Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



martes, 3 de septiembre de 2013

Marta y Ester, 104: Antes de comer


Ester y Marta lo han hecho muy bien. Marta ha propuesto que, como tenían tantas ganas, lo hicieran todo muy despacio y que durase para, después, acabar intensamente. Así quizá podrían aguantar sin hacerlo toda la tarde y ya a la noche decidirían si repetir. Acto seguido han estirado los asientos para convertir todo el compartimento en una cama y se han puesto en la labor. Más de un cuarto de hora ha estado cada una de ellas con la lengua dando placer a la otra. Ester sólo ha parado un momento para decir:
-No sé si me gusta más que me lo hagas o hacértelo yo a ti.
-Eres una copiona porque eso te lo dije yo el día después del racionamiento.
Marta, en cambio, no ha despegado un solo instante su lengua de Ester. Y cuando Ester llegaba ha estado disfrutando del movimiento involuntario de los deditos de sus pies. Tanto le gusta que lo ha sentido muy adentro. Se confiesa que ha estado a punto de llegar ella también sin que siquiera Ester la tocara: sólo mirándole los pies al tiempo que la oía pronunciando su nombre entre suspiros.
Ahora ya han comido y vuelven al compartimento dispuestas a hacer la siesta.

1 comentario:

  1. Después de explicarme lo del tren, es la primera vez que capto alguna mención que insinúe que se encuentran, efectivamente en un vagón (quizá no me había percatado hasta ahora por no saberlo ¿?) Un saludo.

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