Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 18 de junio de 2014

Platón, Apología de Sócrates, traducción (I)

La presente entrada es continuación de esta otra donde presentábamos de forma rápida el diálogo de Platón. Pretendemos ahora traer una traducción personal de la obra tomando como base el texto griego allí citado y auxiliándonos de las dos traducciones al español también citadas allí.

(17A) No sé pues, cómo a vosotros, ciudadanos atenienses, os han influido mis acusadores. Yo mismo casi no me he reconocido en sus palabras: tan persuasivamente han hablado. Sin embargo, nada han dicho, en la práctica, que sea verdadero. Por lo demás, me admiré muchísimo de una de sus muchas falsedades: dijeron que es necesario precaverse de mí y no dejarse engañar porque soy hábil en el hablar. (B) En efecto, no avergonzarse de lo que al momento refutaré con pruebas cuando me exprese de modo no hábil, eso me ha parecido desvergonzado; si no es que acaso ellos llamen hábil en el hablar al que dice la verdad. Pues si es eso lo que quieren decir, yo soy orador pero no de esa clase. En efecto, ellos, como digo, poco o nada verdadero han dicho. En cambio, vosotros me oiréis toda la verdad. Ciertamente, por Zeus, ciudadanos atenienses, no oiréis frases elegantes como las suyas, ni adornadas con vocablos y expresiones, (C) sino dichas al azar con expresiones sencillas. Porque confío en que lo que digo sea justo; y ninguno de vosotros espere otra cosa. Pues, por supuesto, no es conveniente, oh ciudadanos, que alguien de mi edad se presente ante vosotros con palabras fingidas como las de los jovenzuelos. Y verdadera y seriamente, oh ciudadanos de Atenas, os pido que me sea concedido algo: que si me oís defenderme con las mismas palabras con las que suelo hablar bien en el ágora entre las mesas de los comerciantes donde muchos de vosotros me habéis oído, bien en otros sitios, no os sorprendáis ni alborotéis por ello. (D) Pues las cosas están así: ahora yo, por vez primera, comparezco ante un tribunal, y a la edad de setenta años. Sencillamente, soy ajeno al modo de expresarse aquí. Si fuera extranjero alcanzaría sin duda que me permitiríais hablar según el modo y acento en que hubiera sido educado (18A) y, por ello, os solicito algo, según creo, justo: que mi modo de hablar, quizá mejor quizá peor, sea respetado y atendido según diga cosas justas o no. Pues ése es el deber del juez mientras el del orador es decir la verdad.

Comentario:
Sócrates insiste en la oposición verdad / mentira y asocia la justicia a la primera. Y da importancia al modo de hablar intentando mostrar que el suyo, a diferencia del de los sofistas, es un modo de hablar natural y preocupado sólo por la verdad y la justicia. En realidad la cuestión estriba en que Sócrates, estudiada la filosofía anterior, entiende que el filósofo debe construir un sistema de conocimiento por sí mismo mientras que los sofistas se limitaban a enseñar a sus seguidores, a base de frases, no el conocimiento sino la apariencia de conocimiento o la apariencia de justicia.

