Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



jueves, 29 de mayo de 2014

domingo, 25 de mayo de 2014

James Joyce, Ulises (2: el capítulo 1)

Ya hace más de un año que andaba detrás de dedicar varias entradas a reseñar el Ulises pero hasta ahora sólo había dedicado una a recopilar sus frases célebres. Ahora, ya de forma algo más metódica, me pongo en la labor. Para ello utilizo dos ediciones, una en inglés y otra en castellano y a sus páginas van referidas las citas según aparezcan en una u otra lengua.
Joyce, James, Ulysses (Penguin, Harmondsworth: 1971)
Joyce, James, Ulises (2 vols. traducción de José María Valverde; Bruguera, Barcelona: 1980)

Aquí sólo hablaré de ciertos aspectos del capítulo 1. Porque son reflexiones que se me ocurrieron con motivo de mi asistencia a una charla-tertulia impartida por Josep Masanés en el Ateneo de Mahón este pasado jueves 22 de mayo.

Observaré en primer lugar cómo la obra, ya desde el inicio, intenta anclarse en muy diversas tradiciones:
  • La anglosajona: La frase primera, por ejemplo, contiene una aliteración: Stately, plump Buck Mulligan came from the stairhead (9). Y sobre el uso de la aliteración en literatura anglosajona, las apreciaciones de Borges en Literaturas germánicas medievales o dos ejemplos de la música pop: Whispering words of wisdom (The Beatles, Let it be); A deep and dark december (Simon & Garfunkel, I am a rock). Hay un personaje, Haines, que puede encarnar esa tradición: un pesado de sajón... Porque viene de Oxford (77). Ahí también las alusiones al Calibán de Shakespeare o a Óscar Wilde (80); o el sueño de Stephan con su madre muerta (78), que pueden apuntar hacia Hamlet, citado después (92, 94) y con referencias en varias direcciones: la comparación de la torre en que viven, asociada al ómphalos, con Elsinore (94); el Hijo esforzándose en reconciliarse con el Padre (95) en fusión con la Santísima Trinidad.
  • La celta: De ahí las alusiones a los bardos: El moquero del bardo. Un nuevo color artístico para nuestros poetas irlandeses: verdemoco (77); bardo asqueroso (79); los bardos deben beber (91) O a los druídicos druidas (85). O la cita de los Mabinogion (87). O Haines, precisamente inglés, hablando gaélico y reivindicándolo (89-90) frente a la anciana, que responde: es una lengua de mucha grandeza.
  • La católica, de tanto peso en Irlanda, y que es eje de varios relatos de Dublineses: De ahí la primera frase de Buck Mulligan: Introibo ad altare Dei (75). Y no es sólo el saludo del personaje sino el del autor introduciéndonos a su obra y sugiriendo su lectura como algo sagrado. En la misma dirección católica en tono de burla hay que entender la bendición de la mesa previa al desayuno también por boca de Mulligan: Bendecidnos, Señor, y bendecid estos dones (86)... In nomine Patris et Filii et Spiritus Sancti (87, y luego matizadas por Haynes: Por Júpiter). Hay que añadir a ello las constantes alusiones: cobarde jesuita..., oh amados carísimos,... bendiciendo tres veces la torre... (75); no le dejes caer en la tentación (80); vena jesuítica (82); Loyola (83); bromas lúgubres de jesuita (92). Cómica es la respuesta de Mulligan a la anciana que trae la leche tras saludar ésta con un Bendito sea Dios: ¿Quién?... Ah, claro (88). O la alusión a la pasión en el momento de vestirse: Mulligan es despojado de sus vestiduras (92).
  • La clásica: está no sólo en el título, Ulises, aludiendo al periplo del protagonista por el Mediterráneo, comparable al que van a desarrollar los personajes por Dublín, sino en el del personaje Stephen Dedalus con alusión a Dédalo: es quien construye el laberinto de Creta y apunta de nuevo al movimiento laberíntico por Dublín. La alusión se vuelve explícita: ¡Ese absurdo nombre tuyo, un griego antiguo! (76). Se insistirá sobre la Odisea con la cita de uno de los epítetos épicos homéricos: epi oinopa pontos (77-78: el vinoso ponto). Nueva alusión a periplo es la cita de la Anábasis de Jenofonte: Thalatta!, Thalatta! (78: el grito ¡el mar! cuando, tras cruzar Anatolia, Jenofonte y los suyos alcanzan el Ponto Euxino). Otras alusiones dispersas: Chrysóstomos (76); las aspiraciones de Mulligan junto a Dedalus: haríamos algo por la isla. Helenizarla (80); ómphalos (81); otro epíteto épico con referencia a Apolo: Fergus rige los broncíneos carros (83); o aladas manos (96);  la alusión a las Parcas (86); otra vez un epíteto épico en medio de un párrafo que imita el estilo y en alusión paródica a la vieja que trae la leche relacionándola con la aurora: mensajera de la secreta mañana (89; y diría que la anciana, al traer la leche y, en cierto modo, amamantar al grupo, se va a relacionar por su carácter nutricio con el aya de Ulises, una de las primeras que lo reconoce al regresar a Ítaca).
  • La judía: con el nombre de Málachi Mulligan. Pero el personaje lo quiere helenizar: dos dáctilos... tiene son helénico (76); del mismo modo, canta con acento cockney (85) apuntando hacia el tipo del inglés castizo. Aun así utiliza la expresión Siervo de los siervos (85), genitivo superlativo hebraico al modo de cantar de los cantares. Y alguna otra cita siempre en boca de Mulligan: el recaudador de prepucios (88: puede ser alusión al rey David llevándole a Saúl prepucios de filisteos como prueba para casarse con su hija); Jafet en busca de padre (94); Mi madre era judía... con José el ebanista (95 en la Balada del jovial Jesús)... 
Tras ello noto cómo los tres personajes son híbridos: Mulligan, judío helenizante y celtizante que acaba el capítulo comparándose con el Übermensch y citando el Zaratrustra de Nietzsche (100). Haines, inglés que habla gaélico. Stephen Dedalus, siervo de dos amos... uno inglés y una italiana (97), que resultarán ser el imperio británico y la iglesia católica.
Y dejo de lado otros aspectos como que, que yo haya notado, no hay marca precisa de tiempo: estamos de mañana temprano pero, de momento, podrían ser tan las seis como las ocho. Y en cuanto al espacio, transcurre en su mayoría en una torre en la costa, espacio cerrado que se opondrá al espacio abierto del Dublín al que acuden al final del capítulo.

