Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



sábado, 20 de febrero de 2016

Josep Masanés, Camins sense retorn

Masanés, Josep, Camins sense retorn (Delite, Barcelona: 2015)
Una novela histórica sin mucha complejidad y con un argumento de fácil resumen: a fines del XVIII dos hermanos irlandeses, Willie y Austin Tibbets, son enrolados a la fuerza en la marina inglesa, sufren las duras condiciones de la vida a bordo y, al llegar a Menorca, asisten a la conquista de ésta por parte de las tropas aliadas. Lo más notable será que no vuelven a Irlanda. Y, por cierto, partiendo de la misma idea inicial, la leva forzosa, creé hace años un pequeño relato, Maldita sea tu suerte,
Cuestiones:
  1. La madre perdida es un referente constante para los dos hermanos en lo que se refiere a los recuerdos y los sueños, y especialmente para Willie. Éste, poco antes de comprobar que ha perdido dos dientes, sueña con una rara visión de su madre: estranya pintura carmí als llavis [...] els ulls d'un ofidi (23). Poco más tarde, y también con motivo de la pérdida de dientes, sueña en una estampa hogareña con La mare asseguda a la vora del foc (42) y que ésta li allargava el braç per lliurar-li quatre dents (43); mucho después, algo parecido: va de la mano de su madre por un pasillo y una presencia amenazadora les impide entrar; y añade un elemento vegetal: Les buganvíl·lies. En els seus somnis sempre sortien [...] Quin significat tenien? (104). Su hermano Austin, en cambio, tiene dos sueños seguidos y de tintes muy negativos: dins una cova i seguia un camí [...] el camí no s'acabaria mai [...] el que cercava s'allunyava a cada passa que jo feia (142-143); de ellos acaba por concluir que no quiere volver a casa.
  2. En ese rasgo, los sueños en varios sentidos, se oponen los hermanos. Willie, además de los sueños anteriores, evoca un día de paseo y baño con su Isadora: -Un record per no oblidar (33). Por eso quiere regresar, para recuperar La mare, Isadora [...] Es negava a enterrar el records mientras que la postura de su hermano, y de ahí sus sueños, es la opuesta: Res no tornaria a ser igual. Que no podien aferrar-se al passat (129). Y la novela termina con Willie decidido a regresar y recuperando la buganvilla de su sueño: va veure als seus peus una corol·la roja. No era una buganvíl·lia però li va recordar [...] Ell tornaria a casa. Amb la mare. Amb la Isadora (152).
  3. El juramento de Willie cuando el contramaestre Davies ordena dar latigazos a su hermano -Juro que venjaré el que el contramestre Davies t'ha fet (51)- se ve cumplido aunque de manera algo indirecta. Durante el sitio de san Felipe Davies descubre que los españoles lanzan bombas con la mecha demasiado larga; por eso acude, arranca la mecha y la bomba no explota. Cuando los hermanos se pasan al lado de los españoles,Willie, para intentar cumplir su promesa, toma una bala i amb un guix va escriure sobre el ferro fred i calm el nom del mal (o sea, de Davies). Després en va agafar una altra i una altra fins que totes van ser escrites. Quan arribessin les ordres de disparar, es cuidaria de deixar ben curta la metxa (148). Cuando luego preguntan si Davies sigue vivo sabrán que Va voler treure una metxa d'una bomba que ens van llançar els espanyols poc després que volsaltres desertéssiu i li va explotar deu metres abans que hi arribés (151).
  4. Además de ese final de la novela con las actitudes opuestas de los dos hermanos con respecto al regreso a casa, hay un epílogo en el que se describe una situación paralela a la de la bomba anterior en la que un descendiente de los protagonistas lanza la bomba atómica sobre el Japón: Cent seixante-tres anys més tard [...] una única bomba que no duia cap nom escrit [...] fou llançada pel coronel Paul Tibbets en una altra illa (153).
Aspectos negativos:
  1. La siguiente imagen que creemos poco apropiada: los soldados que capturan a los dos hermanos mientras éstos están en el campo son comparados a talps zombis (17). No diremos que el autor no tiene derecho a tal comparación sino que la idea de zombi pertenece a una etapa posterior al XVIII y por una cuestión de coherencia...
  2. En el mismo orden de cosas entendemos medidas como uns quaranta metres (18) o pocs quilòmetres (31) o trenta metres (106) aplicadas en un espacio y en tiempo donde difícilmente rige ni el metro ni el sistema métrico decimal. Y si bien el narrador, dirigiéndose a un público actual, aún tiene cierta excusa pasa servirse de ellas, difícilmente lo podrá hacer un personaje: va explotar deu metres abans que hi arribés (151).
  3. Donde sí creemos ver contradicción es en la siguiente frase pronunciada con motivo de la desaparición de uno de los componentes de la tripulación con motivo de una salida a explorar el campo menorquín: -El lindo Lyndon ha desaparegut (66). Desde nuestro desconocimiento del inglés a esos niveles nos preguntamos si puede darse ese juego de palabras en una conversación en inglés.
  4. Un detalle de artillería: Els espanyols han llançat una d'aquelles bombes dobles amb una cadena que les uneix i que serveixen per abatre la bandera (124). O no lo entiendo bien o ¿qué sentido tiene abatir una bandera? Esas bombas ligadas se usaban en combates marítimos para desarbolar, para que la cadena rompiera los mástiles.

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