Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 12 de agosto de 2012

Marcel Proust, Du côté de chez Swann (III)

Otro de los ángulos desde el que también se puede acceder al texto y encontrar riqueza de significados es a partir de la comparación entre el narrador-protagonista y Swann sea a base de paralelos, sea a base de oposiciones:
  • Las flores:
  1. Ya hemos visto en las entradas anteriores la profusión de flores en el texto. Pues bien, sin entrar en la relación simbólica que desde el mundo clásico (Collige,virgo, rosas [Ausonio]) o renacentista (En tanto que de rosa y azucena [Garcilaso]) se da entre las flores y la mujer, Swann las asocia constantemente: a la vez que con Odette, mantiene relación dentro de su coche con una Petite ouvriére fraîche... comme une rose (316) justo después de haber enviado rosas a Mme Verdurin (316). Y la relación entre Swann y Odette comienza a base de flores: el chrysanthème (318) que Odette ofrece a Swann y que éste evocará cuando la pasión quede atrás (473-475); Elle trouvait... des formes “amusantes”... aux orchideés, aux catleyas surtout, qui étaient, avec les chrysantèmes, ses fleurs préférées (320). Y las catleyas se convertirán en la flor que marca su relación sexual: Odette las lleva en el pelo y en el escote (333); tras un pequeño golpe en el coche, se desplazan, Swann se las recoloca (334-5) y ese mismo día la posee por vez primera. Por ese camino la flor formará parte de la frase eufemística para su relación sexual: la métaphore “faire catleya”, devenue un simple vocable qu'ils employaient sans y penser quand ils voulaient signifier l'acte de la possession physique (336); pas de catleyas ce soir, tu vois bien que je suis souffrante ! (383). Y ni que decir tiene que desflorar es un eufemismo del mismo campo léxico.
  2. En realidad, es exactamente lo mismo que veíamos al decir que el narrador-protagonista relacionaba ciertas flores como el espino blanco con la Virgen, con Mlle. Vinteuil... Yendo más allá, sorprende el paralelo cuando se fija, como Swann con las catleyas, en las flores del escote de Odette, convertida ya en Mme. Swann: l'emotion que j'éprouvais... à rencontrer Mme Swann... autour de laquelle la tiédeur factice de son appartement était evoquée, rien que par le bouquet de violettes qui s'écrasait à son corsage (572). Y de parecido modo ocurrirá con la hija de ésta, Gilberte, cuyo nombre oirá proféré au-dessus des jasmins et de giroflées (221).
  •  El amor: es complejo el haz de relaciones que se establece entre los personajes a partir de sus relaciones amorosas.
  1. De un lado, el protagonista es hijo de un matrimonio convencional y considera a sus padres como los ideales. Serán así la oposición a la relación entre Swann y Odette que tendrán a su hija Gilberte antes de casarse
  2. De otro lado, se pueden trazar paralelos en las relaciones Swann / Odette y protagonista / Gilberte. En efecto, Un amour de Swann es un relato sobre los amores entre un esteta, un dandy, y una mujer mundana, la cocotte; su relación se basa en el interés, en el intercambio del dinero que Swann entrega en pago de las prestaciones físicas de Odette. A continuación, en Noms de pays : le nom, se narra la inocente relación entre el protagonista colegial y Gilberte en los Champs Elysées de París de modo que puede servir de contrapunto a la historia anterior. Y ya antes se había producido un proceso de idealización de Gilberte cuando, antes de aparecer ella, el protagonista oye su nombre(1): Ainsi passa près de moi ce nom de Gilberte, donné comme un talisman (221); Ce nom, devenu pour moi presque mythologique, de Swann, quand je causais avec mes parents, je languissais du besoin de le leur entendre. Je n'osais pas le prononcer moi-même, mais je les entraînai sur des sujets qui avoisinaient Gilberte (224); Ce nom de Gilberte passa près de moi, évoquant d'autant plus l'existence de celle qu'il désignait qu'il en la nommait pas seulement comme un absent dont on parle, mais l'interpellait (533).
