Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 30 de agosto de 2013

Patty Pravo, La bambola

Otra de esas canciones para la nostalgia, La bambola de Patty Pravo (1948), de 1968. Y aquí a la izquierda -ufff- una foto de la cantante para quitar de golpe esa nostalgia y para que se vea cómo la elegancia no está reñida con la desnudez. Quizá el detalle de la foto, para mí, es que los ojos atraen la mirada y la desvían del resto de ese cuerpo que, como zona de ocio, no está pero que nada mal.



miércoles, 28 de agosto de 2013

Marta y Ester, 103: Olisqueando



Marta ha ido besando a Ester mientras le desabotonaba la blusa y le quitaba el sostén. Ha acabado dejándola desnuda de cintura para arriba y le está besando los pechos mientras Ester le acaricia el pelo. Ester dice:
-¡Qué ganas tengo de que ya no nos duela para poder hacerlo a lo bruto y ponernos el dedito dentro!
Marta contesta:
-Al menos hoy y mañana lo hemos de hacer así. Y en adelante, a ver si no lo hacemos tan a lo bruto que luego ya ves, nos duele.
Ester se conforma. Marta le ha desabrochado el cinturón y los botones de los pantalones. Se levanta, le quita los zapatos y tira de los pantalones desde abajo. Ester levanta el culito del asiento y Marta le quita los pantalones con cuidado de no arrastrar también las braguitas. Marta dice:
-Lo más bonito para después.
Porque ha dejado a Ester con las bragas y los calcetines puestos. Los lleva a juego: de color blanco con cachorros de gato amarillos estampados. Ester sigue sentada, Marta vuelve a tumbarse y empieza a pasarle la lengua por el ombligo. Ester aprovecha un momento en que Marta para, le coge un mechón de pelo y, apartándose la goma de las braguitas, lo deja caer dentro. Marta acude a las braguitas de Ester, le mantiene la goma apartada del cuerpo y se pone a olisquearla. Ester dice:
-Lo tengo limpito, ¿no?
-Y muy rico.
Ester dice:
-Pues a ti, cuanto más deseosa te pones, mejor te huele.

lunes, 26 de agosto de 2013

V.V.A.A. Poetes de Menorca "De l'angoixa a l'esperança" (Associació Espanyola Contra el Càncer, s.l.: 2010)
Compré el libro el día 23 de abril, con motivo del día del libro por aquello del aniversario de la muerte de Cervantes, en una de las paradas que, para la ocasión, había en la plaça des Pins de Ciudadela. Y lo compré, claro, por hacer país y por colaborar por aquello de y si un día me pilla a mí.
Y no sólo lo compré sino que lo leí. Y lo miré, porque la antología de poemas que forma el libro se ve salpicada de no malas ilustraciones con motivos arbóreos emparentadas, si no yerro, con algunos cuadros que se suelen ver en las dos o tres galerías de arte locales.

