Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



jueves, 25 de junio de 2015

Álvaro Pombo, El metro de platino iridiado

Pombo, Álvaro, El metro de platino iridiado (RBA, Barcelona: 1993)
No había leído nunca nada de este autor y, como vi esta novela por 2 euros en Sant Cugat del Vallés y en una librería de viejo tan moderna que se llamaba outlet, la compré a pesar de que el título tira para atrás.
Sin embargo, a pesar del título quiero decir, la novela refleja el ambiente en la alta sociedad madrileña en la tardía posguerra y me recuerda, de lejos, Entre visillos de Carmen Martín Gaite. Y la comentaré, como siempre, a salto de mata:


domingo, 21 de junio de 2015

José Saramago, Memorial do Convento

Saramago, José, Memorial do Convento (Camino, Lisboa: 1999)
Nunca le he visto la gracia ni el mérito a Saramago y ésta, de 1982, es la tercera novela que le leo tras A Jangada de Pedra (1986) y el Ensaio sobre a Cegueira (1995). No me convencen esos finales abruptos de esas dos novelas por las que, sin mucha explicación, todo vuelve al estado inicial. Aparte de que, como dije una vez en un encuentro sobre Camus, el Ensaio sobre a Cegueira me parece demasiado inspirado en La Peste por no decir un plagio. Y en cuanto a A Jangada de Pedra, muy mona la intención iberista, pero para ello ya estaba Miguel Torga a quien Saramago não chega aos calcanhares en palabras de Lobo Antunes. Sea como fuere, comentaremos:

miércoles, 17 de junio de 2015

Jorge Luis Borges, Antología lírica 1923-1977

Borges, Jorge Luis, Antología lírica 1923.1977 (Alianza, Madrid: 1997)
Una buena colección poética con los temas de que gusta el autor: desde la erudición hasta los gauchos. También variado en cuanto a la forma: desde el soneto hasta formas libres.
Comentaremos de forma dispersa algunos poemas:
  • 'El reloj de arena' (21-23): tema plenamente barroco. Se remonta al río de Heráclito para luego ir al reloj de arena -oro gradual que se desprende- y concluir en tono personal: no he de salvarme yo, fortuita cosa / de tiempo, que es materia deleznable.
  • 'Ajedrez' (24-25): pura mise en abîme a partir del jugador moviendo la pieza: Dios mueve al jugador, y éste, la pieza. / ¿Qué dios detrás de Dios la trama empieza / de polvo y tiempo y sueño y agonías?
  • 'Arte poética' (43-44): vuelta al río heraclitiano -el río hecho de tiempo y agua- con el añadido del tema del sueño presentado en paradoja -la vigilia es otro sueño / que sueña no soñar- que anuncia otra paradoja final: Heráclito inconstante, que es el mismo / y es otro, como el río interminable.
  • 'Baltasar Gracián' (59-60): homenaje al aragonés desde el ángulo barroco en un poema que se abre con el mismo verso que se cierra: Laberintos, retruécanos, emblemas. Y genial la interrogación acerca del destino del autor tras su muerte.
  • 'El instante' (75): soneto de tono quevediano partiendo del ubi sunt: ¿Dónde estarán los siglos, dónde el sueño / de espadas que los tártaros soñaron, / dónde los fuertes muros que allanaron, / dónde el Árbol de Adán y el otro Leño. Y con conclusión a base de antítesis: El hoy fugaz es tenue y es eterno; / otro Cielo no esperes, ni otro Infierno.
  • 'Ewigkeit' (77): otro soneto de tono barroco con una frase contundente: todo es del gusano.
  • 'Junio 1968' (101): otro poema con otra frase original dicha entre paréntesis y en tono prosaico: (Ordenar bibliotecas es ejercer, de un modo silencioso y modesto, / el arte de la crítica.)
  • 'El gaucho' (109-110): hermosa estampa del tipo a base de endecasílabos: murió en reyertas de baraja y taba; Hoy es polvo de tiempo y de planeta. Y la sólita frase contundente: Dios le quedaba lejos.
  • 'Quince monedas' (121-125): texto enigmático con buenas reflexiones: ¿En qué ayer, en qué patios de Cartago / cae también esta lluvia?
  • 'All Our Yesterdays' (127): soneto sobre el paso del tiempo con la curiosa rima puerta/muerta que iguala ambos términos también en cuanto al significado.
  • 'La cierva blanca' (128): otro soneto que remite a la idea de la vida como sueño: Yo también soy un sueño fugitivo que dura / unos días más que el sueño del prado y la blancura.
  • 'Ni siquiera soy polvo' (141-142): de nuevo el tiempo y el sueño: Ni siquiera soy polvo. Soy un sueño / que entreteje en el sueño y la vigilia / mi hermano y padre, el capitán Cervantes.
  • 'Gunnar Thorgilsson' (143): el toque de exotismo: Yo quiero recordar aquel beso / con el que me besabas en Islandia.

