Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



jueves, 28 de mayo de 2015

John le Carré, El honorable colegial

John le Carré
le Carré, John, El honorable colegial (Bruguera, Barcelona: 1981)
Proseguimos aquí con la lectura de la serie del autor dedicada a Smiley y Karla que iniciamos con esta reseña de El topo. Y en esta novela de lo que se trata es, por decirlo de algún modo, de recoger las sobras que han quedado del Circus tras la identificación de Bill Haydon como el topo de Moscú que, si bien es mérito de George Smiley, éste nunca lo concibe como una victoria sino casi al contrario.
Destaco algunos aspectos:
  • Si en la anterior novela Smiley actuaba oficiosamente desde fuera del Circus, aquí ya está plenamente integrado y va a ser el cerebro total de una compleja operación en la que se tratará de averiguar la causa por la que desde Moscú Karla envía grandes cantidades de dinero a Hong Kong. Del mismo modo, personajes que en El topo tenían carácter secundario aquí alcanzan mayor categoría: así Connie Sachs, verdadero archivo viviente; o Jerry Westerby, que pasará a ser el protagonista o, al menos, a tener bajo su cargo la verdadera acción.
  • A partir de ello podíamos decir que es una novela concebida a partir de dos ejes: el de la reflexión y el de la acción. Así, de la parte de la reflexión, la labor en Londres alrededor de Smiley y otros personajes: Connie Sachs, Oliver Lacon, Peter Guillam, di Salis..., los políticos de Whitehall, los llamados 'primos americanos' de la CIA...: su labor consiste en el análisis de documentos, la búsqueda en archivos, las reuniones para decidir. Del lado de la acción, el trabajo casi en solitario de Jerry Westerby en Hong Kong pero con rápidos viajes a Camboya, Laos, Tailandia, con sus paisajes bélicos, para acosar y acorralar a un multimillonario chino: ahí, chantajes, asesinatos, atentados... Y curioso es uno de los reflejos de esos dos ejes de la novela: mientras los de Londres no paran de beber té, Jerry Westerby y los personajes con los que se relaciona se enfrentan a alcoholes duros como el coñac o el whisky.
  • No falta, porque no puede faltar en ninguna novela con Smiley -cuyo nombre nos preguntamos si está irónicamente motivado- el característico modo que tiene de limpiarse las gafas: tenía el vicio de limpiar distraídamente los cristales de las gafas con el extremo más ancho de la corbata (65); se quitó las gafas, y... volvió a dar vida a su leyenda de limpiar los cristales con el extremo ancho de la corbata (357); Smiley limpiaba los cristales de sus gafas utilizando al efecto el extremo ancho de la corbata (407); los observadores habían advertido que Smiley dedicaba mucho tiempo a... limpiar los cristales de las gafas con la corbata (664). Incluso se toma nota si una vez no es así: se quitó las gafas y limpió los cristales, y, por una vez en la vida, no lo hizo con el extremo ancho de la corbata sino con un pañuelo de seda (88).
  • Hay un momento previo a la acción final en el que un agente de la CIA, Murphy, está describiendo sobre un mapa cómo van a desarrollarse los acontecimientos. Dice el texto: Parecía que Murphy estuviera describiendo la maquinaria de una aspiradora, lo cual, a juicio de Guillam, daba mayor fuerza hipnótica a su actuación (571). Pues bien, a quien conozca Nuestro hombre en La Habana (1958) de Graham Greene no se le escapa el guiño u homenaje porque en esa novela se trata precisamente de un espía británico que envía planos de aspiradoras haciéndolos pasar por planos de bombas y merece crédito por parte de los servicios secretos.

domingo, 24 de mayo de 2015

Konstantino Kavafis, II: Desde las nueve

DESDE LAS NUEVE
Doce y media. Rápidamente el tiempo ha pasado
desde las nueve cuando encendí mi lámpara
y me senté aquí. Estoy sentado sin leer
ni hablar. A quién podría hablar
en la 
casa vacía.                                                                  5

La 
imagen de mi cuerpo joven,
cuando encendí mi lámpara a las nueve,
vino a mi encuentro despertando un perfume
de cámaras cerradas,
y pasado placer -¡qué audaz placer!                                  10
También trajo a mis
 ojos,
calles ahora no reconocibles,
lugares de otro tiempo donde la vida ardió,
y teatros y cafés que 
una vez fueron.

