Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



lunes, 12 de diciembre de 2016

Quijote, I,9-10

Seguimos con la lectura del Quijote y abordamos ahora los capítulos 9 y 10:

Capítulo 9:
  • Juegos metaliterarios: 1) El narrador segundo, presente desde la primera frase de la obra (no quiero acordarme) es, a la vez, lector de los textos que hablaban de don Quijote (autores hay que dicen que…). 2) Ese narrador segundo supone otro narrador –algún sabio- que escriba sobre don Quijote concidiendo con la suposición de éste en I,2: el sabio que los escribiere (mis famosos hechos) (46) con lo que resulta que el protagonista ha generado al autor (y no viceversa). 3) Aparece ese otro autor-narrador arábigo y se dice que es propio de los de aquella nación ser mentirosos con lo que, en realidad, se niega todo el texto. 4) Se introduce la figura del traductor, que mediatizará el texto: habrá veces que se niegue a traducir o traduzca comentando que un episodio parece poco fiable. 5) Así, el esquema queda: primer autor (Cide Hamete Benengeli), traductor, segundo autor que, actuando de editor, nos lo transmite a nosotros, lectores; pero a su vez y como ya se ha anunciado, el autor segundo ha leído al traductor y éste, al primer autor. 6) Quedan establecidos dos niveles de narración: a) aventuras de don Quijote; b) proceso para presentarlas (Cf.: Las mil y una noches, La historia interminable). 7) Se entra en paradoja o bucle cuando se constata que el texto de Cide Hamete contiene, incluso, su propio hallazgo: en efecto, según se sigue del final de la tercera parte (I,27), es el propio Cide Hamete quien ha dividido el texto en partes y el responsable, por tanto, de la primera de ellas y del comienzo de la segunda que contiene el hallazgo de su texto.
  • Se sigue con la idea de las múltiples posibilidades y visiones de la realidad: 1) Igual que el amo puede llamarse Quesada o Quijana, ahora Sancho puede llevar también el nombre de Zancas. 2) Se imagina un texto ilustrado como si anticipará a Gustave Doré con el detalle añadido de que la escena representada se corresponde con el punto donde había quedado interrumpida la narración con las espadas de don Quijote y el vizcaíno en alto.
  • Toques humorísticos: 1) doncella hubo (que) se fue tan entera a la sepultura como la madre que la había parido en vez de como su madre la había parido. 2) Tenía a los pies escrito el vizcaíno un título que decía “don Sancho de Azpetia” […] y a los pies de Rocinante estaba otro que decía “Don Quijote”.
Capítulo 10:
  • Es de notar la falta de correspondencia entre el epígrafe del capítulo, acerca del vizcaíno y los yangüeses, y el contenido del mismo porque la aventura del vizcaíno ya está acabada y los yangüeses no aparecen.
  • Predomina el diálogo y en él se tratan o se insiste en temas -el gobierno de la ínsula, el bálsamo de Fierabrás, el yelmo de Mambrino...- que aparecerán más adelante. Ello da idea de una concepción global de la novela.
  • Don Quijote come de lo que lleva Sancho, una cebolla y un poco de queso. Se equipara así don Quijote a Tirante el Blanco según se le había ponderado en el capítulo del escrutinio.
  • Otro toque humorístico será una promesa del casto don Quijote: ni con mujer folgar.


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