  3. Visto así ambas historias amorosas son opuestas. Sin embargo, hay rasgos que convierten a Gilberte en la figura opuesta a la niña inocente que parece: de un lado, y sin que ella tenga culpa, es hija del pecado al nacer antes del matrimonio de sus padres; de otro lado, el protagonista, tras el paso de Gilberte, queda con la sensación de l'odeur des aubépines (216) pero inmediatamente su abuelo le señala un espino rojo: "Toi, qui aimes les aubépines, regarde un peu cette épine rose; elle est jolie!" En effet, c'était une épine rose, plus belle encore que les blanches (218). Acto seguido, precisamente en el momento posterior a oír su nombre, el protagonista ve ese nombre (se) deployant sous l'épine rose (221). La oposición espino rojo / espino blanco, calco de la misma que contiene el endecasílabo de Garcilaso (soneto XXIII,1) que citábamos antes (rosa / azucena) o del clásico binomio fuego / nieve petrarquista remite a la oposición pasión / contención de modo que apunta hacia otra faceta de Gilberte que la aproxima tanto a su madre como a otras mujeres como Mlle. Vinteuil.
  4. Dijimos aquí que el protagonista, paseando por el lado de Swann, veía a Mlle. Vinteuil con su amiga; entrando en más detalle diremos ahora que lo que le ocurre es casi una visión (quand je m'eveillai... je vis Mlle Vinteuil [243]), que el protagonista se convierte en un voyeur (La fenêtre était entrouverte, la lampe était allumée, je voyais tous ses mouvements sans qu'elle me vît [243]) y que es así como ve a las dos mujeres en acción (Mlle Vinteuil finit par tomber sur le canapé, recouverte par le corps de son amie [246]). Pero ese papel de voyeur le aproxima a Swann justamente en el mismo aspecto, el lesbianismo: en efecto, cuando Swann recibe un anónimo denunciando la infidelidad de Odette incluso con mujeres (486), no para de interrogarla de forma obsesiva hasta hacerla confesar primero que Mme. Verdurin le había hecho proposiciones ("Prends garde, je saurais bien te dégeler, tu n'es pas de marbre" [491]) y luego que sí, que lo había hecho peut-être il y a très longtemps, sans me rendre compte de ce que je faisais, peut-être deux ou trois fois (494); pues bien, esa actitud, esa insistencia enfermiza de Swann, no anda lejos del voyeurismo: es como si Swann disfrutara de modo masoquista imaginando a Odette en brazos de otra mujer.
  5. Siguiendo con los celos de Swann, que le llegan a provocar un complejo sueño (513-515) podríamos decir que tienen su paralelo en el protagonista, que también sufre de celos precisamente a causa de Swann. Es es momento recurrente en que su madre no sube a darle las buenas noches: ces soirs-là,... où il y avait du monde a dîner..., elle ne montait pas me dire bon soir. Le monde se bornait habituellement à M. Swann (62); lo mismo más tarde: je m'étais si souvent le soir rendu ridicule en envoyant demander à maman de monter dans ma chambre me dire bonsoir, pendant qu'elle prenait le café avec lui (549).
  6. Enlazando ahora con ese masoquismo de Swann del que hablábamos, también el protagonista hace gala de él al oponer la mirada de bondad de Mme. de Guermantes a la mirada de desprecio de Gilberte: (a Mme. de Guermantes) je l'aimais, car s'il peut quelquefois suffire pour que nous aimions une femme qu'elle nous regarde avec mépris comme j'avais cru qu'avait fait Mlle Swann et que nous pensions qu'elle ne pourra jamais nous appartenir, quelque fois aussi il peut suffire qu'elle nous regarde avec bonté comme faisait Mme de Guermantes et que nous pensions qu'elle pourra nous appartenir (265-266).