La imagen de mi cuerpo joven                                            15
volvió y me trajo también memorias
 tristes:
las penas familiares, los adioses,
los sentimientos de los míos, los sentimientos
apenas atendidos de los muertos.

Doce y media. Cómo pasan las horas.                                20
Doce y media. Cómo pasan los años.


COMENTARIO:
Tema: el paso del tiempo (explícitamente presentado en los vv. 1 y 20-21, esto es, abriendo y cerrando el poema). Estrictamente, el rápido paso de esas 3 horas y media sirve de ejemplo al rápido paso del tiempo desde la juventud hasta la vejez. Es tema de larga tradición filosófica y poética: es el todo fluye de Heráclito; el punctum est quod vivimus de Séneca; nuestras vidas son los ríos... de Manrique; ayer se fue, mañana no ha llegado / hoy se está yendo sin parar un punto de Quevedo; el hombre como Sein zum Tode de Heidegger...

Estructura:
Vv. 1-5: Presentación del paso del tiempo desde las 9 hasta las 12:30. Soledad, inacción, silencio.
Vv. 6-14: Recuerdo de la juventud asociada a las 9 con predominio de lo positivo y concreto: perfume, placer, vida ardiendo, teatros y cafés...
Vv. 15-19: A partir de la repetición del mismo verso (la imagen de mi cuerpo joven [6=15]) se invierte la situación anterior y ahora predomina lo negativo y abstracto: memorias tristes, penas, adioses, muertos.
Vv. 20-21: Conclusión volviendo al verso inicial (Doce y media [1=20=21]). El paralelismo Cómo pasan las horas / Cómo pasan los años da cuenta de la idea central: la mera anécdota, el paso de esas horas, ha dado paso a la reflexión sobre el paso del tiempo. Ese generalizar a partir de la anécdota es recurso abundante en Kavafis: lo mismo ocurría en el poema 'Troyanos' donde la mirada de Príamo y Hécuba desde la muralla pasaba de su hijo Héctor a nosotros, que éramos derrotados por el destino; o en el anteriormente comentado 'Ítaca', donde el viaje de Ulises era excusa para el carpe diem.

Imágenes:
Gira todo a partir de la luz, de esa lámpara encendida (2=7) que primero genera asociaciones en positivo (perfume, placer), luego amplía el círculo desde las cámaras cerradas (9) hasta las calles (12), teatros y cafés (14) y culmina en fuego: la vida ardió (13).

miércoles, 20 de mayo de 2015

Konstantino Kavafis, Poesías completas, I: Ítaca

Kavafis, Konstantino, Poesías completas (traducción y notas de José María Álvarez, Hiperión, Madrid: 2007)
Leemos a Kavafis -por vez primera y sin que me dé vergüenza no haberlo leído antes: uno no puede leérselo todo- para su comentario en la tertulia que habrá lugar en el Ateneo de Mahón el 28 de este mes de mayo. Y lo que voy a hacer, más que una reseña, es una serie de comentarios a poemas escogidos. Pero antes, un detalle. El traductor y anotador, en el capítulo de agradecimientos, cita la inapreciable ayuda de Mercedes Belchí, un cuerpo suavísimo gozado bajo los cielos de La Habana; y los esplendorosos lechos y los irrecobrables días compartidos con Isabel Martín... al calor de su cuerpo... su piel en la que estaba todo escrito (9). Y lo cierto es que no pillo bien eso de hacer un catálogo, con nombres y apellidos, de las mujeres que uno se ha follado, pero bueno, lo dicho, que voy a hacer aquí un comentario, en concreto del poema 'Ítaca'.

