Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 7 de diciembre de 2014

Rayuela, V



Sentencia filosófica de tipo nominalista con implicaciones hasta Wittgenstein: en general, sin verba no hay res (93)

Caos /  orden:
Caos:  un mundo-Maga que era la torpeza y la confusión (…) un mundo donde te movías como un caballo de ajedrez que se moviera como una torre que se moviera como un alfil (1); El desorden en que vivíamos, es decir, el orden en que un bidé se va convirtiendo por obra natural y paulatina en discoteca y archivo... el elogio del desorden la hubiera escandalizado tanto como su denuncia. Para ella no había desorden... el mundo seguía siendo una madeja de calles y árboles y nombres y meses. No había un desorden que abriera puertas al rescate, había solamente... vasos con restos de cerveza, medias en un rincón, una cama, una cama que olía a sexo y a pelo... ¿Por qué no aceptar lo que estaba ocurriendo sin pretender explicarlo, sin senta las nociones de orden y desorden...? (2);. A Oliveira lo fascinaban las sinrazones de la Maga (6)
 La Maga puede vivir en el desorden sin que ninguna conciencia de orden la retenga. Ese desorden que es su orden... que le abre de par en par las verdaderas puertas. Su vida no es desorden más que para mí.  (21)
Erudición / intuición: La Maga no sabe quien es Spinoza. La Maga lee interminables novelas de rusos y alemanes y Pérez Galdós y las olvida en seguida (21)

Simetrías: a base de pasteles: entre dos medialunas, me contaste un gran pedazo de tu vida (1); y luego hacia el final: con medialunas fresquitas (56)

El circo como metáfora del mundo: Pensó Talita “Ahora no tengo más que caerme y ellos seguirán con el circo, con la vida” (41); incluso más: En el comienzo fue un circo ... (78). En él trabaja Oliveira a su vuelta a Buenos Aires (37) y parece ya anticipado por El circo Miró (1) o por alguna imagen original: no me parece que la luciérnaga extraiga mayor suficiencia del hecho incontrovertible de que es una de las maravillas más fenomenales de este circo (1);

LA LOCURA:
Larga charla con Traveler sobre la locura... Soñando nos es dado ejercitar gratis nuestra aptitud para la locura.  Sospechamos al mismo tiempo que toda locura es un sueño que se fija (80).

El loco lúcido: Si no mejoran el ambiente social, no firmo nada -dijo la señora Switt-. Hay que abrir puertas y ventanas al espíritu (51).
La clocharde del Pont des Arts: está bastante loca... Como Ofelia (108) la de Hamlet.



La literatura total con la presencia de los clásicos:

Manú había dicho con aladas palabras (47).

Se reunían los del Club de la Serpiente para hablar con un vidente ciego, paradoja estimulante (1) en alusión que puede ir desde Tiresias hasta Borges pasando por el ciego del Lazarillo.
Catálogo de lecturas caóticas sin dosificar: leen a Durrell, a Beauvoir, a Duras, ... a Sarraute (21)



Oposición Oliveira / Maga:
Reflexión / acción: -...Vos pensás demasiado antes de hacer nada. / -Parto del principio de que la reflexión debe preceder a la acción, bobalina (3). -¿Qué es un absoluto, Horacio? (9)



Paralelos entre Oliveira/Maga y Traveler/Talita: acción/reflexión
Su amor por Traveler está hecho de cacerolas sucias, de largas vigilias, de una suave aceptación de sus fantasías nostálgicas y su gusto por los tangos y el truco. Cuando Traveler está triste y piensa que nunca ha viajado (y Talita sabe que eso no le importa, que sus preocupaciones son más profundas), hay que acompañarlo sin hablar mucho, cebarle mate, cuidar de que no falte tabaco… Talita es mufeliz con Traveler (37)




El desdoblamiento:
  • Personajes que se pueden organizar por pares (ver abajo)
  • Es complejo el tema del Doppelgänger, del doble, visto en sus dos vertientes: personajes que se desdoblan en sí mismos y personajes que se desdoblan en otro:
  1. Traveler ve personajes desdoblados anunciando su propio desdoblamiento: Ver a un hombre que orinaba aplicadamente hasta darme cuenta (...) de que ese hombre era exactamente igual a otro (aunque no era el otro) que veinticuatro horas antes (…) había disertado sobre tótems y tabúes (1); ese que andaba por el barrio latino arrastrando a una viaje histérica y quizá ninfomaniaca era apenas un doppelgänger mientras el otro, el otro...  (23). Por fin se desdobla el propio Traveler: A veces Traveler hace alusiones a un doble que tiene más suerte que él (37); ¿Hablabas de un doppelgänger, ¿no? Ya ves que alguien te sigue, que alguien es como vos aunque esté del otro lado (56); delante del espejo, con el tubo de dentrífico... Oliveira... en vez de meterse el cepillo en la boca lo acercaba a su imagen y minuciosamente le untaba la falsa boca (75). Y como si se pretendiera reforzar el tema, se le da cobertura a dos niveles: el psicológico, con Jung y en relación con la anécdota anterior frente al espejo: Jung estaba entusiasmado con el Bardo... Mirá a la hora del juicio del muerto, el rey lo enfrenta con un espejo, pero ese espejo es el Kama... Y el muerto ve reflejarse todas sus acciones... Como para que el viejo Jung no se haya quedado estupefacto... ¿se puede imaginar una mejor descripción del psicoanálisis (28); el literario mediante la inserción de un fragmento de Jean Tardieu: Esta casa en que vivo swe asemeja en todo a la mía ... el vidrio inevitable de una ventana se empeña en devolverme el reflejo, veo en él a alguien que se me parece... ¡Pero no se vaya a pretender que soy yo! (152).
  2. de ahí, el tema del Doppelgänger: . La cuestión adquiere importancia en el último de los capítulos imprescindibles cuando Traveler le dice a Oliveira: El verdadero doppelgänger sos vos, porque estás como descarnado... Quiero esto, quiero aquello, quiero el norte y el sur y todo al mismo tiempo, quiero a la Maga, quiero a Talita...; en el juego se implica también a las mujeres: un beso a Talita, un beso de él a la Maga o a Pola, ese otro juego de espejos; y Oliveira acaba por responder: Lo sabés, doppelgänger, lo sabés. Qué te importa a ti lo del beso. Se van tratando, pues, mutuamente de doppelgänger -no se trata de la felicidad, doppelgänger- porque el uno no es sino reflejo del otro. Así lo percibe poco después Oliveira: Por eso siento que sos mi doppelgänger, porque todo el tiempo estoy yendo y viniendo de tu territorio al mío. Y, de nuevo, sus dos mujeres: Yo sé que es Talita, pero hace un rato era la Maga. Es las dos, como nosotros (56).
  • n,

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