Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



martes, 8 de julio de 2014

Juan F. López Casasnovas, Caragols dels jorns

López Casasnovas, Joan F., Caragols dels jorns (Ciutadella de Menorca: 2014)

Otro ejercicio lírico de un poeta local. Y digo que es otro porque ya traté aquí del Llibre de amorg de Tomeu Truyol también aparecido recientemente.

Bien el prólogo del autor abriéndolo por açò no és un pròleg (7). Mejor aún al afirmar que hi ha molt de mi mateix dins cada baula d'aquest poemari (7): o tautología o perogrullo, que lo de la voz personal como rasgo definitorio de la lírica se remonta, si no a Aristóteles, 1448a (Poética), a sus comentaristas; es lo de diferenciar lírica y narrativa a partir de la mirada hacia dentro o hacia fuera, o de lo subjetivo y lo objetivo... Y sublime una expresión del párrafo final, l'entropia del pas del temps: ¿andan los vates isleños leyendo a escondidas a Russell, a Popper, a Kuhn...?; recordemos que Tomeu Truyol había insertado la misma palabra en una prosa de tono lírico: Des de l'entropia... així l'amor de cop o lentament es va diluint ('Estimada distància'). Les invito, ya puestos con rococós, al uso de neguentropía, que es como algunos llaman a la entropía negativa.

Alguna nota seria merece un apartado (9-10) dedicado a explicar las palabras caragol y jorn del título. En cuanto a la segunda, considero completamente innecesaria la aclaración de que es un arcaísme per 'dia': difícilmente tendrá acceso al resto del texto quien que no lo supiera de antemano por dominio del léxico, por comparación con el francés o el italiano, por analogía con jornada o por el camino que sea. Y en cuanto a caragol se da una nota etimológica -supongo que de Coromines- y otras del DCVB referidas a su sentido metafórico en tanto ronda circular de los caballos. Bien: es lo que se llama catacresis o metáfora desgastada y muerta. Sin embargo hay algo más: las explicaciones del autor dirigidas, claro, a la mejor comprensión del texto, pueden provocar lo contrario, esto es, que el lector no caiga en otras sugerencias, en lo que se vienen a llamar los significados connotados. El autor observa que a la closca del caragol es veuen les voltes en espiral y acto seguido pasa a observar un cambio léxico entre anar a veure fer es caragol y anar an es caragol producido a lo largo del tiempo. No ha atendido a un detalle clave, les voltes en espiral: por algún lugar del Rubén Darío más simbolista, el caracol, con su espiral vista de fuera hacia dentro, sugiere al hombre en introspección del mismo modo que Machado -por supuesto don Manuel- vierte hacia dentro cualquier jardín en otoño y va a parar a sus melancolías. Y lo mismo vale para este libro según intentaré mostrar después: algo así como si los poemas fueran abriéndose en espiral para ir avanzando desde lo puramente local hacia lo cósmico; y de modo paralelo, els jorns se expanden hacia la eternidad. A algo así parece referirse Pau Faner cuando, elogiando el libro, dice que los caballos de la fiesta podrían trepar hacia el cielo azul (Sant Joan poético, Menorca, 16/6/14).
A destino semejante se llega leyendo el título y deteniéndose un momento: ¿significa algo Caragols dels jorns? En principio no, pero causa sorpresa. Una sorpresa parecida a la que puede provocar una metáfora tan trillada como las perlas de tu boca: el choque semántico entre perlas y boca -porque se supone que, abierta la boca de una mujer, no se ven perlas- estimula al lector hasta que deduce que el poeta le está hablando de dientes. Del mismo modo, como los caracoles pueden ser a la llauna, de mar, de tierra... pero no dels jorns, es ejercicio del lector averiguar qué intenta decirle el poeta con esa inusual combinación de palabras.
(De paso: entiendo que cuando dice la corrida de los sanfermines [10] se refiere a los encierros de san Fermín)