miércoles, 21 de mayo de 2014

Mecano, Una rosa es una rosa

Pues nada, hoy toca Mecano con el detalle de que, con los años que lleva en órbita Ana Torroja, nunca he acabado de decidir si está buena o no.

sábado, 17 de mayo de 2014

Miguel Ríos, Bienvenidos

Este  jueves pasado, 15 de mayo, estuve en el Ateneo de Mahón con motivo de la presentación, por parte de Miguel Ríos, de sus memorias. No pienso leerlas porque cosas más importantes tengo pendientes de lectura. Sin embargo no dudo por un instante de que es capaz de explicarse muy bien. En cuanto a la presentación... Bueno, intervinieron tres personas, entre ellas la presidenta del Ateneo, con unos discursitos muy preparados a los que luego Miguel Ríos les dio veinte vueltas improvisando. Muy diferente de la única vez que lo vi, en Barcelona, allá a finaes de los 70 donde se lio en un discurso en que lo que vino a decir que los Reyes Católicos destruyeron una cultura andaluza que él pretendía recuperar. Incluso alguien del público le gritó: 'Venga, Miguel, canta el Himno de la alegría y vámonos a dormir'.
En cambio en Mahón, muy bien, que dicen que ahora se cuida, ¡qué remedio con la edad a la que vamos llegando! Y un discurso que transmitía, como se dice de los toreros. Bien en general a pesar de liarse con esas ultracorrecciones andaluzas en las que ya caía Felipe González.cuando decía cosas como zosialihmo; o  pesar de situar a Mozart en el Renacimiento. Un músico está para componer y le basta con saber que hubo otro antes que él llamado Mozart, no como Messi que ignora que antes de él existió, por ejemplo, Kubala. Y esas pequeñas lagunas de su discurso las salvó de mucho, para mi gusto, sabiendo situar palabras como silente o salvífico en un discurso espontáneo.
Dejo, pues, su Bienvenidos hijos del rock and roll:

