Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



jueves, 28 de abril de 2016

Sófocles, Tragedias, II (Les dones de Traquis, Àiax, Electra, Filoctetes)

-Sòfocles, Tragédies traduïdes per Carles Riba.  II Les dones de Traquis, Àiax, Electra, Filoctetes (Curial, Barcelona: 1990)
Y, como hicimos en la entrada anterior dedicada a otras tragedias de Sófocles, antes de ir a éstas en concreto, anotaremos los detalles más significativos que hemos detectado en el libro de Charles Segal, El mundo trágico de Sófocles (Gredos, Madrid: 2013):
  • Rasgos que definen claramente el teatro sofócleo son: el complejo entrelazamiento de personajes y circunstancias con la cuestión del significado último de la vida en un mundo enmarcado por esos poderes [...] a los que los poderes llamaban dioses; un lenguaje claro y, a la vez, cargado de alusiones; coraje e integridad en los personajes aunque les suponga la muerte (19-20).
  • El castigo a los personajes que transgreden los límites, como en el caso de Edipo, está en manos de unos misteriosos poderes divinos en cuyas represalias se plasma un tipo muy problemático de justicia. Y lo que hace que ese mundo sea trágico es precisamente eso, que el sufrimiento no puede explicarse a partir de la justicia o, al menos, de una justicia que entiendan los mortales (20-21).
  • Con Hegel comienza la fase moderna de interpretación de Sófocles; así, Sófocles es el creador del héroe trágico en su mezcla de coraje e insensatez, idealismo y ceguera, abnegación y autodestrucción. Pero hoy día, en una época de conciencia política y social, conmueve que las tragedias expresen nuestro dolor en el mundo, nuestra angustia ante la posibilidad de padecer sufrimientos tan inmerecidos como inexplicables (21).
  • Lo que compone el mundo trágico de Sófocles son: las relaciones humanas en la familia y la ciudad, los conflictos y complementariedades entre hombres y mujeres, las instituciones sociales que los héroes necesitan al tiempo que las rechazan o desafían, el marco general de la naturaleza y los dioses... (22).
  • Sófocles teje constantemente vínculos metafóricos entre la naturaleza, la ciudad y los dioses. En Electra, por ejemplo, al llegar Orestes del exilio evoca negativamente la ciudad y la casa real para pasar en seguida al paisaje general con la salida del sol y el canto de los pájaros. En Edipo rey se evocan los montes donde los dioses del Olimpo retozan con las ninfas de los bosques, pero ello contrastará con el monte y el pastor que ha marcado el destino de Edipo (22-23). De modo semejante ocurre en Antígona cuyo sufrimiento ocurre en el palacio real y, a la vez, en la explanada donde Polinices permanece insepulto; y el sepulcro en el que es enterrada es, a la vez que el reino del Hades, cámara nupcial de su unión con él; si a ello se añaden los malos augurios que Tiresias percibe en el aire tenemos cielo, suelo y subsuelo están interactuando.
  • La comprensión o el reconocimiento ocupan un lugar de importancia en las obras de Sófocles: Heracles acaba por comprender los oráculos y acepta así su muerte; Áyax, antes de morir, comprende también que no puede vivir en un mundo cuyos términos no acepta. Y en Edipo rey el reconocimiento es el tema mismo de la obra y no sólo su final.
  • Les dones de Traquis:
  1. Deyanira se comporta, en relación a la ausencia de Heracles, del mismo modo que Pénelope en relación a la de Ulises. Pero el resultado será diferente: Ulises vuelve solo mientras que Heracles vuelve con un conjunto de esclavas de entre las que sobresale Yole, amada por Heracles; como Agamenón, que vuelve a Argos con Casandra.
  2. Al enterarse de que, sin haberlo buscado, es responsable de la muerte de Heracles, Deyanira se suicida como lo hacen Yocasta en Edipo rey o Eurídice en Antígona. Y clavándose una espada como Àyax: Amb el tall / d'un ferro gemegós [...] un glavi de dos talls, clavat / al flanc, pel mitg de fetge y vinsa, fins al puny (37-38); aunque después su hijo Hilo da otra versión: degollada [...] sense ajut de cap estrany (45). 
  • Àiax:
  1. Ironía: la espada con la que se mata Áyax había pertenecido a Héctor; el segundo, ya muerto por Aquiles, mata simbólicamente al primero.
