Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 27 de septiembre de 2013

Otra buena actriz porno, Sinn Sage (I)

He aquí otra artista del porno lésbico. ¿A que esta niña no tiene cara de dedicarse a eso? Ni cara, ni tipo. Y además con gafas... Quizá tenga el nombre, Sinn Sage (Arcata [California], 1983), si lo leemos convenientemente entendiendo la primera palabra en inglés (sinn: pecado) y la segunda en francés (sage: sabio): Pecado sabio. Pero no creo que ella tenga  las suficientes luces para juego de palabra semejante. Ni falta que le hacen.
Y lo bien que peca; dice de ella la wiquipedia con su falta de ortografía y todo: siempre logra llevar al orgasmo a las actrices con las que interactua. Y aunque algunas veces he comentado el poco respeto que me merece la wiquipedia o el desprecio que siento por quienes sustentan sus afirmaciones con lo de "lo dice la wiquipedia", en esta ocasión me inclino por pensar que la wiquipedia dice la verdad. Sólo hay que ver las posturas que se inventa la niña cuando está encima. Y tiene su cuenta en twitter y todo; y hasta una página web en la que nos cuenta sus medidas (86-69-102) y preferencias, nos dice que es bidireccional y, además, exquisita con la lengua. No pienso estar más de diez horas sin fumar en un avión para ir a comprobarlo así que, como no venga ella a demostrármelo...
¿Y si la miramos ahora en esta otra foto de la derecha? Pues me sobran los zapatos, pero me gusta la blancura de los pechos en contraste con el resto del cuerpo. Como si no se preocupara, que no se preocupa, por dorarse los pechos al sol para así mantener la piel de un color uniforme. Quizá sabe que en los pechos lo que manda es el olor y el sabor, no el color.

Otra foto para que nadie piense que la niña se corta por llevar gafas. Por lo menos le sirven para observar al detalle cómo le chupan y saborean pechos y pezones.
Dicho sea de paso: me gustaría coger a alguna de estas hembras, pedirles que se ducharan con jabón neutro y que no se perfumaran, y después comprobar como huelen.
Y una última foto, debajo, en la que se ha puesto provocativa para jugar a vete tú a saber qué masoquismos y ya la están poniendo en órbita:

Y, a propósito de esta foto, ya contaré otro día que la niña es todo un poema cuando de poner caras de placer de trata.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Novedades en el blog

Menorca: monte Toro
Varias son las novedades que he introducido en mi blog y que han repercutido, sobre todo, en la portada:
La primera de ellas ha sido consecuencia de esas cosas de las que uno se entera por tuiter. Veo así unas niñas argentinas que no tienen otra ocurrencia que proponer desafíos tales como leer Rayuela con motivo del cincuentenario de su publicación y pienso en lo de siempre, que la literatura se mantiene a base de aniversarios y necrofilias. Igualito que la chorrada local de leer Albert Camus porque también es el cincuentenario de su muerte y resulta que su abuela era menorquina; y no importa si Camus ni siquiera sabía que Menorca era una isla a pesar de tenerla, como argelino, frente a los morros. Pero a lo que iba, que ya derivo y me pierdo, que las niñas argentinas se proponen el desafío de leer Rayuela antes de fin de año y voy y me apunto a pesar de haberlo ya leído.

jueves, 19 de septiembre de 2013

Erri de Luca, Il giorno prima della felicità

Luca, Erri de, Il giorno prima della felicità (Feltrinelli, Milán: 2011)
Copio la sinopsis de lo que parece una página oficial de la editorial Feltrinelli y que coincide con la contraportada del libro:

