Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 1 de marzo de 2015

Gabriel de la S.T. Sampol, Vulgata

Sampol, Gabriel de la S.T., Vulgata (Moll, Palma: 2004)
Que conste que el libro me lo han regalado. Y no en plan cumpleaños o similar. Concretamente me lo regaló un intelectual de mi pueblo que seguramente lo compró en la liquidación de restos de la editorial. Y esa liquidación sí que es una lástima al menos en lo que se refiere a la Enciclopedia menorquina. El intelectual antedicho me lo regaló en plan 'no quiero tenerlo en mi biblioteca; léelo y dime si estás de acuerdo'.
Yo conocía a ese poeta mallorquín (Palma, 1967) sólo como autor de unos versos que Maite Salord, en su novela La mort de l'ànima, utilizaba de lema inicial y que concretamente aparecen en el quinto de los doce poemas de este libro: La vida dels morts és la continuïtat del camí...
Diré pocas cosas:
  • Que me sobra el prólogo por una razón que ya expuse a propósito de otro poeta balear, porque los pocos lectores de poesía ya son lo suficientemente inteligentes como para interpretarla y no necesitan guía. Además el prólogo peca de intelectualista o, mejor, de pedante: así lo entiendo cuando habla de polimorfisme refiriéndose a la Biblia (9) cuando de lo que quiere hablar es de la variedad de géneros literarios de ésta. Y qué decir de ciertas flores dedicadas al autor: els poemes... encara que utilitzen la Bíblia com a pretext temàtic... també la coneixen a fons des del punt de vista teològic (17); quizá la prologuista se refiera a algunas ideas como las del décimo poema en que se juega, a partir de Juan 1,1, con el logos y la realidad, pero esas ideas, que se pueden recorrer desde el nominalismo medieval hasta Wittgenstein, por ejemplo, no dejan de ser tópicas y, por supuesto, no reflejan ningún conocimiento teológico: El món que ha creat la paraula / esdevé el món real / ... / la mort i la vida / depenen del logos amb què són pensats i expressats / Allò que pensam i expressam / és allò que vivim (X).
  • De acuerdo en que los poemas son glosas a la Biblia, doce en concreto, supongo que en relación con las doce tribus de Israel o los doce apóstoles. Y doce glosas ordenadas desde el Génesis del primer poema hasta el Apocalipsis del último que, por lo demás, intenta cerrar el libro a dos niveles: 1) Volviendo simétricamente a esa materia críptica del primero, ¿la palabra?: aquest llibre / que sorgeix d'una matèria que s'hi oposa, / -que no vol mirar al cel ni sentir la terra (I); ahora la materia está frente al océano: un oceà de vidre i foc / es mostra devant la matèria (XII). 2) Recapitulando lugares y temas recorridos en los poemas intermedios: recorda l'Edèn, la terra inundada pel diluvi, Egipte, / el desert... / coloms, gaseles (XII).
  • Contiene alguna idea que pretende épater como la de Moisés en el monte Nebó (III) que no quiere entrar en la Tierra Prometida de leche y miel perquè la mel no li agradava gens y prefiere hacer del monte Nebó una terra que regalimava calvados. Dos detalles: 1º) Moisés viene a ser el héroe opuesto a Ulises: éste llega a Ítaca sin sus compañeros y aquél no llega a la Tierra Prometida aunque conduce allí al pueblo de Israel. 2º) No creo que mucha gente sepa que la miel de que se habla en la Biblia no es la de las abejas sino una sustancia que sale de ciertas rocas.
  • Me parece fatal la comparación que se sugiere entre el pueblo judío y el catalán en el poema IV: També el nostre poble ha conegut l'esclavatge / i el sotmetiment a gent estrangera. ¿Habrá que recordar las persecuciones a los judíos en la Catalunya del siglo XIV? Da igual, para la ideología dominante pancatalanista todo vale.
  • Usa y abusa de alguna figura de repetición como la anáfora que no sé bien si intenta imitar esos paralelismos bíblicos cuya función es mnemotécnica: que sorgeix... / que no vol... / que li fa mal (I); quina mena de pàtria... / quina mena de llibertat... / quina petita resta... / quin temple (IV); Fa mal conhortar-se... / És inútil... / És inútil.../ Fa mal conhortar-se (V); que es deleix... / que anhela... / que el banyi (IX).
  • En cambio, no se encuentran figuras no sólo propias sino constitutivas de la lírica como la metáfora o el símbolo. Y, de hecho, cuando aparecen, es para negarlos. Así ocurre en un poema basado en el Cantar de los cantares (VIII) en cuya primera parte se repasan símbolos amorosos como la gacela, el ciervo, la yegua o la tórtola para, acto seguido, alejarse dels conceptes hebraics para manifestarse amorosamente en lenguaje casi administrativo: és hora que faci constar en acta, Vull fer constar també; y suerte que el poema se salva culminando en otra imagen bíblica con connotaciones fálicas: els sagrats cedres del Líban que s'alcen sempre drets.
  • Cae por momentos en un prosaísmo rayano en la cacofonía. Véanse estos versos cuya base pretende ser un paralelismo y un juego de conceptos en antítesis: un diluvi / que va fer morir moltes de les poques coses que estimava / i sols algunes de les que estimava poc o gens (I). Y más prosaicao aún es en su totalidad un canto al agnosticismo (VI) que toma como base el salmo De profundis: Tanmateix, o per això, a Vós clam / (de mon no-res perdut dintre l'abisme... O el poema siguiente (VII) con referencias -entiendo- al Eclesiastés y que aparece enmarcado entre dos Potser que, por lo demás, se van repitiendo; léase el siguiente fragmento buscando musicalidad: fent abstracció del fet que per bé o per mal som vius, / fa mal decantar-se per una cosa o l'altre.
En fin, que la lírica, incluso la catalana, es algo más serio.

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