  2. Paralelos con Antígona acerca del entierro de Àyax: Menelao se opone: (serà una menja pels ocells [89]) frente a Teucro, hermanastro de Áyax (jo el sepultaré / com és de norma [90]; Àiax enterrat serà [92]). Acuden Tecmesa, la esclava de Áyax, y Eurisaces, hijo de ambos, a enterrarlo (són aquí / la criatura i la muller d'aquest heroi / per recobrir de terra el cos del pobre mort [93]) y entonces será Agamenón quien se oponga; le contesta Teucro: Serà més noble que jo mori combatent / per ell, en evidència, que per rescatar / la teva dona -la del teu parent vull dir (97).
  3. Y ya antes Teucro le había discutido a Menelao la causa de la guerra: No és per una dona, ni que teva fos, / que ha fet la guerra, com aquets escarrassats (90).
  4. La obra acabará con la intervención de Ulises, precisamente el enemigo de Áyax y causa de su cólera, que intervendrá frente a Agamenón a favor de su entierro con argumentos semenjantes a los que aparecen en Antígona: Així, en justícia, tu no el pots deshonorar / car no és Àiax, no, que són les lleis dels déus / que malmetries (98); I el mort aquest vull dar-li sepultura amb ell / i amb ell maldar-hi, sense ometre res de quant / convé que en honra d'un valent facin mortals (99).
  • Electra:
  1. Presenta muchos paralelos con Antígona: también es una heroína cuya valentía no tiene límites e incluso, creyendo muerto a Orestes, piensa llevar a cabo ella sola la venganza; es también intransigente y orgullosa; y también se mueve por piedad hacia los muertos. Incluso se compara el lamento de Electra por su padre con el de un pájaro, como a Antígona cuando descubre que han limpiado  de polvo el cadáver de su hermano: com un rossinyol orbat dels petits, faré el meu plor (108).
  2. Se dan una serie de confrontaciones también paralelas a las de Antígona: entre Electra y su hermana; entre Electra y Clitemnestra; nuevamente entre Electra y su hermana. Y se llega a oposiciones paralelas: Electra/Crisótemis equivalen a Antígona/Ismene por la valentía de las primeras y la indecisión de las segundas. Así, dice Electra: i quan pel pare jo ho faig tot, si el venjaré, / ni t'associes i decantes la que fa. / ¿No és covardia pura a més dels mals, això (115); tot ho preveia, el que m'has dit: / sabia bé que tu rebutjaries el que anunciés (137); T'envejo la prudència, odio el teu poc cor (138). Mientras Crisótemis dice: el que t'ensenyo és de cedî als que poden més (117); Vas néixer dona, no pas home, ¿que no ho veus? / i al braç no hi tens la força dels qui et són davant (137).
  3. Clitemnestra justifica la muerte de Agamenón a partir del sacrificio de Ifigenia: Va executar-lo Dike, no jo sola [...] / Perquè el teu pare, aquest que sempre estàs plorant, / dels grecs és l'únic que gosà oferir als déus / la teva germana [...] / explica'm per amor de què, de qui, / pogué sacrificar-la. ¿Dels argius, diràs? / Ells no tenien dret a occir-ho, el que era meu (121).
  4. La anagnórisis entre Electra y Orestes se produce en el v. 1224, Clitemnestra muere en el v. 1416 y la obra acaba en el v. 1510: ello apunta a que el eje de la obra no es la acción sino la psicología de Electra. De otro lado, la anagnórisis se produce -al modo folclórico- a partir de la exhibición de una joya por parte de Orestes: Reconeix aquest segell / del pare i veges si el que dic no salta als ulls (146).
  5. Hay curiosos paralelos con pasajes bíblicos: el sueño de Nabucodonosor en el libro de Daniel (4,10ss) guarda semejanzas con el de Clitemnestra narrado por Crisótemis: Hi ha la dienda que ella ha vist corporalment / el nostre pare, teu i meu, pujâ a la llum / en nova convivència; que ell llavors ha pres / el ceptre que ell portava en altre temps, i avui / Egist empunya, i l'ha plantat damunt la llar, / i n'ha sortit, amb força, un branc, dessota el qual / la terra de Micenes tota s'ha aombrit (118). Y una frase de Electra lleva al Eclesiastés: és / de gran follia anâ a l'empait de vanitats (139). 
  • Filoctetes:
  1. Aunque remoto, es antecedente claro de Robinson Crusoe: El que importava al meu ventrell, / m'ho procurava l'arc que tinc, ¿veus? els tudons ferint al vol [...] / I si em calia aigua de font, / i quan hi havia glaç estés, com  al hivern, / trencant-me llenya m'hi enginyava [...] / No tenia foc, llavors; / però, fregant dos còdols, amb treballs / vaig fer sortir la llum oculta (171). Y en la misma dirección, está caracterizado como hombre salvaje: Tu ets feréstec i no acceptes conseller (201).




No hay comentarios:

Publicar un comentario