ÍTACA
Si vas a emprender el viaje hacia Ítaca, 
pide que tu camino sea largo, 
rico en experiencias, en conocimiento. 
A Lestrigones, y a Cíclopes,
o al airado Poseidón nunca temas,                                  5
no hallarás tales seres en tu ruta
si alto es tu pensamiento y limpia
la emoción de tu espíritu y tu cuerpo. 
A Lestrigones, y a Cíclopes, 
ni al fiero Poseidón hallarás nunca,                                10
si no los llevas dentro de tu alma,
si no es tu alma quien ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que numerosas sean las mañanas de verano, 
en que, con placer, felizmente                                         15
arribes a bahías nunca vistas; 
Detente en los emporios de Fenicia
y adquiere hermosas mercancías, 
madreperla y coral, y ámbar y ébano,
perfumes deliciosos y diversos,                                        20
cuanto puedas invierte en voluptuosos y delicados perfumes; 
visita muchas ciudades de Egipto
y con avidez aprende de sus sabios. 

Ten siempre a Ítaca en la memoria. 
Llegar allí es tu meta.                                                       25
Mas no apresures el viaje. 
Mejor que se extienda largos años, 
y en tu vejez arribes a la isla 
con cuanto hayas ganado en el camino, 
sin esperar que Ítaca te enriquezca.                                 30

Ítaca te regaló un hermoso viaje. 
Sin ella el camino no hubieras emprendido.
Mas ninguna otra cosa puede darte.

Aunque pobre la encuentres, no te engañara Ítaca. 
Rico en saber y en vida, como has vuelto,                        35
comprendes ya qué significan las Ítacas. 

COMENTARIO:
Tema: el viaje como experiencia positiva. Dos notas: 1ª) El autor toma una historia de sobra conocida, el regreso de Ulises desde Troya, para reflexionar sobre aspectos tales como que lo mejor del viaje es el propio viaje más que el destino, o el viaje como enriquecimiento personal. 2ª) Se invierte el tópico literario del viaje como sufrimiento tal como es el de Ulises, que ha de hacer frente, entre otros, a los Lestrigones y Cíclopes (4, 9), o el de los Argonautas, o el del pueblo de Israel en el Éxodo o el del mismo don Quijote o el de Frodo y la compañía en El señor de los anillos: aquí el viaje no es la depuración interior a base de la superación de obstáculos para merecer llegar a destino sino goce total.

Estructura:
Vv. 1-12: tres ideas: 1ª) el deseo -contra lo esperado- de que el viaje sea largo; 2ª) el deseo de adquirir experiencias y conocimiento durante el viaje; 3ª) la predisposición positiva como condición para el viaje -alto pensamiento, limpia emoción (7.8)- sin monstruos interiores (4-5, 9-10). 
Vv. 13-23: se vuelve a la primera idea retomando el v. 2 en el 13 (Pide que tu camino sea largo). Y se vuelve a la segunda desarrollando el v. 3 (rico en experiencias, en conocimiento): de un lado la sensualidad de Fenicia, de otro la sabiduría de Egipto.
Vv. 24-30: de nuevo se insiste en la idea primera sobre la necesidad de que el viaje sea duradero: Mas no apresures el viaje. / Mejor que se extienda largos años (26-27). Y también en la segunda sobre la ganancia en el camino. Sin embargo, se introduce un elemento nuevo, la vejez: en tu vejez arribes a la isla (28); y, a partir de la relación entre la vejez y la llegada al destino, estamos ante la idea de la vida como camino y el hombre como peregrino.
Vv. 31-33: Ítaca como paradoja: a diferencia de Fenicia o Egipto, no puede dar nada al viajero, pero sin ella como punto de partida y de destino, no habría habido viaje.
Vv. 34-36: se presenta la oposición entre Ítaca, pobre, y el viajero, tras el viaje, rico en saber y vida (35 y retomando el v. 3). Y el viajero no sólo arriba físicamente a Ítaca sino también de modo mental comprendiendo su valor. De este modo la paradoja anterior queda más explícita: la pobre Ítaca ha hecho rico al viajero.