Don Gaetano è uomo tuttofare in un grande caseggiato della Napoli popolosa e selvaggia degli anni cinquanta: elettricista, muratore, portiere dei quotidiani inferni del vivere. Da lui impara il giovane chiamato “Smilzo”, un orfano formicolante di passioni silenziose. Don Gaetano sa leggere nel pensiero della gente e lo Smilzo lo sa, sa che nel buio o nel fuoco dei suoi sentimenti ci sono idee ed emozioni che arrivano nette alla mente del suo maestro e compagno. Scimmia dalle zampe magre, ha imparato a sfidare i compagni, le altezze dei muri, le grondaie, le finestre – a una finestra in particolare ha continuato a guardare, quella in cui, donna-bambina, è apparso un giorno il fantasma femminile. Un fantasma che torna più tardi a sfidare la memoria dei sensi, a postulare un amore impossibile. Lo Smilzo cresce attraverso i racconti di don Gaetano, cresce nella memoria di una Napoli (offesa dalla guerra e dall’occupazione) che si ribella – con una straordinaria capacità di riscatto – alla sua stessa indolenza morale. Lo Smilzo impara che l’esistenza è rito, carne, sfida, sangue. È così che l’uomo maturo e l’uomo giovane si dividono in silenzio il desiderio sessuale di una vedova, è così che l’uomo passa al giovane la lama che lo dovrà difendere un giorno dall’onore offeso, è così che la prova del sangue apre la strada a una nuova migranza che durerà il tempo necessario a essere uomo.
Y ahora trato la obra a partir de varios ejes de interés:
  • Es una novela de aprendizaje: desde la infancia de Smilzo cuando acude a la escuela, juega a fútbol y se enamora de la vecina hasta la llegada a la edad adulta donde toma conciencia de su pasado y ha de repetir los viajes a la Argentina de su padre biológico, que mató a su madre por encontrarla con un soldado americano tras la liberación de Nápoles, y de don Gaetano, que ejerce de su verdadero padre. Y se produce una cierta inversión con respecto a su padre y a su triángulo amoroso: la vecina ha crecido y mantiene relaciones con Smilzo mientras está comprometida con un miembro encarcelado de la Camorra; al salir éste libre se enfrenta a Smilzo, muere y Smilzo ha de huir de la justicia y de la Camorra.
  • Es una novela basada en lo que en francés llaman la relación maître / valet o señor y criado: es la que se da entre don Quijote y Sancho, Phileas Fogg y Passepartout... Y a la vez en la relación, variante de la anterior, puer / senex (que ya sé que se emplea también para otra cosa): la del ciego y Lázaro, Iturrioz y Andrés en El árbol de la ciencia de Baroja, o, invertida, el niño Jesús discutiendo en el templo con los ancianos. Así, es don Gaetano quien va introduciendo a Smilzo en el mundo de los adultos a base de frases que parecen sentencias: cuando Smilzo empieza a tener, antes de tiempo, aspiraciones propias de la edad adulta recuerda un consejo que le daba don Gaetano jugando a las cartas: Prima impara a giocare (24). Y, simbólicamente, es con el juego de cartas como se marca la llegada de Smilzo a la madurez; extrañado de ganar por primera vez a su maestro le pregunta si ha jugado distraído y éste responde: Sono lo stesso giocatore di tutte le sere, tu sei cambiato e non te ne accorgi (118). Efectivamente, al día siguiente Smilzo se enfrenta y mata a su rival amoroso y don Gaetano le explicita el final de su aprendizaje justo antes de embarcarlo a la Argentina: Ieri hai vinto a scopa. Hai finito di imparare da me (132).
  • Es también una novela de amor y, ya se ha anunciado, sin final feliz. Anna, la amada infantil de Smilzo, desaparece y vuelve al cabo de los años. Impresionantes las palabras que se dicen tras el reencuentro: "Anna, è passata una eternità." "È finita. Ora incomincia il tempo, che dura momenti." (62); "Non sono al tuo fianco, Anna. Io sono il tuo fianco." (63); pure le mani se baciano e si abbracciano." "Hai palpebre che sono curve come le chiglie delle barche, Anna." "Ho palpebre che non dormono e non piangono." (64); "sono fatta di foglie come un albero e riconosco un vento anche se non è mai venuto." (65)
  • Contiene otros temas secundarios como la guerra y la liberación de Nápoles con el comportamiento de las gentes. De ahí, con la liberación, la frase que no sólo da título al libro sino que lo recorre como lema. Por eso Smilzo piensa que ancora non era arrivato per me il giorno prima della felicità (37); y cuando, jugando a fútbol, el adversario acude a excusarse por haberle roto la nariz, Smilzo responde: "Sono cose che capitano il giorno prima". "Il giorno prima di che?" "Il giorno prima della felicità" (73).
  • Aparecen personajes de corte costumbrista como el conde que, cual hidalgo español, presume de que mai uno della mia stirpe ha lavorato (43), si gioca le propietà ai tavoli del circolo (38) y causa en el narrador la impresión de que los señores tienen diferente visión del mundo: Loro vedono solo quello che vogliono vedere (38). O la viuda insaciable de extracción felliniana: como don Gaetano y Smilzo tienen a su cargo la portería y el mantenimiento de una comunidad de vecinos, don Gaetano, en su papel de maestro, cede a Smilzo cuanto compete a la vecina viuda; es de imaginar lo que ocurre y curiosa la despedida: "Se ho bisogno ti chiamo." "Sì signora." E questa fu la mia prima riparazione (53). Mejor aún el capo de la Camorra: la primera vez que el novio camorrista de Anna acude a pedir cuentas y no encuentra a Smilzo rompe un cristal; al poco se presenta el capo, abraza a don Gaetano, deja el dinero en la mesa y dice en napolitano: Nun pozzo fa' niente, 'o bbrito se pava, l'anore no e se lava (119, que yo traduzco: No puedo hacer nada. El cristal se paga, el honor, no, y se lava).
  • Pero hay mucho más: 1) Una alabanza de la escuela y del maestro desde un punto de vista que convence por lo ingenuo: un uomo che spiegava ai bambini i numeri, gli anni della storia, i posti della geografia. C'era una carta collorata del mondo... I continenti e le isole erano di genere femminile, i mari e i monti maschili (11); Mi divertiva il latino, lingua escogitata da qualche enigmista... Non mi piaceva il caso accusativo, aveva un brutto nome... La storia era una cucina di ingredienti, si cambiavano dosi e ne usciva tutt'un'altra pietanza (68-69). 2) Una exaltación de la lectura: Smilzo descubre, en lo que había sido un depósito de contrabando y luego el refugio de un judío perseguido por los nazis, los libros que éste había abandonado al salir, y los lee: La bibbia no. Dio mi faceva impressione. Così presi il vizzio di leggere. Il primo si chiamava I tre moschettieri, ma erano quattro (13); ello le lleva a conocer a un librero, don Raimondo, que le presta un libro diario durante el verano y así puede suplir la falta de escuela: Sceglievo quelli sottili. Presi il vizio d'estate, per mancanza del maestro che insegnava le cose nuove. Non erano libri per bambini, molte parole in mezzo non le capivo, però la fine sì, la fine la capivo (14).
  • Y el regionalismo napolitano ponderando, sobre todo, el habla como ya se ha visto antes con la Camorra: Il napoletano è fatto aposta, dici una cosa e ti credono. In italiano c'è il dubbio (25). Divertida es la idea de que Nápoles está en Italia por error: città... monarchica e anarchica. Voleva un re però nessun governo. Era una città spagnola. In Spagna c' è sempre stata la monarchia ma pure il più forte movimento anarchico. Napoli è spagnola, sta in Italia per sbaglio (95); hay que recordar que parte del casco antiguo de Nápoles sigue llamándose Quartieri spagnoli y traer a colación un dicho italiano que viene a decir que toda ciudad africana tiene un barrio europeo; excepto Nápoles.
  • Tiene momentos de tierna delicadeza como la reflexión del librero don Raimondo cuando acude a comprar la biblioteca que liquidan los herederos de un difunto: Più di vestiti, e scarpe, i libri portano l'impronta. Gli eredi se ne liberano per esorcismo... Il vuoto in faccia a un muro, lasciato da una libreria venduta, è il più profondo che conosco... la seconda vita di un libro è la migliore (38). También don Gaetano, hablando a Smilzo de los incendios causados por los bombardeos durante la guerra, cuenta cómo el fuego trataba con dulzura a los libros: (il fuoco) Lo guardavo sfogarsi, spegnersi lasciando in piedi i muri e pure i libri. Un po' di copertina bruciacchiata, non consumava più del titolo. Il libro è un riccio, se sta chiuso e compatto regge il fuoco (46). De don Gaetano es también -recuérdese su papel de maestro- una hermosa reflexión sobre los viajes: I viaggi sono quelli per mare e con le navi, non coi treni. L'orizzonte dev'essere vuoto e deve staccare il cielo dall'acqua. Ci dev'essere niente intorno e sopra deve pesare l'immenso, allora è viaggio (72).
  • Y muchos otros momentos buenos como la reflexión de Smilzo sobre los zurdos jugando a fútbol: Hanno nel piede un estro che non dipende dal cervello, ma dal piede stesso (70); o sobre el mismo Platón: Platone imbrogliava, metteva in bocca al suo maestro e agli altri quello che pareva a lui. Lui se ne stava nascosto dietro di loro. È così che fa uno scritore? (76); o, ya maduro, sobre la escuela pública: La scuola dava peso a chi non ne aveva, faceva uguaglianza. Non aboliva la miseria, però tra le sue mura permetteva il pari (125). O las apreciaciones de don Gaetano sobre cualquier cosa como la diferencia entre la taberna y el teatro: L'osteria è meglio del teatro, ogni tavolo è una commedia. Tragedie no, all'osteria si fanno solo recite leggere, chi tieni guai pesanti non ci va (74); o sobre su estancia en la Argentina: Viaggiavo a cavallo in compagnia delle farfalle. Milioni di farfalle volano basse sulla superficie per farci correre sopra la loro ombra (47). O las ancianas que, al ver por primera vez a un negro con motivo de la liberación de Nápoles por los aliados, si facevano il segno della croce ogni momento (89).
En resumen, un buen libro de un gran autor de peso en Italia al que hay que respetar no sólo por los preciosos títulos que escoge para sus novelas -véase, además de ésta, I pesci non chiudono i gli occhi o Il peso della farfalla- sino por sus muchas traducciones de libros paleotestamentarios como Éxodo, Eclesiastés, Rut... Y para eso hace falta una sólida cultura.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Antonio Muñoz Molina y señora

