Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 1 de julio de 2016

Camí de cavalls, XV (11/10, de cala Blanca hacia el cabo Artrutx)

Cabaña
El día 15 decido completar el tramo del día anterior explicado aquí porque, en un principio, el día volvía a invitar. Pero ya digo, en principio... Porque salgo de casa con el cielo seminublado y con una temperatura de 24º según mi coche y, justo llegar a la urbanización del cabo Artrutx, desde donde quería andar hasta el mojón al que llegué, desde cala Blanca, el día 14, sale el sol. Y un calor... como que a los 10 minutos de andar ya me estaba planteando volver atrás pero, por no perder el viaje, que hay 12 quilómetros desde casa hasta donde he dejado el coche... Suerte que llevaba mejor calzado que ayer, con unas bambas -ahora llamadas deportivas- que compré en Francia para la ocasión hará unos 15 años. Lo que no llevaba es un hermoso, y caro, sombrero Panamá que tengo y que me hubiera resultado muy útil. Y mucho menos, agua, que en alguna recomendación para el camino he llegado a ver indicada, incluso, la cantidad que hay que beber por tramo.
Piedras y mar

El caso es ése, que llego y me pongo a andar por un terreno semejante al de ayer, bastante pedregoso; y ello supone que tienes que mirar constantemente dónde pisas para no torcerte el tobillo o tropezar. Además, teniendo en cuenta que he empezado a las 12 menos cuarto, el sol caía de pleno y, como tampoco hay árboles, uno no se puede resguardar bajo ninguna sombra; ni siquiera al llegar a las paredes secas porque, con eso de que a mediodía el sol cae vertical... Y me he encontrado con menos gente que ayer por razón, sospecho, del calor, y eso me lleva a algo que ya sabía, que no soy el más listo del planeta: porque, encima, por momentos me ha dado por pensar en si me daba la pájara, una insolación, un golpe de calor... Claro está que si lo estoy contando es porque he sobrevivido. Y lo de llevar agua... que además habría de llevarla en un termo porque, con esas temperaturas... y no voy a ir andando con un termo en la mano; ni voy a ir con una mochililla al estilo guiri y/o perroflauta.
Zona de arbustos
Ya dije en mi anterior entrada que había llegado al mojón 11.57 y que me propondría en mi próxima etapa, es decir, ésta, llegar hasta él desde el sur. El caso es que al empezar a andar veo que el primer mojón es el 11 noventa y tantos... con lo que me doy cuenta de que es mucho el camino que he de recorrer; porque los mojones no están a intervalos fijos sino que, a veces, puede verse uno a diez metros de otro y, otras veces, lo menos a cincuenta. Pero ello no me ha arredrado y he proseguido la marcha. El camino era muy parecido al de ayer, paralelo al mar salvo un tramo, al que corresponde esta última foto, lleno de arbustos y que discurre algo apartado del borde del mar.
Marina de son Olivaret
La cuestión está en que por fin he llegado al mojón 11.57 en una cantidad de tiempo semejante al invertido en el tramo anterior con lo que resulta que calculé bien la división en dos de la distancia desde cala Blanca hasta la urbanización del cabo Artrutx. El trabajo ha sido, por lo que he dicho del calor, volver, que hasta que no he conseguido ver mi coche... y ha sido verlo e imaginar que era la tierra prometida.
El tiempo empleado ha sido, entre la ida y la vuelta, de 74 minutos. Luego he calculado a ojo la distancia a partir del cuentaquilómetros del coche midiendo lo que hay por la carretera que discurre paralelamente: en las dos etapas habré recorrido 4,6 quilómetros de ida y otros tantos de vuelta. Ello lleva a un total para mis tramos del camino de 9 horas cincuenta y cinco minutos para 40,4 quilómetros, lo que da una media de 4,07 kms./h.
Más piedras y más mar

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