula y Tirante el Blanco.
  • Defensa de su profesión siguiendo el tópico de la oposición entre el estado religioso y el de las armas: mientras el religioso reza por el bien en la tierra, el caballero ejecuta con las armas lo que él pide.
  • Descripción de Dulcinea idealizada a base de tópicos: como la dulce mi enemiga, […] sus cabellos son oro, […] sus cejas, arcos del cielo (porque la mirada es como una flecha que hiere), […] sus mejillas rosas… Es la típica mujer blanca y sonrosada y de cabello rubio (Cf. Garcilaso, soneto XXIII). Además, la descripción es de tipo celeste (frente como cielo, cejas como arco iris, ojos como soles) en línea con la idea de la dama como camino hacia Dios.
  • Doble sentido del título de Canción desesperada puesto por Grisóstomo: de alguien sin esperanza o de alguien desesperado, un suicida.
Capítulo 14:
  • Consiste en un proceso contra Marcela a la que don Quijote, al final, declara inocente (156).
  • Hablan los dos protagonistas de la historia: Grisóstomo, ya muerto, en sus versos, y Marcela en su largo discurso.
  • En el poema, la explicación de la muerte del pastor no es ambigua: antes se había dicho que ha muerto de amores (XII, 128). Ahora se habla de celos y ausencia (148), de infidelidades y mentiras (149), y se alude a una soga (149) y a un lazo (150). Luego Ambrosio dirá que esos celos y sospechas son imaginados (152) y así parecerá según el discurso de Marcela, quien parece decir que no ha dado en ningún momento esperanza alguna a Grisóstomo (155)
  • Crítica del neoplatonismo y de su idea de amar lo bello porque ello supone amar a Dios, en boca de Marcela: si hay que amar a todas las bellezas, todo sería un caos. Y si Marcela ha escogido la vida pastoril ha sido por deseo de libertad y no condicionada por el amor. La cuestión estriba en que su condición social se lo permite.

viernes, 3 de febrero de 2017

Aristófanes (I), Las asambleístas, Lisístrata

Aristófanes, Comedias, III (Gredos, Madrid: 2013)
Leemos 'Las asambleístas' para la sesión del grupo de lectura del Ateneo de Mahón que se celebrará el 17 de este mes de febrero. Y la comentamos a partir de los que, según nuestro criterio, son sus puntos de interés:
  • La idea de fondo de la obra es la salvación de la ciudad. Y como los hombres han sido incapaces de conseguirla, la solución va a ser la entrega del gobierno a las mujeres: éstas instaurarán un sistema prácticamente comunista que convierte a la polis en una casa común de todos los ciudadanos con comidas comunales y la colectivización del sexo: es menester que todos tengan en común y compartan todas las cosas. […] en primerísimo lugar haré común la tierra, el dinero y todo lo demás que es de cada uno (590ss); las (mujeres) menos agraciadas y las chatas estarán junto a las de mejor ver, y si (un hombre) desea una de éstas, tendrá primero que trajinarse a la fea (615ss); y también los hombres feos tendrán preferencia ante las mujeres hermosas: con los chatos y feos se ha votado que se joda primero (700ss). El nuevo orden tiene visos de las utopías del XVI: no habrá pleitos (655); no habrá ni un solo ladrón […] pues ¿cómo va a robar lo que ya tiene? (665). Aunque mantiene la división en clases: las esclavas […] Sólo deben yacer con los esclavos (720ss).