martes, 13 de mayo de 2014

Tomeu Truyol, Llibre de amorg

Truyol, Tomeu, Llibre de amorg (Arrela, Maó: 2014)
Estamos ante un libro de poemas que leemos por el mero hecho de pertenecer a un autor insular, de Ferreries si no entiendo mal, y que salió este pasado mes de abril. Bien en general a medida que avanza. Con sus peros.
El pero más importante, sin embargo, para el prólogo a cargo de Guillem Alfocea. Si amor y desamor son temas centrales del poemario dice que éstos se tratan d'una manera directa i planera i desinhibida i terrenal, oposada al grans tòpics poètics i als referents ensucrats dels poemaris d'amor clàssics... (7). Vamos a decir que a estas alturas nadie se puede salir de la tópica poética que pasa por Petrarca o por los trovadores o por Catulo... Véanse dos versos del primer poema, 'Eròtica': Jo cec d'amor / ... / Frisós envit amb gest de foc: ¿acaso ceguera y fuego no suenan a tópica poética? Y en 'Hàbit': amb la dolça follia del foc, / fatigosos adéus de glaç: los contrastes entre fuego y hielo, ¿no están en los versos más conocidos del Arcipreste de Hita?, ¿no es Petrarca quien juega con nieve ardiente, fuego helado y similares? O el mismo juego de palabras con el amorg del título, ¿no recuerda al Dúo Dinámico cantando amor amargo tú me das? Ya no digamos cuando el prologuista acusa prácticamente a los clásicos de no haber llepat mai un mugró o resseguit un entrecuix o xisclat un orgasme: casi supone desconocer toda la vena erótica que viniendo del fondo de los tiempos, pasa por los priapeos latinos o por la lírica erótica de un siglo tan poco poético como el XVIII con Moratín incluido que, por cierto, llevaba un diario donde anotaba sus impresiones cada vez que iba de putas.
Dicho esto en detrimento del prologuista, no del autor, pasamos a apreciar algunos de los poemas:

  • 'Eròtica': Contiene conseguidas imágenes: Els mugrons en cim extàtic mucho mejor que penis de foc, de nuevo tópico. Logrado desequilibrio entre forma y fondo, significante y significado, cuando se describen dos cuerpos en sexo oral con pells eixelebrades: y lo que he querido decir es que la urgencia de la acción que se describe nunca me hubiera llevado a un adjetivo tan complejo. Bien también, para mi gusto, la elección de l'entrecuix de pèls hirsuts porque podría haberse tratado de un coño rasurado y, entonces, soso. Y muy bien la culminación del poema: lo que era instante erótico y puro nervio en la primera estrofa (M'embriac... Frisós envit... nyam en joc) parece relajarse y generalizarse en la última que, de modo significativo, culmina en eternament.
  • 'Com tendres ànimes en pèl': El mismo efecto se consigue en este poema cuando, tras un desnudarse con toda la premura, los amantes van más allá, se arrancan els cors, els pulmons, els cervells, els ronyons... y parecen así trascender la anécdota sexual para quedarse com tendres ànimes en pèl
  • 'Naufràgil': dejando de lado la oportunidad del término, el poema parece generado a partir de la paronomasia naufràgil / nafrat. Quiero decir que la palabra naufràgil sugiere el nafrat que abre la primera y última estrofas y genera toda la red de significados asociados. La idea última será la fragilidad del náufrago en tierra: memòria silenciosa, l'adéu, rastres perduts, estèril record, enyor... Son hermosas las imágenes salinas: el náufrago leyendo con sus dits nafrats.../ l'adust contorn dels cocons buits; crostims aspres de sal; mots fets de salobre...
  • 'En una habitació qualsevol': encontramos alguna imagen parecida a la del poema anterior como un enyor entre els meus dits. Y alguna otra imagen lograda como Tenc a les mans líquids records o en jo amarat aquest no-res, que quizá muestran cómo el autor se mueve mejor en el terreno puramente amoroso que en el erótico.
  • 'Nocturn': lo que en 'Naufràgil' era universo marino se vuelve aquí telúrico. Ahí la cama como planúria blanca; tras ello, carn petrificada... erosionant-se, xaragalls per on corre l'absència, el meu cos mineral, temps geològicament vulgar... Para acabar en ausencia: Cap accident orogràfic m'acompanya, cap terratrèmol que desperti la carn. Cap orogènia d'amor rejovenint-me. Y si hiciéramos una lectura más detenida y comparando poemas empezaríamos a observar otros aspectos: cómo éste complementa 'Naufràgil' en el sentido de expresar la ausencia amorosa en un sentido que busca lo cósmico: mar, tierra...; cómo algún otro verso anterior como Els mugrons en cim extàtic (Eròtica) ya está anunciando éste poema al sugerir a la mujer como criatura telúrica; cómo manos y dedos, como en los dos poemas anteriores, se van convirtiendo en motivo recurrente: entre els dits hi ha xaragalls. Quizá se trata ahora de la imposibilidad de aprehender al ser amado, muy lejos de una de las imágenes iniciales con afalacs entre les mans ('Eròtica').
  • 'La memòria de les taques', 'Pansiment', 'Natura morta', 'Com sempre' forman un pequeño ciclo pajillero que adquiere sentido en relación con los anteriores poemas: tras amor y eros, ausencia y desamor; después, soledad. Otra cosa es lo afortunado de la expresión: el llençol... enlairant-se; la llet fermentada / en el gland arrugat; l'extremunció d'una hemorràgia blanca... Quizá el más logrado de estos poemas sea 'La memòria de les taques' al presentarse todo a partir de un sueño con la amada; en la expresión les teves mans... s'han confós amb les meves se da la clave: lo sepa o no el autor, confondre no es sólo 'confundir' sino también 'fundir con': son así las manos de ella fundidas en las de él las que provocan el placer.
  • 'D'amants i marors': de nuevo juego paronomásico: mars, amors, amants, marors yendo a desembocar otra vez al naufragio.
  • En el resto del poemario se puede detectar algún otro destello: ara em sé deshabitat en aquesta solitud ('Lisboa'); la comparación exótica del amor que se va con la entropía ('Estimada distància') o con la segunda ley de la termodinámica ('Adéu'), que no sé si es la de los dos cuerpos a diferente temperatura...
Y ya fuera del texto propiamente poético: me empiezo a cansar de esas tonterías que empiezan a abundar en la última página de los libros. Ya es el tercero este año que pretende justificarme respetos al medio ambiente con certificados ecológicos o qué se yo. No pienso volver a comprar un libro con tales topicazos. Con lo fácil que es un Acabose de imprimir...