El jueves 12 de septiembre próximo pasado, Antonio Muñoz Molina y señora, o sea Elvira Lindo, visitaron, con motivo de unos talleres que están impartiendo en la isla, Ciudadela de Menorca. Y nos obsequiaron con una charla al alimón en la Casa de Cultura.
Como suele ocurrir, al comienzo de la charla hubo algún problema con micrófonos y altavoces, y el público de la parte trasera de la sala, donde me encontraba yo, se puso con lo de "No se oye" o "no se sent". Hasta aquí, todo normal. Bueno, pues se arregla más o menos el problema y, al dirigirse al público, dice Antonio Muñoz Molina, académico y, según entendí luego, director del centro del Instituto Cervantes de Nueva York:
-¿Se me escucha?
Con eso ya lo he dicho todo.
En cuanto a la señora de Muñoz, es de las que va repartiendo etcéteras diga lo que diga sin tener en cuenta aquel criterio, para mí tan claro, de que si vas a colocar un etcétera antes has de haber presentado al menos dos términos de una enumeración.
Ah, y Muñoz Molina (Úbeda, 1956) es de mi quinta y yo no soy ni académico ni director del Instituto Cervantes de Nueva York.
Ah (bis), y para ir a esa charla tuve que renunciar a mi partida de dominó cotidiana.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Suetonio, Vidas de los doce césares, I

