Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 26 de febrero de 2014

Memorial Bernat Pons: I campeonato insular de dominó en Alaior (2)

Interior del casino de Alaior
He conseguido superar la depresión. Porque quedamos eliminados en la segunda eliminatoria del campeonato. Sin excusas ni razones: no se puede ni culpar a las fichas, ni recordar este o aquel fallo... Estamos eliminados y ya está. Nos queda el consuelo de haber quedado, en cierto modo, en treceava posición: porque quedaron clasificadas doce parejas y nosotros no entramos por una cuestión de average, es decir, que si la única partida que ganamos la hubiéramos ganado con mayor ventaja, habríamos entrado en la final que se celebrará el sábado 1 de marzo. Nos queda también el consuelo de esperar al año que viene. Ah, y el honor de haber jugado contra leyendas como el boticari Moll al que, a sus años, lo ves que se para a pensar y está calculando no sólo la ficha que va a poner sino las dos siguientes.
Por cierto que ya se oían voces que proponían una organización diferente para el año que viene: en vez de ese sistema eliminatorio al estilo de la copa del rey de fútbol, un sistema de ligilla por el que todas las parejas compiten contra todas las demás y el resultado es una clasificación desde el primero hasta el último. La propuesta incluye una variación de terreno y, en lugar de jugar exclusivamente en Alaior, incluir Mercadal, Fornells, Ciutadella...
De todas maneras, el ambiente del torneo está siendo genial y, como nos lo pidieron, aunque estemos eliminados acudiremos el próximo sábado a la final. Incluye un aperitivo y la entrega de algún obsequio de consolación.
Vista aérea de Alaior

sábado, 22 de febrero de 2014

Marta y Ester, 147: De visita



Ester se despierta de la siesta, besa a Marta y dice:
-Hemos de ir a ver a la ancianita ciega.
-Me da tanta vergüenza... pero bueno, iremos después de...
Ester la vuelve a besar sin dejarle acabar la frase y, al acabar el beso, ya separa las piernas:
-¿Por qué no empiezas dándome besitos?
Marta empieza a besar a Ester y Ester dice:
-¿Querrás que luego te ponga el dedito dentro con cuidado?
Pero Marta sigue llenando de placer todo el cuerpo de Ester y no para hasta que Ester le regala su movimiento con los deditos de los pies. Ahora empiezan a vestirse.
Ester se pone las braguitas y luego recoge la trenza de Marta, que había quedado a un lado de sus cuerpos. La dobla en dos y se la inserta dentro de las braguitas hundiéndosela bien entre la juntura de las piernas. A Marta le da la risa y dice:
-Se te ocurre cada cosa...
Al acabar de vestirse salen las dos del compartimento cogidas de la mano.

martes, 18 de febrero de 2014

Memorial Bernat Pons: I campeonato insular de dominó en Alaior (1)

Panorámica de Alaior
Con motivo del reciente fallecimiento de Bernat Pons, empresario de Alaior (pronúnciese Lô) y gran aficionado a las 28 fichas, se está celebrando, desde el pasado sábado 15 de febrero, el I campeonato insular de dominó en el casino de la villa.
Casino de Alaior
Participan 25 parejas venidas, según el diario Menorca del 16 de febrero, de es Mercadal, Fornells, Mahón y Ciudadela aparte de los locales. El sábado pasado se celebró la primera convocatoria consistente en tres partidas: cada pareja se enfrentaba a otras dos. Y todo estaba muy bien organizado: con decir que como acto previo apareció una gran caja de la que, una vez abierta, empezaron a aparecer un montón de dominós nuevos con las fichas de tamaño grande... Además, había sus cartulinas para anotar el tanteo y para que, una vez acabada la partida, firmaran los participantes antes de llevarlas, como acta notarial de lo ocurrido, a quien reflejaba los resultados en el ordenador. Todo muy preparado, muy profesional.
Mi compañero y yo bien porque superamos esta primera eliminatoria a pesar de perder la primera partida contra una pareja local que se iba viniendo arriba a medida que avanzaba la partida y acabaron jugando como computadoras. Perdimos esa primera partida y sufrimos en la segunda contra otra pareja local, claramente inferior; pero se nos apareció la Virgen de monte Toro en el último momento en forma de cinco doses en manos de mi compañero. En cuanto le pude servir el tres dos y, a la vuelta siguiente, le conseguí quitar la podrida, el tres doble... Y la última partida ya fue de trámite.
El único problema es que mi compañero es de los que juegan dominó clásico sin resquicio para la imaginación, dominó del de, dado un palo, hay que seguirlo hasta el final. Y no entiende esas jugadas envolventes que se llevan por otros lares y que consisten no en dar la ficha de cara sino en conseguir que nos venga. Fuera de ello, entendimiento total.
El resultado fue que nos clasificamos para la siguiente convocatoria, que se celebrará este próximo sábado 22 de febrero, porque ganamos dos de tres partidas. Y, siempre según el diario local, sólo hubo tres parejas que ganaran las tres partidas: Paco Pons y Miguel Seguí, Mariano Vílchez y Bartolomé Pons, todos de es Mercadal, y Juan Andreu y Diego Rossi de Alaior. La cuestión es que quedaron eliminadas las seis parejas de nivel inferior y, a medida que avanzan las eliminatorias, el nivel se supone superior: como en la copa del Rey de fútbol pero con algo más serio.
Ficha habitual de mi bar
 