viernes, 9 de mayo de 2014

Francisco García Pavón, Voces de Ruidera

García Pavón, Francisco, Voces de Ruidera (Destino, Barcelona: 1973)
La novela forma parte, con otras que he leído, de la serie dedicada a Plinio, el policía municipal de Tomelloso que, ayudado de su amigo, el veterinario don Lotario, resuelve los más variados casos policíacos con un sabor completamente rural. Y de eso de trata, de combinar el costumbrismo con un relato policíaco que, en ningún caso, cabría adscribir a la novela negra.
Aspectos dignos de ser destacados:
  • El dominio de un lenguaje manchego que, aunque se nos antoja trabajado, suponemos de base real pero desaparecido ya a causa de la televisión: estas tierras... alteran el alucinatorio y se siente uno prójimo de los que inquilinan en el más allá (126); a solespones regresaron al hotel (96); sonllorando (100). Encontramos metáforas con cierta gracia: Quedó unos segundos contemplándole el entrecejo del culo (89). O el nombre escogido para un personaje: don Circunciso (46).
  • Las descripciones de los espacios naturales: los lagos parecen pedir un contorno blandorro y lírico; o tremebundo e infernario (40).
  • Las anécdotas intercaladas de tipo humorístico. Tal es la carta dirigida al alcalde por la que Menandro Almortas, en su lecho de muerte, dimite de manera irrevocable... como ciudadano de Tomelloso (24).
  • Toda una sólida teoría sobre el culo femenino que parece ignorar aquella glosa silense que reza qui cum uxore sua iaceat sodomitico more..; léase lo dicho en el contexto del casino de Tomelloso: todos los hombres tenemos algo de maricas, y por conservar las formas ojeamos el culo de las hembras en vez del de los prójimos... Porque ellas, que yo sepa, no se engalgan con las posaderas de los machos (18); y se vuelve sobre la cuestión comparando el culo de la hija de Plinio con el de una prostituta: La hija de Manuel pensaba que su tras era más liso que el de la gala, menos sexípero, menos aglutinante de los ojos y lascivia... No cabe duda que el culo, que no vale pa na, es un gran aliguí de las mujeres para engalgar tíos. Y eso que ahora con los pantalones se estilan más bien los culos escurríos, pero siempre con su poquito de peralte, de gracia salidera (98-99).
  • Es divertida la historia del Ignacio y su problema la noche de bodas: va a hacer mañana quince días que me casé con la María Retoca, y aunque no lo crean, todavía no me he puesto en condiciones (90). Por supuesto, lo soluciona con la ayuda de Plinio y don Lotario, y acaban celebrándolo: Venga, beban un trago a la salud de mi porra. ¡Fenómeoooo! (106).
  • Alrededor de ese episodio diría que el autor se organiza todo un lío en lo que se refiere a la sucesión del tiempo en el sentido de que en un mismo día los protagonistas comen dos veces. Se deduce a partir de la lectura de varias frases: Apenas comieron llevaron a las mujeres con el coche... Merendaron en la aldea y ya a solespones regresaron al hotel... Tomaron el aperitivo... Cuando salieron del comedor a tomar café... (96-97). Se ve que comen dos veces sin que medie noche entre tanto; y no puede mediar porque poco antes (94) han quedado para esa noche con Ignacio y con él acuden después (106).
  • Inserta algún personaje que parece tener tintes reales como la turista extranjera que, al ver cómo en la inscripción de un castillo han confundido el romance de la Rocafrida con el de Fonte Frida dice que acudirá a quejarse a don Dámaso, Uno de la Academia (120). O el pintor López Torres (158), tío del Antonio López, de Tomelloso, que pintó el retrato real.
  • En el apartado costumbrista incluye una receta, los galianos, que parecen ser un plato de caza (122ss.).
  • Deja caer alguna reflexión curiosa como la siguiente: la televisión... tiene bastante culpa de las emigraciones. Ven otra vida y se van (154).
  • Hay un pequeño sabor a Agatha Christie desde el momento en que Plinio y compañía se instalan en un hotel de las lagunas de Ruidera para investigar, y resultan sospechosos todos los huéspedes del mismo.
  • Choca, en un relato tan ingenuo como éste, un incesto entre madre e hijo (219) por más que tenga relación con el asunto central del crimen que se está investigando.

lunes, 5 de mayo de 2014

Everibody's talking

Una canción de 1969 y convertida en inolvidable: aún suena y quizá más que otra también inolvidable del año siguiente, Puente sobre aguas turbulentas de Simon & Garfunkel. Se la debemos a Harry Nilsson (1941-1994), que sacó también aquella otra, Without you, que tanto se esperaba en las discotecas de la época a la hora de bailar agarrados. Y si también se hizo famosa la canción fue por estar en la banda sonora de otra buena película, Midnight cowboy, también de 1969.


jueves, 1 de mayo de 2014

Friedrich Nietzsche, Aurora

Nietzsche, Friedrich, Aurora (José J. de Olañeta, Barcelona: 1978)
Fink, Eugen, La filosofía de Nietzsche (Alianza, Madrid: 1976)
Hemos leído la obra nietzcheana auxiliados por la exposición de Fink, uno de los ensayos clásicos sobre la obra del filósofo.