  7. Por fin, Adolphe, tío abuelo del protagonista había sido también amante de Odette (135) de modo que casi se da un lazo familiar entre Swann y el protagonista. Adolphe y el homosexual Charlus (436) serán los personajes que Swann utilizará como correveidiles cuando tenga problemas con Odette (431, 443-445). Diremos de paso que irónicamente Charlus provocará murmuraciones en Combray sobre Swann una vez casado con Odette: "Je crois qu'il y a beaucoup de soucis avec sa coquine de femme qui vit au su de tout Combray avec un certain monsieur de Charlus. C'est la fable de la ville" (88). Cabría anotar también que el abuelo, al contrario del tío Adolphe, toma distancias con respecto a Swann y, al recibir algún sobre con su letra, dice: "Voilà Swann qui va demander quelque chose : à la garde !" (286); por ese proceso de circularidad que comentábamos aquí, lo mismo se repite poco después (293): Un jour il reçut une lettre de Swann lui demandant s'il ne pourrait pas le mettre en rapport avec les Verdurin: "À la garde ! À la garde ! s'était crié mon grand-père (393).
  • El arte: tanto el protagonista como Swann aprecian  la realidad a través del filtro del arte que no es otra cosa que tiempo detenido, esto es, la antítesis de ese temps perdu del título global de la obra:
  1. El protagonista, al morir su tía Léonie, compara su propio duelo con el de Françoise para concluir: cette conception du deuil d'après la Chanson de Roland et le portail de Saint-André-des-Champs m'eût été sympatique (236). De modo parecido ocurre con el espacio de sus juegos infantiles con Gilberte: Aller aux Champs Elysées me fut insupportable. Si seulement Bergotte les eût décrits dans un de ses livres, sans doute j'aurais désiré de les connaïtre (532). (Y por cierto que no se entiende, a propósito de esto último, la siguiente frase referida al protagonista y Gilberte siendo niños si no es un caso de precocidad: je lui avais demandé si elle ne posédait pas une brochure où Bergotte parlait de Racine [543])
  2. Por su lado, la atracción de Swann por Odette se basa en que elle frappa Swann par sa ressemblance avec cette figure de Zéphora, la fille de Jéthro, qu'on voit dans une fresque de la chapelle sixtine (322; y de nuevo circularmente poco después: approchant de lui la photographie de Zéphora, il croyait serrer Odette contre son coeur [325]). Ya en relaciones, igual que ambos asociaban el acto sexual a una flor, tomarán como emblema la frase musical de Vinteuil, qui était comme l'air national de leur amour (316); La petite phrase continuait à s'associer pour Swann à l'amour qu'il avait pour Odette (339); y sólo ese fragmento es significativo: "Qu'avez-vous besoin du reste? lui avait-elle dit. C'est notre morceau" (317). Se interrogan sobre el compositor ignorando que es el mismo que Swann conoce, esto es, el padre de la lesbiana: il demandait des renseignements sur Vinteuil, sur l'époque de sa vie où il avait composé cette sonate, sur ce qu'avait pu signifier por lui la petite phrase (309); y dedica a ello hasta cinco páginas: qu'avait pu être sa vie? (476), Swann ne savait pas si Vinteuil vivait encore (481).
  • Por fin, diremos que hay algún otro punto en común disperso entre el protagonista y Swann:
  1. Más arriba hemos visto los celos que el protagonista siente de Swann cuando su presencia impide que su madre suba a darle las buenas noches. Pues bien, el narrador traza un paralelo entre ese momento y otros que sufre Swann cuando, en público, ve a Odette y no puede hablar con ella: Il la voyait mais n'osait pas rester de peur de l'irriter... tandis qu'il rentrait solitaire, qu'il allait se coucher anxieux comme je devais l'être moi-même quelques années plus tard les soirs où il viendrait dîner à la maison (413-414).
  2. También en otro de los momentos clave del texto se acercan el protagonista y Swann. Veíamos el consabido episodio de la magdalena mojada en té. Pues también Swann aprecia el té: Odette fit à Swann " son " thé, lui demanda : " Citron ou crème " et comme il repondit " crème ", lui dit en riant: " Un nuage!" Et comme il le trouvait bon : "Vous voyez que je sais ce que vous aimez ". Ce thé en effet avait paru à Swann quelque chose de précieux... (321).



1. Nos llevaría muy lejos analizar el paralelo con el Fiat lux bíblico pero básicamente el proceso es el mismo: Yahveh pronuncia el nombre de la luz antes de que ésta exista y el protagonista oye el nombre de Gilberte antes de verla en persona.

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