Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 7 de diciembre de 2012

William Faulkner, Gambito de caballo (I, Humo)



Faulkner, William Gambito de caballo (Alianza, Madrid: 2004)
Estamos leyendo este conjunto de relatos de Faulkner de un cierto misterio  ambientados en el estado de Mississippi y protagonizados por el fiscal Gavin Stevens.

Sobre el primero de ellos, Humo, varios apartados:
1)      Aparecen dos hermanos enfrentados. Estamos otra vez ante el viejo tema cainita. Aquí los hermanos son gemelos y, si no recuerdo mal, también Rómulo y Remo son gemelos y ya se pelean en el vientre materno.
2)      El narrador participa de los hechos narrados, porque pertenece al jurado que está juzgando una muerte, y se expresa en primera persona del plural como se ve a partir de “habíamos oído” (7). Es, así pues, interno y plural en forma de nosotros porque abarca al jurado pero se aproxima bastante a la función del coro en la tragedia griega porque actúa como la voz popular, la conciencia de Jefferson. Entonces, como no puede ser omnisciente, se cuida muchísimo de sus limitaciones: A) A base de no afirmar taxativamente sino de suponer o aventurar la acción: según rumores oídos (7), aparentemente (8), lo oímos decir, eso es todo (9), se decía que (10), probablemente (10), veíamos mentalmente... habíamos imaginado (11) y más. B) Mediante, por ese procedimiento, la presentación de un mismo hecho desde dos ángulos. Ocurre con el pago anónimo de impuestos, achacado primero a Virginius de forma hipotética (según creíamos [12]) y luego al primo (39) de forma real. Algo parecido ocurre con el enfrentamiento entre los hermanos: primero se da como algo que se conoce de oídas (no cesamos de tener noticias [8]) y luego se constata por dos veces (18, 19) que están sentados en un mismo banco lo más lejos posible uno de otro. Otra vez lo mismo con los palos al caballo y la muerte del viejo Anse: se da primero como evidente que el viejo ha golpeado al caballo y éste lo ha matado (13); luego se varía la versión cuando el joven Anse confiesa haber matado a su padre (25); y por fin se vuelve a variar cuando el fiscal deduce que ha sido el primo (27).
3)      Cosa aparte: inquietante la frase como cuando contemplamos un gusano blando traspasado por un alfiler (28) como si lo más normal del mundo fuera ver cada día media docena de gusanos así.

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