jueves, 22 de agosto de 2013

Repoblación forestal


Todo empezó en el gimnasio, en clase de aerobic. Voy dos tardes por semana, nos dan un buen tute y, luego, nos duchamos, nos vestimos y a casa. Más que en el gimnasio, el asunto empezó concretamente en el vestuario. La primera fue Paula y, al cabo de un tiempo, empezaron a seguirla las demás, Loli, Irene, Verónica... O sea, no es que yo me fijara, es que si todas salimos desnudas de la ducha, se ve a simple vista si una u otra lleva el perejil afeitado. Eso fue, que todas copiaron a Paula y yo tampoco tenía tanta confianza como para preguntarles por qué habían decidido llevarlo así. Para mí se lleva como se ha llevado siempre y luego, sobre todo en verano con el bikini, se recorta para que la pelambrera no asome.
Sin embargo, envidiosilla que es una, las miraba y pensaba si se lo habrían afeitado por capricho de sus novios o maridos o si por alguna moda moderna que yo tampoco me explicaba: ¿por qué va a afectar la moda a algo que no se suele ir enseñando por ahí? Pero caí en la tentación. No sé si por imitarlas y que no pensaran que yo era una antigua o si por Carlos, por lo de renovarse y buscar estímulos nuevos. Decidida, me lo afeité yo también.
Eso fue el jueves de la semana pasada. Y el viernes me dice Carlos a lo cursi que si cena romántica en mi casa. Llevamos dos años y ya desde el principio se lo dejé claro: lo que quieras, pero tú en tu casa y yo en la mía. O sea, que alguna noche se puede quedar a dormir. Porque, para él, cena romántica es comprar un par de platos preparados en el Delicatessen, cenar y polvete. Un día quiso que pusiera dos velitas para ambientar la cena y le dije que, habiéndose inventado las bombillas, para qué las velitas si además podía caer cera en el mantel.
Cenamos y al asunto. Entramos a la alcoba, él empieza a desnudarse en el lado que acostumbra y yo lo hago en el mío de espaldas. Acabo, me voy dando la vuelta despacio para echarle emoción y, cuando estoy ya completamente de frente, veo que me está mirando ahí con cara de tonto:
-¿Se puede saber qué ha pasado?
-Que quería darte una sorpresa?
-¿Y para eso has tenido que talar mi bosque preferido, el que anuncia el camino a Disneylandia?
-Las demás, en el gimnasio, lo llevan así.
-Pero yo no me acuesto con las demás. Me acuesto contigo. Y así soy incapaz.
-¿Por qué? Si no cambia nada…
-Pues porque así o me parecería que lo hago con una niña de diez años o con una puta de las que aparecen de noche por los canales porno, que todas lo llevan así.
-¿Y qué haces tú viendo los canales porno?
-No los veo, me salen solos haciendo zapping. Y ya te digo, yo así no lo hago porque, además, seguro que no armo.
Y venga con que seguro que él así no arma y yo venga a intentarlo con mil recursos que el pudor me impide detallar. Pero no, me dejó a dos velas porque ni armó el viernes a la noche ni el sábado al despertarnos, que volví a intentarlo por si lo cogía por sorpresa. Además, aunque siempre dormimos desnudos, me pidió que por favor me pusiera bragas no fuera a rozarme ahí con la pierna sin querer y luego tener pesadillas.
Al despedirse el sábado por la mañana mucho cuánto te quiero y mucho cariño por aquí y cariño por allá pero que las cosas eran así. Y aún me pidió, también con muchísimo por favor, que cada noche me hiciera ahí una foto con el móvil y se la mandara:
-Para ver cómo va progresando la repoblación forestal. Y cuando vuelvas a tener el bosque bien tupidito y frondoso…
Como soy sumisa y obediente, ya me tienes cada noche, y de momento sólo van cuatro y no veo avance alguno, enfocándome con el móvil y enviándole la foto. Dice que se las pasará al ordenador, las imprimirá y hará un álbum… Mientras tanto, yo a esperar. Y no, no se me ocurre buscarme otro novio con menos manías. Quiero a Carlos y más aún después de su argumento contundente:
-Con lo que me gusta a mí pasarte la lengua y después estar media hora escupiendo pelos…
Si en el fondo tiene razón, la culpa es mía por hacer caso a las del gimnasio y buscar aventuras. Pues eso, aquí estoy mirándome cada dos por tres a ver cómo avanza mi repoblación forestal.

domingo, 18 de agosto de 2013

Metamicrorrelato

Tras años de esfuerzo consiguió por fin interpretar aquella inscripción mesopotámica sobre arcilla: Ayer no te vi en Babilonia.
Leyó, releyó y acabó por decirse para sus adentros:
-No volveré a escribir microrrelatos.

miércoles, 14 de agosto de 2013

Zeca Afonso, Grândola, vila morena

Ya dije el otro día, a propósito de Dulce Pontes, que sacaría a José Afonso con la canción que se utilizó como consigna para el estallido de la revolución portuguesa. Hela aquí en la versión que yo prefiero, a dos voces y con ruido de pasos al fondo:



Y ahora, muerto ya Zeca Afonso y tantos otros, cabe preguntar:
¿Qué se hizo de los ideales de la revolución portuguesa?
¿Qué de las ilusiones de la izquierda en la España posterior a la muerte del tirano?
¿Qué de los partidos de izquierda?

sábado, 10 de agosto de 2013

Antoni Picó Vivó, Corsari "El Cordero"