viernes, 5 de junio de 2015

Benito Pérez Galdós, Fortunata y Jacinta

Pérez Galdós, Benito, Fortunata y Jacinta (Hernando, Madrid: 1980)
Galdós, de quien ya reseñamos algunos de los Episodios Nacionales, alcanza aquí, a nuestro entender, la cumbre del realismo español de la mano de Clarín con La Regenta. (poner enlaces) Y la extensión de su obra nos lleva a analizarla de forma metódica:
  • El punto de vista: vemos un narrador en primera persona que: a) por momentos parece limitarse a ser mero cronista de la historia: las noticias más remotas que tengo (9); en otros momentos se inserta en la historia manifestando relación con los personajes: le conocí (a Juanito Santa Cruz) un día en casa de Federico Cimarra (11).
  • La estructura:
  1. La narración comienza (I,1) con la presentación de Juanito Santa Cruz, que va a ser el eje vertebrador de la novela en tanto punto de unión entre Fortunata y Jacinta, en ambiente universitario. Prosigue ordenadamente con un flash back para presentarnos la historia de sus padres en el contexto del comercio madrileño y, acto seguido, de la familia Arnáiz para culminar con su hija Jacinta que luego se casará con Juanito (I,2). Y, como le oí decir brillantemente en clase de la UB a Luis -luego Lluís- Izquierdo, en esta zona de la novela aparecen escenas costumbristas como si su autor quisiera digerir ese costumbrismo, darlo por acabado y arrancar de una vez la verdadera novela moderna: así ocurre con Barbarita, madre de Juanito, pidiendo de niña el cuartillo para la Cruz de Mayo (24).

  • Los personajes:
  1. Juanito Santa Cruz: sabidos son los enlaces que Galdós intenta con Cervantes. Véase: Juanito acabó por declararse a sí mismo que más sabe el que vive sin querer saber que el que quiere saber sin vivir, o sea, aprendiendo en los libros y en las aulas (13); estamos ante la misma disyuntiva de don Quijote cuando en I,1 renuncia a seguir leyendo libros de caballerías o a acabar la novela de Feliciano de Silva y decide salir a vivir su propia novela.
  2. Y, como suele hacer el autor en sus llamadas novelas españolas contemporáneas, introduce personajes que aparecen en otras: Joaquinito Pez (9), Bringas (17).
  • El espacio:
  1. Descripciones con comparaciones cuando menos curiosas: las habitaciones parecían destinadas a la premeditación de algún crimen (20).
  • Guiños cervantinos: aparte de lo dicho a propósito de la caracterización de Juanito Santa Cruz, véase la propuesta para alguien a quien han nombrado conde: que adopte por escudo un frontil y una jáquima con un letrero que diga: Pertenecía a Babieca (20); no deja de recordar el pasaje del Quijote con los  rebaños que son ejércitos y la leyenda que dice: Miau.



lunes, 1 de junio de 2015

Michel Houellebecq, Soumission

Houellebecq, Michel, Soumission (Flammarion, s.l.: 2015)
Tras las reseñas de Plateforme y de La Possibilité d'une île, que ya reseñamos en este blog, ésta es la tecera vez que abordamos al autor reseño y casi puedo asegurar que va a ser la última. Porque me da que ya sólo le quedan un par de ideas y va girando una y otra vez sobre ellas: 1ª) se trata de follarse a todo bicho -o bicha- viviente, y aquí el protagonista lo hace so capa de profesor universitario; 2ª) los árabes son el cáncer de Francia, y la frase no es mía sino que se la oí en 1998 a un director de instituto de enseñanza media -proviseur de lycée- francés. Y no sé si se da relación de causa a efecto entre esas dos ideas ni en qué dirección. De todas maneras, veamos qué sabemos decir:
  • Ya hemos dicho que el narrador-protagonista es profesor universitario, de literatura, tras una tesis titulada Joris-Karl Huymans, ou la sortie du tunnel (11) y quizá tenga valor simbólico en relación a la novela. Y, a pesar de la distancia que siempre adquiere el protagonista con respecto al mundo en las novelas de Houellebecq, aquí el profesor parece tomarse en serio la materia: seule la littérature peut vous donner cette sensation de contact avec un autre esprit humain (13). Aunque poco después llega a conclusiones algo diferentes a las de Nuccio Ordine en La utilidad de lo inútil que aquí reseñábamos: Les études universitaires dans le domaine des lettres ne conduisent comme on le sait à peu près à rien, sinon  pour les étudiants les plus doués à une carrière d'enseignement univesitaire dans le domaine des lettres -on a en somme la situation plutôt cocasse d'un système n'ayant d'autre objectif que sa propre réproduction (17).
  • Algo usual en el autor