Imágenes y recursos:
Hay versos repetidos (2=13, 4=9) o con pocas variantes (3 y 35, 5 y 10, 11 y 12, 17 y 22). Algunas de esas repeticiones sirven para insistir en las ideas que hemos dado como principales: la duración del viaje o la necesidad de enriquecerse durante el mismo. Otras se refieren al aparato mitológico, lógico por la referencia explícita a la Odisea: los Lestrigones y los Cíclopes, antropófagos, y Poseidón, dios del mar. Son algunos de los muchos que dificultan el retorno de Ulises, y encarnan los peligros en tierra y en el mar, sobre todo Poseidón (airado, fiero), que le castiga por haber cegado a su hijo, el cíclope Polifemo. Sólo que aquí se niegan al entenderse no como seres mitológicos superiores de los que el hombre es mero juguete sino como encarnación de sus demonios interiores.

sábado, 16 de mayo de 2015

Aiden Ashley: otro paseo por su cuerpo

Hace ya casi dos años que prometí no volver a Aiden Ashley. Y desde entonces he vuelto a ella otras tres veces: bien comparándola con otras, bien junto a mi también admiradísima Sinn Sage, bien hablando de la mitad inferior de su cuerpo comparado a la mitad inferior de esta última.
Vuelvo, pues, a Aiden Ashley, que anda ya - o aún, por los veinticinco años. ¿A que tiene una cara angelical? Véasela en la foto de la izquierda: niña buena, natural, y ese cutis tan blanco...
Bueno, pero se le puede ver un poquito más. Aún da más de si antes de entrar en sus desnudeces totales. Ahora, a la izquierda una foto decente de su mitad superior en actitud de quitarse la blusa. Perfecta: lisa de vientre, cuerpo bien presentado para el posado, pechos de tamaño suficiente... Y se le disculpa el color Cuaresma de los sostenes porque, al parecer, le hacen juego con la blusa. La conclusión provisional no puede ser otra: cara perfecta y perfecta de cadera hacia arriba. Permite, incluso, plantear la hipótesis de que todo lo demás que le encontremos seguirá siendo perfecto.
Avancemos: se cumple la expectativa. Coloración de la piel uniformemente blanca. Pies bonitos. Brazos y piernas bien contorneados. Pechos bonitos. Y, sobre todo, culo pluscuamperfecto en el sentido etimológico del término: mejor acabado no podría estar. Como que alguien que tuviera el privilegio de observarla así dudaría si situarse debajo de ella y agarrarla o encima y montarla. Y en ese segundo caso se repetiría la duda: si penetrarla por el conducto correcto o ensayarle lo que las Glosas Silenses llaman sodomitico more.
Y ahí vamos a dar a la principal virtud de la muchacha, a su rechazo de todo varón. Así se sitúa a la altura de la donna angelicata de la lírica renacentista italiana; y doblemente: por su cara angelical y por inalcanzable. Y es inalcanzable, ya lo hemos insinuado, porque es lesbiana: apréciese en la foto de la derecha cómo, mientras con una mano se acaricia el pecho, con la otra se mantiene abierta la flor para la chupada correspondiente.
Luego está su otra vertiente, la de exhibicionista, que gusta de abrir las piernas con la sola intención de mostrar todo el puturrú en plan niña traviesa como en la foto de la izquierda. Y la de pajillera, aunque, en los vídeos, le sale mucho mejor cuando lo hace al natural que cuando lo hace con esquema. Por fin diremos que tiene un solo fallo y es el afeitado del pubis, porque esta hembra adornada con una mata de pelo negro contrastándole sobre la piel del vientre...