Picó Vivó, Antoni, Corsari "El Cordero"  (El Iris, Ciutadella de Menorca: 2008)
Otra de las varias contribuciones al estudio del corsarismo menorquín sobre el que ya reseñamos otro texto dedicado a las correrías del capitán Miguel Soliveras. La aportación se refiere a momentos referidos a la última época cuando los barcos menorquines navegan ya no con patente de corso inglesa sino española, es decir, durante la guerra de la Independencia (1808-1814). El objeto del estudio es el barco de tipo xávega -que entiendo emparentado con el xabec (jabeque)- llamada El Cordero, alias La Envidia, capitaneado por Bonaventura Marquès y cuyo armador fue Bartomeu Vives.
Este breve opúsculo tiene el mérito de presentar utilísimos documentos redactados por varios de los protagonistas de la expedición que nos permiten conocer muchos de los aspectos de la vida a bordo. Así ocurre con las cuentas que detalla el armador con los gastos para aprovisionar el barco. Sabremos por ese camino lo que comerán (huevos, habas, sobrasada, xua, buey,...), el armamento ligero (pistolas, fusiles), las medidas de peso y capacidad utilizadas (lliura, barcella, almut), o los jornales que pagarán a la gente de tierra antes de partir (carpintero, de ribera, calafate, mujeres que muelen trigo). Se incluye también el contrato establecido ante notario entre el capitán y la tripulación con las normas acerca de la vida a bordo y el reparto de las capturas, que es semejante en muchos aspectos al que Juana Francis Pons Vila aporta sobre la expedición corsaria que treinta años antes capitaneó nuestro antepasado directo Francesc Maspoch y que se puede ver aquí.
JFPV

martes, 6 de agosto de 2013

Dulce Pontes, Canção do mar

Ya dije un día que para mí, dentro del fado posterior a Amália, la mejor es Mafalda Arnauth. Pero traigo hoy a Dulce Pontes (Montijo, 1969), también mujer de belleza racial con motivo de su próxima actuación en Mahón, creo que este 9 de agosto, en el marco de no sé qué ciclo cultural en el que también participaba el entrenador de Rafa Nadal (¡?¡). Como no voy a ir porque estoy en la península -y no sé si iría estando en Menorca-, dejo aquí una muestra de las primeras canciones que le conocí. En realidad si la niña no me gusta -como fadista- es porque lo suyo más que a fado me suena a gorgorito. Además, que ya fui a verla una vez, lo menos hace 15 años, al Palacio de la Música catalana, lo que llaman el Palau, eso que era una de las instituciones sagradas, como Montserrat, de la Cataluña reaccionaria de siempre -y no creo que haya otra- que acabó convertida, como se sabe y gracias al Bárcenas local, en la ubre de la que mamaba Convergencia. Ah, y recuerdo que hubo un momento en que la gente se puso a corear aquello de Menos mal que nos queda Portugal no sé si porque se habían ido a veinte años antes o porque confundieron a Dulce Pontes con el mismísimo Zeca Afonso redivivo cantando Grândola, vila morena.
Y ello, por cierto, me acaba de dar la idea de programar esa canción como entrada para antes de la Virgen de agosto.


viernes, 2 de agosto de 2013

James Joyce, Ulises (1)

Pues nada, que me estoy tomando la molestia de leer el Ulises por la posibilidad de que pueda ser comentado en la tertulia literaria del Ateneo de Mahón esta próxima temporada. De momento, y no es poca paciencia, he conseguido acabar el primer tomo de los dos que abarca la traducción en Bruguera de José María Valverde. Ya más adelante desarrollaré un comentario de texto al uso, antes o después del de Amadís de Gaula que aún he de completar. Pero de momento quiero destacar las frases geniales con que me he ido topando:
  • Buen rompecabezas sería cruzar Dublín sin pasar por delante de una taberna (IV).
  • El primer tipo que cogió una hierba para curarse tuvo bastante valor (V).
  • El mejor sitio para un anuncio que llame la atención de una mujer es en el espejo (XIII).
  • (En la tierra) no hay confines en realidad porque es redonda (XIII).
(La presente entrada tiene su continuación aquí)