viernes, 14 de febrero de 2014

Priapeos. Grafitos amatorios pompeyanos. La velada de la fiesta de Venus. Reposiano, El concúbito de Marta y Venus. Ausonio, Centón nupcial

Priapeos. Grafitos amatorios pompeyanos. La velada de la fiesta de Venus. Reposiano, El concúbito de Marta y Venus. Ausonio, Centón nupcial (Gredos, Madrid: 1981)
He aquí una antología de poesía erótica latina de origen variado, desde grafitos en los muros pompeyanos hasta el texto de Ausonio, el autor del conocido verso Collige, virgo, rosas que se suele citar a propósito del carpe diem.
En primer lugar se recogen un conjunto de breves poemas con Príapo como centro: o es quien habla, o es o el tema, o a él van dirigidos. Ofrecen algunas curiosidades: 1ª) Dame (...) lo que la primera noche concede la virgen al ardiente esposo, mientras, en su inexperiencia, teme el desgarramiento del otro lugar (3); explica el editor en nota una costumbre que sustenta en Séneca: como reminiscencia de la ofrenda de primicias a los dioses, a la esposa se le hacía gracia de la virginidad la primera noche a cambio de sodomizarla (a cambio de la pedicación en términos del editor) 2ª) El uso de huerto como símbolo erótico: Lo que mi huerto tiene impunemente podrás tomar, siempre y cuando lo que tu huerto tiene logre alcanzar (5). 3ª) La tendencia por el sexo multidireccional queda manifiesta en textos como el siguiente: Si a robar viniesen una mujer, un hombre o un muchacho, que aquélla presente su coño, aquél su boca, éste sus nalgas (49).
En cuanto a los grafitos pompeyanos son de destacar los siguientes aspectos: 1º) El uso del símbolo de la puerta: Por esta puerta me vuelvo loco (117). Es omnipresente en lírica amorosa desde el Cantar de los cantares hasta el Qué faré, mamma / meu habib est ad yana mozárabe o A mi porta nasce una fonte / por do saliré que no me moje, y es lo de menos que la puerta (ianua) simbolice un acceso a la mujer de tipo amoroso o completamente físico. 2º) La primera manifestación conocida de lo que ya podría llamarse una tira cómica y que presenta una discusión entre varios jugadores de dados junto a los dibujos correspondientes (149). 3º) El testimonio de que las pompeyanas se afeitaban el coño a partir de una defensa del coño con pelo: Un coño peludo se jode mucho mejor que uno depilado. / Aquél retiene mejor los vahos y tira, al mismo tiempo, de la verga (193). 4º) La presencia de una hermosa muestra de lírica en voz femenina; Peter Dronke, en su conocido manual La lírica en la Edad Media (Ariel, Barcelona: 1995) la cita en latín como antecedente de la lírica femenina mozárabe, gallego-portuguesa, castellana... : Si tu sintieses, cochero, el fuego del amor / te darías más prisa para ver a tu Venus. / Yo amo a un joven... (86).
Menor interés tienen, a nuestro entender, los otros dos textos, de Reposiano y Ausonio respectivamente. El de Ausonio tiene acaso el mérito de ser un centón, esto es, un género consistente en el uso tergiversado de versos clásicos: en concreto construye, a partir de versos inocuos de Virgilio, un poema erótico centrado en una boda.
Nunca dejan de impresionar estas imágenes de Pompeya



lunes, 10 de febrero de 2014

Stendhal, Le Rouge et le Noir, y II

Stendhal, Le Rouge et le Noir (Gallimard, s.l.: 2000)
Esta entrada es continuación de esta otra publicada hace unos días.
Lo primero que diremos es que es novela necesaria en el camino que lleva al realismo y, como consecuencia suya, al naturalismo. Nótese que es de 1830, esto es, cronológicamente paralela a las primeras novelas de Balzac y que ya apunta trazos de modernidad y realismo:

  • Al modo de un Zola que, a partir de 1871 y en la serie de Les Rougon-Macquart, pretende retratar la totalidad de la sociedad francesa, aquí se da una preocupación por la variedad de ambientes: en efecto, el recorrido del protagonista, Julien Sorel, nos permite ir de una pequeña villa del Franco Condado hasta París, y la relación que con dos mujeres, Mme. de Rênal y Mlle. de La Mole, sirve para que conozcamos desde dentro a la burguesía rural y a la alta aristocracia parisina respectivamente. Recuérdese cómo, de un modo muy parecido, en Fortunata y Jacinta, Galdós se sirve de ambas mujeres para recorrer el mundo del pueblo llano y de la aristocracia. Así, a propósito de su relación con Mme. de Rênal, retrata el modo de pensar del burgués rural que encarna su marido: Chacun de ces maudits noyers (…) me coûte la récolte d’un demi-arpent, le blé ne peut venir sous leur ombre (101); y, además, los celos que siente respecto a la pujante burguesía industrial: M. de Rênal parlait politique avec colère : deux ou trois industriels de Verrières devenaient décidément plus riches que lui (121); y en general será el lema de la villa: Voilà le grand mot qui décide tout a Verrières: RAPPORTER DU REVENU (52). Y del mismo modo como hará Clarín en La Regenta donde los dos pretendientes de Ana Ozores representan a los estamentos aristocrático y clerical, aquí también Stendhal nos paseará por los salones parisinos y sus veladas a la vez que por el seminario de Besançon. Y asistiremos a las preocupaciones de esa aristocracia temerosa de una nueva revolución y a las tensiones entre dos facciones del clero, los jansenistas y los pro-jesuitas. Podemos decir incluso que el doble título Rouge / Noir apunta hacia toda esa serie de dualidades y oposiciones de la novela: Mme. de Rênal / Mlle. De la Mole,  Verrières / Paris, aristocracia / clero, burguesía rural / burguesía industrial, clero jansenista / clero pro-jesuita… Es por ello que Julien concibe a Mlle. de La Mole en uno de los lados de esas oposiciones, asociada al clero jesuítico y encarnación de París: C’était l’idéal des Maslon, des Frilair, et des Castanède par lui admirés dans sa jeunesse. C’était, en un mot, par lui l’idéal de Paris (433).
  • Es una novela moderna en tanto se la ve concebida globalmente, con reflexión, con perspectiva... Véase la cita inicial que sirve de lema a la novela: “La vérité, l’âpre vérité" (40). El autor la atribuye a Danton y, si sabemos que éste acaba guillotinado, resulta ser una anticipación del final de Julien Sorel. En efecto, ya dentro del texto se alude a Danton en esa dirección: la veille de sa mort Danton disait avec sa grosse voix : C’est singulier, le verbe gillotiner ne peut pas se conjuger dans tous ses temps ; on peut bien dire : Je serais guillotiné, tu seras guillotiné, mais on ne dit pas : J’ai été guillotiné (632). La misma anticipación se produce al poco de entrar en acción el protagonista cuando éste está en la iglesia y encuentra un papel precisamente en los bancos de M. de Rênal, es decir, donde estará sentada Mme. de Rênal cuando reciba el disparo que llevará a Julien a la guillotina: el papel contiene los detalles de la ejecución de un tal Louis Jenrel: son nom finit comme le mien (…). En sortant Julien crut voir du sang près du bénitier, c’était de l’eau bénite (…) : le reflet des rideaux rouges qui couvraient les fenêtres, la faisait paraître du sang (72-73). Efectivamente, hacia el final de la obra, en la misma iglesia y en el momento de la elevación, il tira sur elle un coup de pistolet et la manqua ; il tira un second coup, elle tomba (591); y al entrar en prisión, su sensación es: il se sentait la tête comme si elle eût été serrée avec violence (592). En la misma dirección actúa la admiración de Mathilde de La Mole por su antepasado Boniface de La Mole, guillotinado por su heroísmo: Boniface de la Mole lui semblait ressuscité, mais plus héroïque (608).
