Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 9 de diciembre de 2012

William Faulkner, Gambito de caballo (y II, Monje)

Digamos un par de cosas del relato Monje como continuación al comentario de Humo:
1º) Noto otra vez el uso de un narrador interno en primera persona aunque, a diferencia de Humo, ahora, como es el sobrino del fiscal Gavin Stevens, se expresa en singular (Trataré de contarles algo [41]) aunque, y ahí sí que coincide con Humo, en algún momento actúa como conciencia colectiva de Jefferson (las mismas gentes entre las que creció parecían saber tan poco sobre él como nosotros mismos [43]). Y otra vez usa las limitaciones propias del narrador que, como es interno, no puede ser omnisciente; de ahí dudas sobre sus afirmaciones: si en verdad había sido su abuela (47); o el constante recurso a que ha sido tío Gavin quien le ha contado todo: según me contó más tarde (54), Mientras me relataba todo eso, tío Gavin (55), dice tío Gavin que el gobernador lo miró (56), tío Gavin me dijo que (57); dice tío Gavin que (58); tío Gavin dice que (60).
2º) Como en Humo, volvemos a estar ante un tópico del género policíaco, el del falso culpable. Las pruebas apuntan a alguien que después resultará inocente: en Humo era uno de los hermanos gemelos, aquí Monje, que no ha cometido el asesinato por el que es condenado a prisión. Aunque, la verdad, a mí no me queda claro si Monje mata al director de la cárcel o no; ni me queda claro, a pesar de haberlo releído hasta el aburrimiento, a qué viene la historia de los hombre libres trabajando los campos.
3º) Desde el principio se usa la anticipación, que no es otra cosa que lo contrario del flash-back o retrospección. Sabemos desde el principio que Monje ha sido condenado a muerte (el curioso discurso que pronunció en el cadalso [42]; cuando le colocaron el capuchón negro sobre la cabeza [45]). La anticipación se suele usar para apuntar en otra dirección: si el lector ya sabe el final de Monje habrá de fijar su atención en otros aspectos, su personalidad, las pesquisas del fiscal Stevens...
4º) Hay un paralelo con La familia de Pascual Duarte de Camilo José Cela. Lo digo porque ahí ocurre una ironía carcelaria muy semejante a la de aquí: Pascual Duarte mata a su madre, es condenado a treinta años pero, por buena conducta, sale antes; al salir mata al cacique del pueblo y es condenado a muerte: y Pascual Duarte reflexiona sobre el hecho de que, si no lo hubieran liberado, no habría acabado condenado a muerte. Aquí Monje es condenado a cadena perpetua, le indultan cuando se demuestra que es inocente pero, como no quiere salir, acaba condenado a muerte por matar al director de la cárcel.

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