Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



jueves, 2 de abril de 2015

Vidas que se cruzan

Es dicharachera, entre delgada y delgaducha, rondará los veinticinco y es camarera del bar Florida. Digamos que, en principio, ése no es tu bar; pero caíste un día en él porque os lió no recuerdas quién una mañana de vuelta del Hogar del Jubilado. Oíste que la llamaban Feli y te fijaste en sus ojos cada vez que os servía una ronda. ¿Tres, cuatro…? No recuerdas. Sí recuerdas, sin embargo, que aquella tarde despertaste de la siesta con su nombre en tus labios y preguntándote si Feli respondía a Felisa, Feliciana o Felicidad.
Cuatro o cinco meses hará de eso. Y otros tantos meses que te acercas tú solo a su bar a echar la penúltima. A veces, si no abunda la clientela, la encuentras fumando a la puerta. O como la semana pasada, que salía a fumar en el preciso momento en que tú llegabas y quiso volver a entrar para servirte:
-Por mí no lo hagas, que no tengo prisa.
Soplaba tramontana y te pusiste a sotavento para que pudiera encender el cigarrillo. Luego te dio las gracias con los ojos.
-Tienes la mirada limpia pero no me preguntes qué quiere decir eso.
Y callaste para que el viento no te robara las palabras.

Ahora, desde hace un par de meses, te acercas también los martes por la tarde a tomar café antes de ir al Hogar de Jubilado a echar la partida. Le pides, además, dos cupones de los ciegos, los dos iguales, de los que cuelgan de las botellas de ginebra, los separas y le entregas uno. Nunca hasta ahora te ha preguntado por qué pero si te lo pregunta se lo explicarás: porque desde que compras los cupones hasta que, juntos o por separado, miréis el resultado en el periódico, compartís destino. Casi como ir por la vida de la mano. Y si os toca el primer premio, además, será como si la hubieras sacado del bar. Porque no quieres que tu Feli se pase la vida sirviendo cerveza. Ni quieres que sea otra quien te la sirva. Eso es, que cuando una mujer te provoca sentimientos contradictorios…

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