  • Es una novela articulada sobre varias decisiones erróneas del protagonista, que le irán dirigiendo, sin ser consciente de ello, hacia la guillotina. En efecto, sobre todo al principio de la obra, Julien se sitúa, como Edipo cuando en lugar de volver a Corinto se dirige a Tebas y empiezan a cumplirse los oráculos, al menos en tres encrucijadas y elige el camino menos apropiado: 1º) Entre la milicia y el clero reflejando el rojo y negro del título: en su aparición en escena Julien está en la serrería de su padre leyendo el Mémorial de Sainte-Hélène (63) de Napoleón y de ahí su admiración por el general: C’était la destinée de Napoléon, serait-ce un jour la sienne ? (119); pero se decide por el clero por una cuestión de dinero: on voit des prêtres, de quarante ans, avoir cent mille francs d’appointements, c’est-à-dire trois fois autant que les fameux généraux de división de Napoléon (71); y por eso viste de negro: Je ne veux pas vous faire quitter votre habit noir (384). 2º) Entre Mme. de Rênal o su doncella Élisa (96) y se decide por la primera a pesar de que con la segunda, además de serle recomendada por el cura Chélan, tendría la vida asegurada porque fit un héritage (96). 3º) Entre el puesto de preceptor en casa del matrimonio Rênal o junto a su amigo Fouqué, que le ofrece trabajo, y se decide por lo primero: -Mais songes-tu (…) que je te donne quatre mille francs par an ? et tu veux retourner chez ton M. de Rênal, qui te méprise (133).
  • La novela se convierte así en la historia de una ambición castigada. Son significativas las reflexiones que hace durante un pequeño trayecto al situarse sobre una roca elevada en las montañas: Cette position physique le fit sourire, elle lui peignait la position qui’l brûlait d’atteindre au moral (…) Il voyait à ses pieds vingt lieues de pays. Quelque épervier parti des grands roches au-dessus de sa tête était aperçu par lui, de temps à autre, décrivant en silence ses cercles immenses. L’oeil de Julien suivit machinalement  l’oiseau de proie. Ses mouvements tranquilles et puissants le frappaient, il enviait cette force (118-9 y recuérdese una escena parecida al comienzo de La Regenta con Fermín de Pas contemplando Vetusta desde la torre de la catedral). Julien decide dormir en una gruta que encuentra en la cima: resta dans cette grotte plus heureux qu’il ne l’avait été de la vie (…) son âme s’égarait dans la contemplation de ce qu’il s’imaginait rencontrer un jour à Paris (130). Más tarde, en sus últimos momentos, Julien vuelve sobre esta gruta con su amigo Fouqué: retiré la nuit dans cette grotte et ma vue plongeant au loin sur les plus riches provinces de France, l’ambition a enflammé mon coeur (659); y en esa gruta será enterrado: dans cette petite grotte magnifiquement illuminée d'un nombre infini de cierges, vingt prêtres célébrèrent le service des morts (660). En realidad, al enamorarse de Mme. de Rênal, es también la ambición lo que le guía: Son amour était encore de l’ambition : c’était de la joie de posséder, lui pauvre être si malheureux et si méprisé, une femme aussi noble et aussi belle (152). O al ver al jovencísimo obispo de Agde, a quien toma como posible modelo: Si jeune, pensa Julien ; tout au plus six ou huit ans de plus que moi ! (168). Incluso con el segundo de sus grandes amores, mademoiselle de La Mole: C’est un instrument, se dit-il en riant, dont il est dans mon destin de me servir ! ici comme à Verrières (454).
Son peculiares las relaciones que Julien establece con las mujeres y no sólo con las dos centrales, M. de Rênal y Mlle. de la Mole, sino también con otras dos: 1) Amanda Binet, beauté blonde et gaie (241) a la que conoce sólo llegar a Besançon: L’idée de la passion dont il avait été l’objet lui ôta presque toute sa timidité (241). En seguida le confesará amor sin que ello tenga mayor consecuencia a lo largo de la novela: Je sens que je vou aime de l’amour le plus violent (243). Y pretenderá conquistarla recitando fragmentos de la Nouvelle Heloïse. 2) La maréchale de Fervacques, a la que pretende sólo para encelar a Mlle. de la Mole y a base de cartas copiadas de un modelo. Es como si con una y con otra intentara entablar una relación basada sólo en textos frente a las otras dos con las que su relación será vital.

