Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 29 de enero de 2014

Orange, Movistar y otras compañías para las que habría que habilitar campos de exterminio

Voy a ver si cuento lo que me acaba de pasar con estas historias de compañías telefónicas:
Antecedentes:
a) Yo tenía Orange en el móvil porque antes tenía Movistar pero, como a mi niño le hacía ilu un aparato que regalaba Orange si te cambiabas, voy, me cambio y le regalo el aparato a mi niño. Eso fue en julio de 2012. Y firmo un chichi de permanencia, id est, esclavitud, por 18 meses que cumplieron a principios de este enero.
b) Yo tenía Telefónica en la línea fija e Internet, que ahora dicen que se llama Movistar aunque en el Ibex-35 sigue siendo Telefónica, porque no pude ponerme Vodafone por una razón de lo más contundente: porque mi provincia -según me dijo una machupichu- no existía; y para la provincia le dije que era a) Baleares; b) Illes Balears, que es eso del nombre oficial que sospecho sólo existe en este país; c) Islas Baleares. Como no tenía ganas de discutir con la machupichu, escogí Telefónica con un contrato de esclavitud, porque me regalaban el rúter, que cumplió el pasado 21 de enero.

Hasta aquí, los antecedentes. Bueno, pues hacia el 15 de este mes, es decir, cuando estaban a punto de cumplirme los dos contratos de esclavitud, me llama una chati española de Orange con una voz preciosa y me dice que si lo hago todo con Orange me regala un aparatito de esos de conectarse en plena calle y además ahorro -según mis cálculos- unos 5 euros al mes. Le digo que me convence y que antes me aseguraré en Telefónica de cuándo me vence exactamente el contrato de esclavitud con ellos. Me dice que me volverá a llamar y, mientras tanto, llamo al 1004 y en Telefónica me dicen que estoy libre desde el 21 de enero.
Me vuelve a llamar la nena de Orange y le digo, porsi, que con Telefónica estoy libre el 23 y que me llame ese día para concretar. De paso le digo, porque es cierto, que tiene una voz preciosa pero que no tengo edad de decir esas cosas. Se ríe y me convence de que también la risa la tiene preciosa. Aunque yo creo que todo era visión subjetiva mía que, al estar acostumbrado a las machupichus que hablan sin entonar y como máquinas, cualquier otra cosa...
Llega el día 23 jueves y a las 9 de la mañana no me funciona la línea fija aún de Telefónica. Llamo al 1004 y me dicen que me lo miran y me llaman. No me llaman, les vuelvo a llamar a primera hora de la tarde y me dicen que es un problema de una conexión de mi barrio debida al mal tiempo. Me llama la nena de la voz preciosa y le digo que bueno, que vale, que me paso a Orange. Y me paso a Orange a las 17 horas del jueves 23/1/2014. Y sigo sin línea en el fijo hasta que el sábado 25 vuelvo a llamar a Telefónica a preguntar qué pasa con mi línea y me dicen que no me pueden atender porque no estoy en Telefónica. Ah, y dejo de tener también Internet ese sábado por la tarde.
Conclusión: si yo dejo de tener línea 8 horas antes de irme de Telefónica las razones sólo pueden ser 2:
a) Que Orange me haya hecho la portabilidad antes de tiempo. Difícil porque yo podía haberme echado atrás.
b) Que Telefónica se haya enterado -no sé cómo- de que me iba a marchar y me haya cortado la línea antes de tiempo.
En todo caso estuve sin línea de fijo desde el jueves 23 hasta ayer martes 28; y sin Internet desde el sábado 25 también hasta ayer en que, me mandan el rúter de Orange y, milagrosamente, al instalarlo tengo también línea en el fijo.

En todo caso, Orange y Telefónica entran en la categoría de empresas a castigar. Entre ellas ya tengo:
Endesa, Caixabank o lo que era CaixaCatalunya. Y la Caja de Pensiones, desde hace más de 30 años.

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