Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 17 de junio de 2015

Stephan Zweig, Relatos

Zweig, Stephan, Relatos (S.A. de Promoción y Ediciones, Madrid: 1984)
Forma este libro un conjunto de pequeños relatos como otros que, del mismo autor, hemos comentado aquí y también aquí.
  • El primer relato es la 'Carta de una desconocida' con dos núcleos de interés, el tema donjuanesco y el suicidio. En efecto, un importante novelista de Viena, rico y conquistador, recibe una carta el día de su cuarenta y un cumpleaños. Se la escribe una mujer momentos antes de suicidarse y le cuenta que: acaba de morírsele su hijo; de niña, había sido su vecina del piso de enfrente y desde el primer momento estaba enamoradísima de él; más adelante, debido a un nuevo matrimonio de su madre, viuda, se había trasladado a vivir a Innsbruck; para mantener viva su pasión leyó todos sus libros y decidió enviarle un ramo de rosas blancas todos sus cumpleaños; volvió a Viena a trabajar y le rondaba la casa hasta el día en que se dejó conquistar por él, comieron juntos sin que él la reconociera y ella se quedó a dormir en su casa tres noches seguidas; tras ello él dice irse se viaje y ella no vuelve a saber de él; queda embarazada, sin trabajo ni dinero y tiene que parir sola; tras ello vive de los hombres; más adelante lo vuelve a encontrar en un salón de baile y él, sin acordarse de ella, la invita a su casa y pasan la noche sin que, otra vez, él la reconozca. El relato acaba con el escritor intentando hacer memoria sobre la mujer y, a la vez, sintiendo un gran vacío al constatar que no ha recibido el ramo de rosas blancas que solía recibir por su cumpleaños. De otra parte, es de notar cómo cada capítulo empieza con una afirmación que va variando paulatinamente: Mi hijo ha muerto ayer (8); Mi hijo murió ayer noche (18); Mi hijo ha muerto ayer...; era también tuyo (26); Mi hijo ha muerto ayer... Tú no le has llegado a conocer (29); Mi hijo, nuestro hijo, ha muerto; ahora no puedo amar a nadie en el mundo más que a ti (37).
  • El segundo relato, 'Amok', vuelve al tema del suicidio. Está presentado en primera persona en boca del pasajero de un barco procedente de Australia al que otro pasajero hace confidencias durante varias noches. Se pretende así explicar un accidente ocurrido en el barco durante las faenas de carga y descarga en el puerto de Nápoles. Así, durante varias noches sucesivas, el narrador acude a pasear a cubierta y entabla relación con otro pasajero que le cuenta el caso que le ocurrió ejerciendo de médico. Habiendo oído éste que el gobierno holandés contrataba médicos para sus colonias de Asia, acudió y fue destinado a un lugar remoto. Al cabo de un tiempo va a visitarlo una mujer blanca de la buena sociedad colonial que, embarazada durante la ausencia de su marido que va a regresar en breve, quiere abortar y le ofrece una gran suma a cambio. Él se niega a hacerlo por dinero y sugiere hacerlo a cambio de sexo; ella rehúsa, huye y él la persigue víctima de una obsesión llamada -de ahí el título- amok y definida en el texto como embriaguez de los malayos [...] un ataque de monomanía homicida y loca (62-63); ella consigue rehuirle pero como intenta abortar con una curandera china que le provoca una gran hemorragia, sus criados tienen que recurrir a él, que no puede hacer nada para salvarla aunque le jura, a petición de ella, que nada dirá del asunto. Llegado el marido se encuentra con el cadáver ya dentro del ataúd mientras el médico ha decidido huir y volver a Europa. Pero la casualidad quiere que suba al mismo barco el marido de la muerta con el ataúd, y el médico sospecha que es para practicarle una autopsia en Europa. Hasta ahí llegan las confidencias del médico al pasajero del barco. Luego sabremos que el accidente aludido al principio del relato ha sido causado por el médico. Éste, al ver que estaban descargando el ataúd, se lanza al vacío para caer sobre él y provocar su pérdida definitiva: la caja, de plomo, habíase ido hasta el fondo y no se pudo rescatar (85). Así, no se podrá llevar a cabo la autopsia y el médico habrá conseguido mantener hasta sus últimas consecuencias la promesa de salvaguardar el honor de la dama.
  • El tercer relato, 'Una noche fantástica', presenta a un caballero de la alta sociedad con rasgos semejantes al escritor del primer relato. Y narra una curiosa historia por la que éste, intentando flirtear con una mujer casada en el hipódromo, se hace accidentalmente con un boleto de apuestas que pierde el marido de ésta. Como el boleto resulta ganador, el honor del protagonista exige la devolución del dinero a su propietario pero, al no encontrarlo, se plantea qué hacer y decide, así, perderlo del modo que lo ha ganado, esto es, apostando por un caballo con todos los pronósticos en contra. Vuelve a ganar, en este caso una gran cantidad, y ello le crea un problema de conciencia tal que sólo puede resolverlo repartiendo todo el dinero entre los marginados vieneses: prostitutas, mendigos, delincuentes...
  • Con el último relato, 'Terrible secreto', volvemos al tema donjuanesco, Un caballero está en un hotel de vacaciones y decide conquistar a una hermosa dama que se hospeda allí con su hijo. Se le ocurre trabar amistad con el niño para acceder a su madre, consigue ambas cosas y ello provocará celos en el niño que provocarán casi una catástrofe final; pero todo se solventará con la madre volviendo a la armonía familiar.
Diremos como conclusión que todos los relatos parecen guardar un elemento común y es la desproporción entre un acción en principio sin mucha importancia -el enamoramiento de una niña, la promesa de un médico, el hallazgo de un boleto de apuestas y la amistad de un niño respectivamente- y las inesperadas consecuencias a las que tal acción conduce.

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