martes, 12 de mayo de 2015

Ernesto Carratalá

Im-presionante, sencillamente im-presionante la esquela que obra en la página 52 de La vanguardia de Barcelona del domingo 10 de mayo y que, seguramente, redactó el propio fallecido. Copio el contenido porque con mi móvil no sé más que lo que sale arriba:
Falleció el día 4 de mayo de 2015, había donado su cuerpo a la Universidad de Barcelona. No se invita particularmente a su disección.
Ernesto Carratalá, un crack... Lo que me extraña es que estuviera todavía vivo, que le calculo lo mínimo 95 años. La última vez que lo vi, y nos saludamos en la estación de Renfe de plaza Cataluña de Barcelona, que creo que vivía en La Garriga... eso, que hará lo menos veinte años y estaba superjubilado.
Las anécdotas que contaba... que si lo cogen preso al final de la guerra civil y para probar si es mayor de edad o no para fusilarlo le pesan -o miden- los cojones, que si estudia el bachillerato en la cárcel, que si se fuga de Pamplona y aparece en el Senegal o algún otro país del África francesa...
Porque luego fue catedrático en enseñanza media; de francés, como en Soria Machado, el hermano del poeta. Sólo que don Ernesto sabía francés.
Y sabía gramática histórica: la desgranaba tomando el Cantar de Mío Cid editado por don Ramón Menéndez Pidal y comentando palabra a palabra: que si diptongación, que si yod segunda, que si sonorización de sordas. Y luego su Morfosintaxis del castellano actual en la editorial Labor. Poco aceptada en el mundo universitario, quizá excesivamente formal pero con destellos geniales como cuando no sé dónde dice que es la téctónica de la lengua la que explica no sé qué construcción. Y a mí me sirvió en su momento, y mucho.
Y me entero a última hora de que publicó unas Memorias de un piojo republicano que habrá que leer.
Pues eso, que descanse en paz explicando gramática histórica a esos cuya muerte no es sino leyenda, el rey Sebastián, Jimmy Hendrix, Jim Morrison...


viernes, 8 de mayo de 2015

Refugiados, el nuevo bodrio de Antena 3

O sea, no. Anuncian a bombo y platillo una serie ¡coproducida por Antena 3 y la BBC! La estrenan ayer a lo grande en las cuatro cadenas del grupo Antena 3 y luego...:
1º) Comienza con la familia que se ve en la imagen. Resulta que son muy religiosos y por eso se plantean dar cobijo al desconocido que llama a su puerta. Y además él, que se llama Sam -de Samuel, claro- tiene un rifle. O sea, que el planteamiento -religión, rifle- nos lleva a los E.E.U.U. Pero en cuanto nos fijamos resulta que el 4x4 tiene matrícula española y que la casa, aislada en el bosque, suena a arquitectura rural del centro de la península.
2º) La dispersión temática ya se aprecia en estos primeros episodios: la llegada masiva de no sé cuantos millones de personas que vienen del futuro con una de ellas, la que consigue refugio en esa casa, que dice haber sido enviada especialmente por la niña de la familia, la de la foto. O sea, el universo de Terminator. Si se tiene en cuenta que  la madre de familia está preñada puede acabar de cualquier manera, es decir, con que el refugiado es su propio nieto como no me extraña que ocurra en una anagnórisis final al modo de telenovela venezolana. Bueno, y lo de la paradoja del nieto que vuelve atrás y mata a su abuelo cuando éste aún era adolescente. De momento, eso: pero además, quienes vienen del futuro parecen trasladar una guerra civil consigo con su policía represiva y todo. Para mejor proveer, se añade una trama lateral según la cual la madre de familia, la preñada, que resulta haber aparecido tiempo atrás en el pueblo, resulta haber estado casada antes con un marido que aparece para recuperarla. O sea, distorsión también en el plano familiar. Si a ello se añade que esa mujer también le gusta al dueño de la tienda de armas del pueblo. Y bueno, ¡para qué comentar que haya una tienda de armas en un pueblo pequeño!
3º y principal) Bien que los actores no sean conocidos, pero ¿cuándo aparecerá la tía buena?
En resumen: quizá me perdí algo en la media hora última que vi medio dormido, pero, tal como lo veo, sólo le doy una oportunidad hasta la semana que viene.
Y qué diferente es de la otra serie de la cadena, Vis a vis: intriga bien planteada, tías buenas como Najwa Nimri -y véanse fotos con pelusa-, desnudos en la ducha de la prisión, lesbos insinuado, incluso es soportable la nieta de Lola Flores, que lo hace fatal... Y genial cuando la negra le pregunta a la rubia en la ducha si quiere ser su novia. Contesta la rubia: -Soy heterosexual. Explica la negra: -Yo también, pero aquí es lo que hay.