Suetonio, Vidas de los doce césares, I (Gredos, Madrid: 1992)
Una buena razón para considerar este texto: Suetonio es la fuente no sólo de textos básicos como el Yo, Claudio y sus secuelas de Robert Graves, o de Quo vadis, sino de esas visiones del mundo romano posterior a la república como espacio donde anida todo vicio y perversión.
Este primer volumen está dedicado a César que, paradójicamente, no es un césar, y a sus sucesores, ya emperadores, Augusto y Tiberio. Por cierto, dice la Littérature latine de J. Bayet (Armand Colin, París: 1956, p. 616) que Suetonio explique les hommes par l'héredité, fait agir l'un sur l'autre le physique et le moral, con lo que estamos cerca del naturalismo del XIX, de un Zola o, a escala nacional, la Pardo Bazán. Y no es un hombre al que interese una visión global o progresiva de la historia sino que, a lo sumo, cae dentro de esa visión que opone la rectitud de los hombres durante la república a la depravación de los emperadores. Por lo demás, sus biografías se presentan según un esquema rígido: vida pública, rasgos físicos, vida privada.
Julio César

sábado, 7 de septiembre de 2013

Julio Cortázar, Rayuela, I (notas de Andrés Amorós)

Cortázar, Julio, Rayuela (edición de Andrés Amorós, Cátedra, Madrid: 2010 [21])
Ando releyendo Rayuela en una  edición que compré hace poco porque otra que tenía se me perdió en el traslado de mi biblioteca que explicaba en esta entrada de enero. Y, como todo tiene su compensación, esa misma mudanza me sirvió para encontrar el primer volumen de la Recherche de Proust en la edición de Folio que tenía perdido desde la mudanza anterior; aunque claro, como en el caso actual, ya había comprado otro ejemplar en la colección classique de la misma editorial.

martes, 3 de septiembre de 2013

Marta y Ester, 104: Antes de comer


Ester y Marta lo han hecho muy bien. Marta ha propuesto que, como tenían tantas ganas, lo hicieran todo muy despacio y que durase para, después, acabar intensamente. Así quizá podrían aguantar sin hacerlo toda la tarde y ya a la noche decidirían si repetir. Acto seguido han estirado los asientos para convertir todo el compartimento en una cama y se han puesto en la labor. Más de un cuarto de hora ha estado cada una de ellas con la lengua dando placer a la otra. Ester sólo ha parado un momento para decir:
-No sé si me gusta más que me lo hagas o hacértelo yo a ti.
-Eres una copiona porque eso te lo dije yo el día después del racionamiento.
Marta, en cambio, no ha despegado un solo instante su lengua de Ester. Y cuando Ester llegaba ha estado disfrutando del movimiento involuntario de los deditos de sus pies. Tanto le gusta que lo ha sentido muy adentro. Se confiesa que ha estado a punto de llegar ella también sin que siquiera Ester la tocara: sólo mirándole los pies al tiempo que la oía pronunciando su nombre entre suspiros.
Ahora ya han comido y vuelven al compartimento dispuestas a hacer la siesta.