(Adjuntamos el texto griego extraído de esta página)
[17a] Ὅτι μὲν ὑμεῖς, ὦ ἄνδρες Ἀθηναῖοι, πεπόνθατε ὑπὸ τῶν ἐμῶν κατηγόρων, οὐκ οἶδα· ἐγὼ δ᾽ οὖν καὶ αὐτὸς ὑπ᾽ αὐτῶν ὀλίγου ἐμαυτοῦ ἐπελαθόμην, οὕτω πιθανῶς ἔλεγον. καίτοι ἀληθές γε ὡς ἔπος εἰπεῖν οὐδὲν εἰρήκασιν. μάλιστα δὲ αὐτῶν ἓν ἐθαύμασα τῶν πολλῶν ὧν ἐψεύσαντο, τοῦτο ἐν ὧι ἔλεγον ὡς χρῆν ὑμᾶς εὐλαβεῖσθαι μὴ ὑπ᾽ ἐμοῦ ἐξαπατηθῆτε ὡς δεινοῦ [17b]ὄντος λέγειν. τὸ γὰρ μὴ αἰσχυνθῆναι ὅτι αὐτίκα ὑπ᾽ ἐμοῦ ἐξελεγχθήσονται ἔργωι, ἐπειδὰν μηδ᾽ ὁπωστιοῦν φαίνωμαι δεινὸς λέγειν, τοῦτό μοι ἔδοξεν αὐτῶν ἀναισχυντότατον εἶναι, εἰ μὴ ἄρα δεινὸν καλοῦσιν οὗτοι λέγειν τὸν τἀληθῆ λέγοντα· εἰ μὲν γὰρ τοῦτο λέγουσιν, ὁμολογοίην ἂν ἔγωγε οὐ κατὰ τούτους εἶναι ῥήτωρ. 
     οὗτοι μὲν οὖν, ὥσπερ ἐγὼ λέγω, ἤ τι ἢ οὐδὲν ἀληθὲς εἰρήκασιν, ὑμεῖς δέ μου ἀκούσεσθε πᾶσαν τὴν ἀλήθειαν — οὐ μέντοι μὰ Δία, ὦ ἄνδρες Ἀθηναῖοι, κεκαλλιεπημένους γε λόγους, ὥσπερ οἱ τούτων, ῥήμασί τε καὶ ὀνόμασιν οὐδὲ [17c]κεκοσμημένους, ἀλλ᾽ ἀκούσεσθε εἰκῆι λεγόμενα τοῖς ἐπιτυχοῦσιν ὀνόμασιν — πιστεύω γὰρ δίκαια εἶναι ἃ λέγω — καὶ μηδεὶς ὑμῶν προσδοκησάτω ἄλλως· οὐδὲ γὰρ ἂν δήπου πρέποι, ὦ ἄνδρες, τῆιδε τῆι ἡλικίαι ὥσπερ μειρακίωι πλάττοντι λόγους εἰς ὑμᾶς εἰσιέναι. 
     καὶ μέντοι καὶ πάνυ, ὦ ἄνδρες Ἀθηναῖοι, τοῦτο ὑμῶν δέομαι καὶ παρίεμαι· ἐὰν διὰ τῶν αὐτῶν λόγων ἀκούητέ μου ἀπολογουμένου δι᾽ ὧνπερ εἴωθα λέγειν καὶ ἐν ἀγορᾶι ἐπὶ τῶν τραπεζῶν, ἵνα ὑμῶν πολλοὶ ἀκηκόασι, καὶ ἄλλοθι, μήτε [17d]θαυμάζειν μήτε θορυβεῖν τούτου ἕνεκα. ἔχει γὰρ οὑτωσί. νῦν ἐγὼ πρῶτον ἐπὶ δικαστήριον ἀναβέβηκα, ἔτη γεγονὼς ἑβδομήκοντα· ἀτεχνῶς οὖν ξένως ἔχω τῆς ἐνθάδε λέξεως. ὥσπερ οὖν ἄν, εἰ τῶι ὄντι ξένος ἐτύγχανον ὤν, συνεγιγνώσκετε δήπου ἄν μοι εἰ ἐν ἐκείνηι τῆι φωνῆι τε καὶ τῶι τρόπωι ἔλεγον ἐν [18a] οἷσπερ ἐτεθράμμην, καὶ δὴ καὶ νῦν τοῦτο ὑμῶν δέομαι δίκαιον, ὥς γέ μοι δοκῶ, τὸν μὲν τρόπον τῆς λέξεως ἐᾶν — ἴσως μὲν γὰρ χείρων, ἴσως δὲ βελτίων ἂν εἴη — αὐτὸ δὲ τοῦτο σκοπεῖν καὶ τούτωι τὸν νοῦν προσέχειν, εἰ δίκαια λέγω ἢ μή· δικαστοῦ μὲν γὰρ αὕτη ἀρετή, ῥήτορος δὲ τἀληθῆ λέγειν.

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