Ya en los poemas propiamente dichos se observa:
1º) Una alternancia entre lo local y lo universal: De un lado, la presencia de lo local desde la camamil·la de la Mola ('Herbes de sant Joan') hasta el carrer sa Font ('Hivern'); pero a la vez, y cuando llega a reducir toda la geografía a su mínima expresión, nos transporta, de otro lado, a lo mítico: ...un plà, / que... / és llombrigol del món, / com l'omfalós de Delfos ('Neix el món').
Lo mismo ocurre en el pequeño ciclo dedicado al folclore con la recogida de hierbas por san Juan ('Herbes de sant Joan') o con las muchachas y sus auspicios para encontrar novio ('Ordalia d'amor', 'Ordalies')...: también aquí se abre el espacio más allá de la mera costumbre local. El autor, con todo su derecho porque también lo hizo san Juan de la Cruz, se anota a sí mismo el poema 'Ordalies' para explicarnos que los ritos que en él se explican, la muchacha tratando de saber sobre la superficie del agua el nombre y oficio de su futuro marido, son comunes a tota la nació catalana: des del Pirineu fins a terres alicantines, i també a les illes Balears... (22). Estamos en el mantra deFraga a Maó i de Salses a Guardamar: y por fin entendemos, viéndolo aplicado a los múltiples Països catalans, lo que quiso decir José Antonio con aquello de la unidad de destino en lo universal. No obstante, hay un conocidísimo tratado de folclore, La rama dorada de sir James Frazer (FCE, Madrid: 1991) que, abierto al azar, muestra cómo un rito observado por ejemplo en Moldavia, puede encontrar su paralelo en el África negra. Es por ello que el poema 'Herbes de sant Joan' se puede situar del lado de alguno tan castellano como A coger el trébole / mañanicas de san Juan / a coger el trébole / los mis amores van. E incluso la presentación de esas 'Herbes de sant Joan' en catálogo recuerda inevitablemente la serie parsley, sage, rosemary and thyme de 'Scarborough Fair', canción inglesa de origen medieval conocida por la versión de Simon y Garfunkel.
Nuevo juego entre lo local y lo universal o, como anunciamos, nuevo abrirse en espiral, es lo que ocurre en el poema 'En trencar l'alba, ballarà el sol': hay alusiones locales como ese ballarà el sol o la muchacha que va a fer un caragol; pero se encuadran en la tradición universal tanto por la asociación simbolica del agua al amor -y recuérdese el ciervo que ya acudía a la fuente en el Salmo 42 (Así como el ciervo busca la fuente...)- como, sobre todo, por esa situación al alba y, como se suele, anunciada con pájaros. A trenc d'alba, rossinyol / o alosa: son los pájaros -cuando canta la calandria / y responde el ruiseñor- del 'Romance del prisionero' y es el avecica / que me cantaba al albor. Son también los mismos pájaros de otro texto mucho más transitado,Romeo y Julieta de Shakespeare:  en III, 5, en la alcoba de Julieta, ambos amantes discuten qué pájaro es el que oyen cantar porque de ello depende que esté amaneciendo y Romeo haya de marcharse: Julieta: ...Es el canto del ruiseñor, no el de la alondra el que se oye. Todas las noches se posa... Romeo: Es la alondra que advierte que ya va a amanecer, no el ruiseñor.
Y ya recorriendo rápidamente el resto de poemas se vuelve a apreciar la misma intención en 'La croada': la anécdota de la fiesta se convierte en retrospección (Del balcó, que guaita els segles) y uno de sus motivos (un domàs color grana) permite el salto a un pasado heroico (Alts caixers de sant Joan / cavallers d'una Croada). En 'Avellanes buides (1)' se alternan ciclos de tiempo opuestos: en la primera mitad, la primavera se sucede rápidamente; en la segunda, es el día el que corre de la mañana hasta el ocaso; pero actuando como eje en el centro del poema, l'infinit aguaita.

2º) Una cierta oscilación entre lo apolíneo y lo dionisíaco entendida ésta como sujeción, de un lado, al rigor de cuantas ceremonias rigen la fiesta de san Juan y, de otro, rebelión contra éstas. Quizá el poema que encierra mejor tal idea sea 'Cowboy de mitjanit': Desa la guindola, ardit cavaller /... i dona't el gust / de desobeir el Senyor Caixer; y para acabar, una invitación al caballero para que se salga del marco local: Gosa cavalcar terra ampla y salvatge.

3º) Un orden en cuanto a la disposición al menos en lo que se refiere a la abertura y cierre. Empieza el poeta situándose ante una Mare Terra / Mare Mar que, yendo desde el rostoll de la tanca hasta la ciutat encantada / que es va enfonsar dins un somni mariner, quiere trascender Menorca. Y la invoca con predominio de notas positivas: el alba (dejornet, de matinada), la plenitut solsticial, el jinete presto para la fiesta (he embridat els meus cavalls enardits). Y cierra el poemario con el jinete abandonando el caballo: Sensa picar esperó / amollau ja la brida ('Només memòria') y en el tiempo opuesto, en un 'Hivern' oscuro, silente y frío: La llum que tomba en bolquers de foscor / crea un silenci espès...; ha plogut i fa fred. La conclusión no puede ser otra que un tempus fugit al galope: aquell cavall... / cap al no res. Y una imprecación contra el tiempo (Capgires, Temps, trastoques, /  mudes fortuna...) ya anunciada en otro poema, 'Avellanes buides (II)': en él se actualiza la máximaOmnes vulnerant, ultima necat (i les manetes del rellotge de caixa són fletxes / que et vindran a matar) y, acto seguido, partiendo de expresiones lexicalizadas del tipo me importa un pepino, pimiento, comino... se juega con uno de los motivos de san Juan, la avellana, para convertirla en símbolo de la futilidad de todo: A estones sembla que la vida  / no val més que una avellana buida. El libro se ha convertido así en camino desde la madre hasta la muerte: y no queda más que decir puesto que se ha cerrado el caragol.

4º) Quizá el poema más trabajado, al menos en lo que se refiere a las imágenes, sea 'Neix el món...', toda una cosmogonía en miniatura cuyo eje rector lo constituyen imágenes circulares: ese nacimiento del mundo tiene lugar dins l'ull / del cavall, globus negre; tras ello, la rueda de la fortuna: la fortuna roda / inestable de mena para ir a dar en un anillo en el que pasado y presente se funden con una imagen que sugiere el eterno retorno: el passat, ja fuit / i el present se segellen / unint-se llurs meitats, / que esdevenen anell / perfección de l'ésser. Ahora el círculo se concreta en els Jocs del Plá: amb les astes esteses / cap al buit d'aquell cercle. Y entonces, según lo ya dicho, la fiesta se trasciende a sí misma y todo, ojo del caballo, rueda, anillo, anilla alcanza categoría de mito en nueva forma circular, el ómphalósés llombrígol del món, / com l'omphalós de Delfos. Y, por cierto, la misma sugerencia acerca del eterno retorno se da más adelante: Sí, fèiem comptes / que el temps no existiria / que tornaria cada mes de juny / igual a si mateix o idèntic(Avellanes buides [II]).

5º) Por fin, algunas notas dispersas:
a) La omnipresencia de la bandera recorriendo el poemario: un domàs color grana ('La croada'), una bandera roja de semàntica antiga ('Capvespral'), el penó de la creu blanca ('Cançó de badar finestra'), todo el poema 'Vella i nova bandera'...
b) La profusión de pájaros contrapesando la de hierbas.
c) Alguna aliteración dispersa: font molt fonda ('Fou al començament') festers d'estels / uns ulls llunyans de lluentors alegres ('Avellanes buides [I]'). O el mismo juego paronomásico Mare mar, más rico en tanto busca convertir en sinónimos dos términos que, en principio, no tienen relación alguna.
d) Y sin pretender entrar en consideraciones sobre la simbología del caballo, sólo dos notas: 1ª) que en algún parece haber algún eco de un poema de Pere March, padre de Ausiàs March, titulado 'L'arnés del cavaller' en el que se trata de la contención y el desbordamiento de pasiones. 2ª) que, de manera más clara, los versos iniciales de 'Darrer toc de fabiol' tienen un indudable sabor lorquiano: La lluna canta a l'estrep; / descavalcaves. / Quin glop de beguda trista. Compárese con: En la luna negra / de los bandoleros / cantan las espuelas /.../ ¡Qué perfume de flor de cuchillo!

Hasta aquí. Releído observo que por momentos he caído en el exceso de erudición o en la pedantería. Qué le voy a hacer... En fin, que como conclusión única diré que es un poemario legible incluso fuera del  ámbito local y ésa era mi idea inicial al sugerir la mirada a la espiral del caracol. Y si hay alguna visión negativa ésta sólo apunta hacia los comentarios del autor y sugiere algo así como que prefiero un texto en blanco y que cada uno se lo comente según su saber y entender sin necesidad de ser dirigido por el autor. Supongo, incluso, que el autor es de los que saben que un autor no es, ni de lejos, el mejor comentarista de sus textos.

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