En cuando a Mlle. Mathilde de La Mole, el proceso de la relación de Julien con ella es bastante parecido al mantenido con Mme. de Rênal. Ella empieza por sentirse alejadísima de él: elle venait de sentir vivement qu’elle n’était rien pour ce jeune homme (408). Pero pronto empiezan a simpatizar y entrar en confidencias: Peu à peu ses conversations avec cette jeune fille, d’un mantien si imposant, dévinrent plus intéressantes. Il oubliait son triste rôle de plébéien révolté (414). Y de ahí, al contacto físico inocente y a la posibilidad de amor: Elle s’est appuyée sur mon bras d’une façon bien singulière ! (…) serait-il vrai qu’elle a du goût pour moi ? Elle m’écoute d’un air si doux (416); Il serait plaisant qu’elle m’aimât ! Qu’elle m’aime ou non (…) j’ai pour confidente intime une fille d’esprit (417). O la atracción física y el deseo por parte de Julien: Mon Dieu, qu’elle est belle ! Que ses grands yeux bleus me plaisent (…) elle est jolie ! continuait Julien avec des regards de tigre. Je l’aurai (…) M’aime-t-elle ? (418-9); Sa taille était charmante. Il était imposible d’avoir un plus joli pied (436). Así hasta que cae perdidamente enamorado: C’était après s’être perdu en rêveries sur l’élégance de la taille de mademoiselle de La Mole, (…) sur la blancheur de sa main, sur la beauté de son bras (…) qu’il se trouvait amoureux (433). Y ve signos de ser correspondido -mais cette respiration pressée, mais tout ce trouble (435)- que pronto se confirman: un laquais remit une lettre à Julien ; c’était tout simplement une déclaration d’amour (436). Pero como Julien desconfía de su entorno hace una copia de la carta y la remite a su amigo Fouqué: Copiez, lui dit-il en lui donnant la lettre de mademoiselle de La Mole. Pendant que l’écrivan travaillait, il écrivit lui même a Fouqué (441): Mon ami, n’ouvre la lettre ci-incluse que en cas d’accident (453). Mientras tanto, ya se han convertido en amantes: elle en allait faire son amant, peut-être son maître ! (445); y ella le convoca en su alcoba a la que ha de acceder, al estilo de Romeo con Julieta, por una escalera: Prenez la grande échelle du jardinier auprès du puits ; placez-la contre ma fenêtre et montez chez moi (448); es significativo que en esta primera visita a mademoiselle de la Mole utilice la escalera para subir a su alcoba porque, por el mismo procedimiento, había accedido por última vez a Mme. de Rênal en el capítulo que cierra la primera parte (I,XXX); es como si se encadenaran ambas historias. Al poco vienen las dudas y arrepentimientos como también había ocurrido con Mme. de Rênal: J’ai l’horreur de m’être livrée au premier venu, dit Mathilde, en pleurant de rage contre elle même (466) lo que provoca en Julien deseos de matarla: Il eût été le plus heureux des hommes de pouvoir la tuer (467); y ello acrecienta el valor de Julien a los ojos de Mlle. de La Mole: Il est digne d’être mon maître, puis qu’il a été sur le point de me tuer (469). El amor de ella se va intensificando hasta el punto de que dibuja, inconscientemente, la cara de Julien pero no puede hacerlo de manera consciente: Mathilde (…) traçait au hasard des traits de crayon sur une feuille de son album. Un des profils qu’elle venait d’achever l’étonna, la ravit : il ressemblait à Julien d’une façon frappante (…) Elle (…) chercha sérieusement à faire le portrait de Julien, mais elle ne put réussir (…); Mathilde en fut enchantée, elle en vit une preuve évidente de sa grand passion (477); se declara, incluso, su sierva tras lanzarle desde la ventana un mechón de su cabello: Voilà ce que t’envoie ta servante (…) c’est le signe d’une obéissance eternelle. Je renonce a l’exercice de ma raison, sois mon maître (482) y se compara, de modo parecido a cómo ocurrirá también en La Regenta, a una heroína de ópera: une maxime d’amour chantée (…) penetra son coeur. L’heroïne de l’opéra disait : Il faut me punir de l’excès d’adoration que je sens pour lui, c’est trop l’aimer (478). Y pronto Julien cree haber llegado demasiado lejos e intenta una primera ruptura diciendo, a propósito de un jarrón roto: Ce vase (…) est à jamais détruit, ainsi est-il d’un sentiment qui fut autrefois le maître de mon coeur (493). De este modo comenzarán las oscilaciones de su relación: Mathilde renuncia pensando que son nom me rappellera toujours la plus grand tache de ma vie (533) y decide casarse con su pretendiente el marqués de Croisenois pero en cuanto ve a Julien cambia de idea: Toutes les idées de mademoiselle de La Mole changèrent en voyant Julien. Au vrai, c’est là mon mari, se dit-elle (…) c’est évidement lui que je dois épouser (533-4); y llega a considerarse su esposa (moi, qui suis votre épouse [551]) y a humillarse ante él: Ah ! pardon, mon ami, ajouta-t-elle en se jetant à ses genoux, méprise-moi si tu veux, mais ame-moi (553). Incluso le pide que la rapte y huyan: Enlevez-moi, partons pour Londres… Je serais perdue à jamais, déshonorée (561). Se mantiene fiel a su amor hasta sus últimas consecuencias a pesar de saberlo condenado por su atentado contra Mme. Rênal: quand elle serrait contre son coeur la tête de Julien : Quoi ! se disait-elle avec horreur, cette tête charmante serait destinée a tomber ! (616). Y lleva ese amor hasta lo macabro: elle avait placé sur une petite table de marbre, devant elle, le tête de Julien, et la baisait au front (660).



Una mínima apreciación sobre algunos personajes: l’abbé Chélan como cura bueno, jansenista, que aconseja a Julien sobre la vida: il s’agit de faire fortune dans ce monde ou dans l’autre, il n’y a pas de milieu (97). Opuesto a l’abbé Maslon, que le espía y de quien madame de Rênal n’a pas voulu de lui. Elle va se confesser à Dijon ou à Besançon (260). Y entre medio de las dos facciones, el cura que se empeña en confesar a Julien en sus últimos momentos: tout janseniste qu’il était, ne fut point à l’abri d’une intrigue des jésuites, et à son insu, devint leur instrument (656); y le propone la conversión porque les larmes que votre conversión fera répandre annuleront l’effet corrosif de dix éditions des oeuvres impies de Voltaire (657).



Algunas cuestiones laterales:

1ª) A algún lado llevará el análisis de la familia de Julien y, sobre todo, el hecho de que no tenga madre.

2ª) Dice el postfacio de nuestra edición (665) que el autor subtituló la novela primero como Chronique du XIXe siècle y después como Chronique de 1830 y ello apunta una intención claramente realista como la afirmación en el testamento de que J’ai copié les personnages et les faits d’après nature (673).

3ª) Curiosa es la nota 1 a la página 229, en el contexto de las tensiones religiosas entre jansenistas y pro-jesuitas, en la que se habla de la gran difusión de la cardiolatría o culto al Sagrado Corazón en la época.

4ª) Por fin, una buena reflexión: Une mouche éphémère naît à neuf heures du matin dans les grands jours d´été, pour mourir à cinq heures du soir ; comment comprendait-elle le mot nuit ? (652).

jueves, 6 de febrero de 2014

Stendhal, Le Rouge et le Noir, I: novela de adulterio



Leímos la novela a propuesta del club de lectura de Ciudadela para discutirla el 18 de enero del corriente 2014. Y dividiremos su tratamiento en dos partes empezando por un aspecto lateral de la misma, el tratamiento del adulterio.
Hace unos días hablábamos, a propósito de La letra escarlata de Nathaniel Hawthorne (1850), de algunas novelas de adulterio con un clérigo por medio que, cronológicamente ordenadas, vienen a ser: O crime do padre Amaro de Eça de Queiroz (1875), La Faute de l'abbé Mouret de Zola (1875) y La Regenta de Clarín (1884-1885). Por su parte, nuestra obra es de 1830, esto es, anterior a todas ellas.
Pues bien, aunque aquí el tema no es sólo ése, nos encontramos ante otra de esas novelas. El protagonista, es cierto, aunque pasa por el seminario y tiene relación constante con varios clérigos, no llega a ser ordenado. Aún así, le vemos varios puntos en común con alguna de las novelas anteriores reconociendo que la de Zola no la hemos leído:
  • La presentación de la dama como mujer burguesa, bella, de educación religiosa, poca experiencia vital y casada convenientemente sin haber conocido el amor. Véase el retrato de Mme. Rênal: paraissait une femme de trente ans, mais encore assez jolie (52); C'était une femme grande, bien faite, qui avait été la beauté du pays. (...) Elle avait un certain air de simplicité, et de la jeunesse dans la démarche (...) cette grace naïve, pleine d'innocence et de vivacité, serait même allée jusqu'à rappeler des idées de douce volupté (...) Ni la coquetterie ni l'affectation n'avaient jamais approché de ce coeur. (...) elle trouvait M. de Rênal beaucoup moins ennuyeux que tous les hommes de sa connaisance (58-59). Y aquí, quizá a partir de la douce volupté, ya se está anticipando el posterior adulterio. En otros muchos momentos se va completando o insistiendo en esa caracterización: n'avait aucune expérience de la vie (...), âme délicate (...), instinct de bonheur naturel (...), élevée chez des religieuses adoratrices (...), héritière d'une grande fortune (...), femme si douce, si modeste en apparence (...), n'était pas accoutumée à ces gens à argent (87-88); n'avait de sa vie epprouvé ni vu rien qui ressemblât le moins du monde a l'amour (...). Elle regardait comme une exception (...) l'amour tel qu'elle l'avait trouvé dans le très petit nombre de romans que le hasard avait mis sous ses yeux (95); naïve et innocente (100). Se la presenta, pues, como mujer frágil e indefensa ante cualquier acción no prevista.
  • El papel de la criada que, como en el caso de La Regenta, será clave para el descubrimiento del adulterio. En este caso la razón será el despecho de Élisa al ser rechazada por Julien su propuesta de matrimonio aun cuando el cura Chénal, buen amigo de Julien, lo ve ideal. Significativamente Mme. de Rênal guarda desde un principio cierta prevención frente a ella: L'angélique douceur que madame de Rênal (...) n'était un peu altérée que quand elle venait à songer à sa femme de chambre Élisa (96). Y Élisa se da cuenta de la relación incluso antes de que ocurra: Jamais (...) madame n'est donnée tant de soins pour sa toilette ; elle change de robe deux ou trois fois par jour (102); además, sorprende a Mme. de Rênal preguntándose en voz alta: Est-ce vous qu'il aime (125). Por todo ello comunica todo lo que sabe a M. Valenod, competidor a varios niveles de M. de Rênal y antiguo pretendiente de su esposa: Vous me perdriez, monsieur, si je disais la vérité ! (184); y de ahí se sigue el anónimo que recibe M. de Rênal. Como premio, Ëlisa acaba colocada dans une famille noble et bien considerée (231).
  • Y aún hay otro punto en común con La Regenta aunque referido a un aspecto lateral: igual que allí hay tensiones entre el clero de la catedral por hacerse con las confesiones de las damas, aquí hay un cura que pretende a toda costa confesar a Julien antes de su ejecución: cet homme s'était mis en tête de confesser Julien et de se faire un nom parmi les jeunes femmes de Besançon, par toutes les confidences qu'il prétendrait en avoir reçues (642).  
En cuanto al adulterio, hay elementos que lo anticipan y lo van graduando:
  • el cadeau de linge (85) que Mme. Rênal sugiere a su marido como regalo para Julien, que adquiere carácter simbólico.
  • El llamarle en seguida mon ami (89) con el valor que ello tiene en francés.
  • El rubor: Julien remarqua qu'elle rougissait beaucoup (89); madame Rênal rougit beaucoup quand elle entendit la voix de Julien (100); rougit de bonheur (115) cuando le besa la mano.
  • La renovación del vestuario: Sa seule course a Verrières fut causée par l'envie d'acheter de nouvelles robes d'été qu'on venait d'apporter de Mulhouse (103).
  • El favor que Julien pide a Mme. de Rênal: que vaya a su habitación y rescate de dentro del colchón un retrato sin mirarlo. De un lado Mme. de Rênal entra en la habitación y toca la cama de Julien con el simbolismo que ello supone. De otro lado, lo que no es sino un retrato de Napoleón le despierta los celos: madame de Rênal était en proie à toutes les horreurs de la jalousie (114)
  • La aproximación se irá produciendo lentamente:
    • La primera vez que se ven, Julien queda impresionado: frappé du regard si rempli de grâce du regard de madame de Rênal (...) étonné de sa beauté, il oublia tout (74).
    • Pronto Mme. de Rênal empieza a sentir simpatía por Julien: La générosité, la noblesse d'âme, l'humanité lui semblèrent n'exister que chez ce jeune abbée. Elle eut pour lui seul toute la sympathie et même l'admiration (88).
    • De ahí se sigue que pasee del brazo de él: Elle pris son bras d'une façon qui parut singulière à Julien (89). Y que poco después le coja las manos: elle lui prit les mains qu'elle serra (91).
    • Julien, por su parte, aún ve la relación como imposible: L'amour pour Mme. de Rênal devint de plus en plus impossible dans le coeur orguilleux de Julien (90). Y no sabe cómo debe comportarse a solas con ella: son air sévère, pendant ses longues promenades avec Mme. de Rênal et les enfants, était augmenté par les souffrances les plus cruelles. Il se méprisait horriblement (94-95); aunque ella gusta de su conversación: elle jouissait avec délices des éclairs d'esprit de Julien (95).
    • Madame de Rênal pronto concebirá a su doncella Élisa como rival: madame de Rênal se donna la délicieuse volupté de plaider la cause de sa rivale et de voir la main et la fortune d'Élisa refusées (100); empezará a pensar si estará enamorada: Aurais-je de l'amour pour Julien ? (100); y a no verlo objetivamente: elle regarda la physionomie de Julien ; il eût été l'homme le plus laid, que dans cet instant il lui eût plu (101).
    • Y así se llega a un episodio ya anticipado, el de poner en contacto sus manos, que, aparte su simbolismo, se convierte en punto de inflexión: en gesticulant, il toucha la main de madame de Rênal (...) cette main se retira bien vite ; mais Julien pensa qu'il était de son devoir d'obtenir que l'on ne retirât pas cette main (105). Pronto se pasa del rechazo a la aceptación: il fut frappé de la froideur glaciale de la main qu'il prennait ; il la serrait avec une force convulsive ; on fit un dernier effort pour la lui ôter, mais enfin cette main lui resta (107); elle lui rendit sa main presque sans difficulté, et comme si déjà c'eût été entre eux une chose convenue (109). Y se llega al descaro cuando Julien, tras una discusión con M. de Rênal y tras considerarle la representación de la riqueza, se propone cogerle la mano a su mujer en su presencia: Ne serait-ce pas, se dit-il, une façon de se moquer de cet être, si comblé de tous les avantages de la fortune, que de prendre possession de la main de sa femme, précisément en sa présence ? (121); y lo lleva a cabo en un momento en que el marido discute con burgueses del pueblo: Son mari était a quatre pas, elle se hâta de donner sa main a Julien et en même temps de le repousser un peu (...) Julien couvrait la main qu'on lui avait laissée de baisers passionnées ou du moins qui semblaient tels à madame de Rênal (121).
    • Por fin, Mme. de Rênal toma conciencia de estar enamorada y es feliz: Quoi! j'aimerais, se disait-elle, j'aurais de l'amour! Moi, femme mariée, je serais amoureuse! Mais, se disait-elle, je n'ai jamais éprouvé pour mon mari cette sombre folie, qui fait que je ne puis détacher ma pensée de Julien (...) la présence d'un bonheur que jamais elle n'avait même rêvé (122); y, en principio, no ve contradicción con la lealtad a su marido: Lui, il pense à ses affaires. Je ne lui enlève rien pour le donner à Julien (122); aunque en seguida cae en el problema: Tout à coup l'affreuse parole : Adultère, lui apparut (123). Y de modo parecido ocurre con Julien: Pour la première fois de sa vie, il était entraîné par le pouvoir de la beauté (123).
    • Pero pronto aparecen las dudas y los remordimientos que no abandonarán a Mme. de Rênal: Tantôt elle craignait de n'être pas aimée, tantôt l'affreuse idée du crime la torturait (124); Y a partir de aquí toma la résolution vertueuse de traiter Julien avec une froideur parfaite (125) que también le provoca dudas: elle était malhereuse par sa vertu, et plus malhereuse encore par sa faiblesse (128); les transports qui l'agitaient malgré elle, et ses combats avec les remords qui la déchiraient (148). Ello hiere a Julien: Pendant que ces sentiments se pressaient en foule dans l'âme du jeune précepteur, sa physionomie mobile prenait l'expression de l'orgueil souffrant et de la férocité (127); y también se siente enamorado y sin saber bien cómo actuar: En peu de jours, Julien, rendu à toute l'ardeur de son âge, fut éperdument amoureux (...) Il avait perdu tout à fait l'idée du rôle à jouer (151).
    • Vuelven a las andadas, esto es, a jugar a unir y besarse las manos: Julien (...) osa approcher les lèvres du bras de sa jolie voisine (137); Tremblante de le perdre à jamais, sa passion l'égara jusqu'au point de rependre la main de Julien (138). Y ello a pesar de que Mme. Derville, amiga de Mme. Rênal, se da cuenta: Elle la vit parler a Julien. La pâleur succédait à la rougeur la plus vive (135); y se ve obligada a abandonar Vergy, la residencia de descanso del matrimonio Rênal: voyant que les sages avis devenaient odieux a une femme que, à la lettre, avait perdu la tête, elle quitta Vergy (153).
    • Y por fin culminan. Tiene carácter anticipatorio la comparación para el camino de Julien hacia la alcoba de Mme. de Rênal: souffrant plus mille fois que s'il eût marché a la mort (146). Y es curiosa la explicación por elipsis de lo que ocurre en la alcoba: quand Julien sortit de la chambre de madame de Rênal, on eût pu dire, en style de roman, qu'il n'y avait plus rien à désirer (137).
    • Tras ello vendrán los lógicos remordimientos por parte de Mme. de Rênal debidos, sobre todo, a su educación religiosa: Les combats qui déchiraient son âme étaient d'autant plus affreux qu'il n'y avait plus de raisonable dans sa peur (177); y ello hasta el punto de temer por la salud de sus hijos como castigo de Dios: il fallait haïr Julien ou voir mourir son fils (178). A raíz de ello y del anónimo que recibe M. de Rênal, Julien parte hacia el seminario de Besançon mientras ella -otro detalle que recuerda La Regenta- est tombée dans la plus haute dévotion (260). Incluso se desmaya en la catedral de Besançon (280) como Ana Ozores en la de Vetusta al final de La Regenta.
Lo peculiar de esta novela es la persistencia del amor por parte de Mme. Rênal que, a pesar de que Julien haya atentado contra su vida, no deja de visitarlo en prisión y volverle a manifestar su amor: je ne suis plus qu'amour pour toi, ou plutôt, le mot amour est trop faible. Je sens pour toi ce que je devrais sentir uniquement pour Dieu : une mélange de respect, d'amour, d'obéissance (640). Y no logra sobrevivir a su muerte: Trois jours après Julien, elle mourut en embrassant ses enfants (661).