lunes, 30 de enero de 2017

Cantar de los cantares

Leemos el 'Cantar de los cantares' en la versión de la Biblia de Jerusalén (Desclée de Brouwer, Bilbao: 1984) y apoyándonos también en la Santa Biblia Reina-Valera (Sociedades Bíblicas Unidas, E.E.U.U.: 1995). El objetivo es presentarlo el texto en la reunión del club de lectura de la Biblioteca municipal de Mahón del 1 de febrero de 2017. Desarrollamos nuestra lectura a partir de ideas dispersas:
  • El título, con su genitivo, hay que entenderlo como superlativo del tipo Dios de dioses.
  • La abundancia de paralelismos hay que entenderla a partir de un modo de composición que apunta a la oralidad y, de ahí, que los paralelismos sean recursos mnemotécnicos. Ejemplos: 1,7; 1,13; 4,7; 4,9; 5,1; 6,1. Eso explica también las muchas repeticiones: 6,4c=6,10d; 2,7=3,5=8,4.
  • Son un conjunto canciones de amor independientes a veces de ámbito rural y, en alguna ocasión, urbano. El tema dominante es la separación y búsqueda: 1,7; 2,14 (en ambiente rural); 3,2 (en ambiente urbano).
  • Las comparaciones sensuales extraidas de la naturaleza: 1,13; 1,14; flores (2,1: narciso, lirio); animales (1,9: yegua; 2,9 y 2,17: gacela y ciervo); perfumes (3,6); y entrega en ambiente sensual (7,13-14) donde la amada expresa sus encantos como fruto.
  • El amor se expresa a veces como enfermedad (2,5; 5,8) y ello pasará al 'Cántico espiritual de san Juan de la Cruz.
  • Otras veces, el amor y la posesión se simbolizan con la casa (2,9; 5,4; Cf. la jarcha Qué faré, mamma / meu habib est ad yana); con el huerto (4,12; 4,16; Cf. La Celestina). Y hay una bonita descripción del amor en 8,6.
  • Se dan descripciones curiosas, por los términos de comparación, de la pareja: ordenada de arriba abajo (de ella: 4,1-5 = 6,4-7; de él: 5,10-15); ordenada de abajo arriba (7,2-6).

jueves, 26 de enero de 2017

Quijote, I,11-12

Proseguimos con nuestra lectura del Quijote a un ritmo de dos capítulos mensuales para comentarlos en el grupo de lectura del Ateneo de Mahón.

Capítulo 11:
  • Don Quijote está con los cabreros, es decir, con pastores reales y no literarios como los que pueblan la literatura idealista contemporánea: Sannazaro, Garcilaso, La Diana de Jorge de Montemayor, La Galatea del mismo Cervantes… Así lo aprecia Sancho Panza: el trabajo que estos buenos hombres hacen todo el día no permite que pasen las noches cantando. Al contrario, los pastores literarios, desde Virgilio y su Arcadia, se dedican sólo a cantar sus amores y las ovejas se limitan a ser parte del decorado, del locus amoenus.
  • Discurso, sugerido por las bellotas que comen los cabreros, de la Edad de Oro remitiendo al mito de las edades –desde la de oro hasta la de hierro- presente ya en Hesíodo pero con su paralelo en el Edén bíblico. Salta a la vista el contraste entre el ideal literario y la realidad vivida.
  • Cantar popular de Antonio que contrasta con el discurso anterior y presenta de nuevo personajes reales. De tipo completamente realista: por el nombre de la mujer, Olalla, y luego la celosa Teresa del Berrocal; por la descripción de la mujer: como jimio, cabellos postizos, hipócritas hermosuras…; por la finalidad del amor, el matrimonio.

 Capítulo 12:
  • Anuncio de la historia de Marcela y Grisóstomo. Éste se ha suicidado por el despecho de Marcela. En realidad es un castigo por obrar de modo parecido a don Quijote: si éste sigue los modelos de la novela caballeresca, aquél lo hace con los de la novela pastoril, también alejada de la realidad. El castigo del primero es la locura, el de Grisóstomo es la muerte.
  • Juego literario: don Quijote y toda la compañía actúan como oyentes/receptores. Igual que el escritor se presentaba escribiendo, ahora nosotros, lectores/receptores, leemos cómo don Quijote y su compañía escuchan/reciben. 

domingo, 22 de enero de 2017

Veronique Olmi, Une séparation

Olmi, Veronique, Une séparation (Albin Michel, París: 2013)
Leemos la obra para la reunión, el miércoles 18 de enero, del club de lectura en francés de la librería Espai 14 de Mahón.
Hay que decir ante todo que es una obra de difícil catalogación: tanto por su corta extensión como por su presentación en forma dramática, es una obra de teatro y, así, parece que fue puesta en escena el 13 de octubre de 2013 con la misma autora representando uno de los dos únicos personajes de la obra. Pero de otro lado, carece prácticamente de acotaciones -sólo hay indicaciones de Musique apuntando a la recepción auditiva de toda obra teatral- de modo que los decorados quedan -se supone- al arbitrio del director de la obra. Destacaremos los siguientes aspectos:

miércoles, 18 de enero de 2017

Irène Nemirowsky, Le bal

Némirowsky, Irène, Le bal (Bernard Grasset, París: 2014)

Leemos la presente novela para la sesión del club de lectura que se celebrará en el Ateneo de Mahón el 20/1/2017. Es una obra de reducida extensión cuyo argumento gira, según sugiere el título, alrededor de un baile que va a celebrar una familia de nuevos ricos, los Kampf. Aspectos a destacar:
  • La familia está compuesta por: