Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 29 de agosto de 2012

Cecil Roberts, Estación Victoria a las 4'30

Cecil Roberts, Estación Victoria a las 4'30 (Orbis, Barcelona: 1983)
Si leí esta novela fue porque la regalaban en la liquidación de una biblioteca. Y me sonaba. Claro que me sonaba a novela de misterio del tipo Agatha Christie y será otras cosas excepto eso. Es una novela de estructura sencilla por el proceso de convergencia y divergencia. Explicado, eso supone que en una primera parte se presenta a toda una serie de personajes de lo más variopinto que, por motivaciones de lo más diverso, convergen en esa estación porque todos han de tomar allí un tren cuyo destino es Atenas.Y en la segunda parte, a la inversa, divergen porque cada uno de ellos va llegando a su destino.
Lo que sí huele a Agatha Christie es el punto de vista más bien aristocrático desde el que se observa la realidad. Por lo demás, poco que decir: sólo que carga bastante en lo lacrimógeno o que con la cantidad de personajes que maneja el autor el lector puede caer en la confusión.

sábado, 25 de agosto de 2012

Michel Houellebecq, La Possibilité d'une île

Houellebecq, Michel, La Possibilité d'une île (Fayard, París: 2005)
Una historia con el tiempo escindido:
De un lado y en el tiempo actual, el protagonista Daniel, humorista que hace fortuna escandalizando con espectáculos políticamente incorrectos como el titulado “Parachutons des minijupes sur la Palestine!” (32). Junto a él, su perro y sus mujeres, primero la periodista Isabelle, luego la joven madrileña Esther. Y aparte, la profesora universitaria a la que llama Gros Cul y que con la excusa de estudiar sus sketches -je n'avais pas depassé le bac et elle me comparait à Kierkegaard (311)- acaba acosándole sexualmente: “Ah, te sentir enfin en moi, sentir ta tige de chair écarter ma fleur” (311). De otro lado y en un futuro remoto, los clones sucesivos de ese personaje, especialmente Daniel 24 y 25 comentando los hechos de Daniel o relacionándose con Ester31 o Marie22...

martes, 21 de agosto de 2012

El gintónic: basta ya con las tonterías

Esto de la izquierda es un gintónic como Dios manda: con su ginebra, su tónica, su hielo y su rodaja de limón. Y con capacidad de elección: se puede elegir la tónica entre Schweppes u otra; se puede elegir la ginebra entre Gordon's, Beefeater, Bombay o, en plan local, el ginet menorquín Xoriguer; se puede elegir la cantidad de hielo; se puede elegir entre añadirle o no una rodaja de limón o, más menorquinamente, exprimir a mano la rodaja y echar dentro el jugo e incluso el liquidillo que sale al presionar la piel. Hasta aquí, vale. Porque lo que no se puede elegir es el vaso.
Todo eso viene a propósito de esa moda esnob o, más bien, papanata, del gintónic en copa de balón. ¿A que a ningún alfarero se le ha ocurrido nunca fabricar botijos fusiformes o troncocónicos? Pues eso, los experimentos con gaseosa como decía Eugeni D'Ors.
Pocas veces lee uno algo en el periódico con lo que esté al 100% de acuerdo. Pues bien, en La Vanguardia de este sábado 18 de agosto, página 8 del suplemento Vivir en verano había un artículo firmado por Joaquín Luna en el que se trataba de la cuestión. Resumido decía que esto que se ve a la derecha es una gilipollez.
Diría que la única discusión sobre el gintónic vendría de su origen. Lo que he oído siempre, al menos en Menorca y por la presencia inglesa durante el XVIII, es que el gintónic se inventó a partir del uso de la tónica para prevenir el paludismo. A la tónica se le añadía ginebra para darle sabor.
Ah, y lo bueno del artículo de Joaquín Luna es la conclusión. Viene a decir que prefiere beberse un cubalibre en un puticlub de los Monegros a beberse un gintónic en copa de balón.
Por último, para quien no sepa qué es el gin Xoriguer, coloco debajo una botella de cerámica de las que ya no sé si aún se comercializan.

viernes, 17 de agosto de 2012

Mongolia, una buena revista de humor

Pues eso, que corre ahora una nueva revista de humor, Mongolia (www.revistamongolia.com). Siempre es bueno porque, aunque me acerco a los quioscos entre poco y nada, creo que de momento sólo corría el Jueves.
Formalmente, Mongolia utiliza papel de periódico de tamaño -diría- A3 y color rosáceo. E ilustraciones, caricaturas, fotos, lo que de siempre se han llamado santos...
He leído el número extra de vacaciones y diré alguna cosa:
-A veces busca el humor con un mero titular como éste en una página dedicada a la toponimia hispana: Aparte del pueblo, Carboneras también son las chicas que se visten como Sara (8); otras veces con el titular apenas ampliado: El Ministerio de Defensa propone a Rajoy bombardear Alemania con gente tóxica: Urdangarín, Pepe Blanco, Bisbal, Agag, Rita Barberá, algunos de los elegidos (15). 
-Se muestra políticamente incorrecta: Rubalcaba, disfrazado como el humorista Eugenio le cuenta este chiste a mi admirada Pajín: “Leire, ¿sabes cuál sería un gran cambio para el día de la mujer trabajadora? Que te pusieses encima. ¿Que no lo pillas? Pues ponte de canto.” (14).
-Incide de lleno en temas de actualidad como en la historieta gráfica de la lucha entre un terrorista financiero (Killerratio) y una indignada (Indignata) que comienza con la siguiente conversación entre Killerratio y una de sus secretarias: 
-Bueno, Chochi, ¿unos lingotazos de Dom Pérignon o nos metemos en la web y reventamos la bolsa de Bolivia?
-No sé... Estoy de una bajona que lo único que quiero es ir de compras a Serrano Suñer Street...
-¡O, mejor, vamos al piso de algún piojoso que no pueda pagar la hipoteca y nos partimos la caja viendo como (sic) los desahucian! (16)
-Gusta de la maledicencia como en esta alusión a que Pepiño es maricón: Mientras España estaba preocupada por sus affaires en las gasolineras, Pepe Blanco se dedicaba a comprar en el Zara. Allí cuentan que conoció a un apuesto dependiente con muy buen género (29). O al dopaje en el ciclismo con los corredores bajándose de la bicicleta para esnifarse las líneas discontinuas de la carretera (31).
-Dispersa aquí y allá ocurrencias como la del candidato de los Latin Kings elegido presidente de la VII República española o la moda de implantar pechos de silicona a las mascotas (14); o la de, incidiendo en el abuso del eufemismo para la jerga económica, llamar contracción estomacal del apetito a la mera hambre (27).
-Por último, tiene una zona final seria con unos diagramas bastante didácticos en los que se muestran:
a) Las relaciones entre lobis, banca y política con flechitas que, saliendo de la Fundación Príncipe de Asturias, pasan por el Banco de Sabadell y acaban en el Consejo de Estado (41).
b) Las deudas de los partidos políticos y así se ve, por ejemplo, que Unió Democràtica de Catalunya, el partido que manda el no-catalán Durán Lleida (sin i en medio porque es aragonés) debe 135 euros por cada euro que pagan los militantes por sus cuotas. 
c) Las relaciones entre la banca y las empresas periodísticas por las que éstas, a causa de sus deudas, han acabado vendiéndose a aquélla. Ejemplo es el de Prisa, controlada por el banco Santander, Caixabank... Por ese camino se ve como la líbertad de prensa, eso de que gustan hablar las constituciones desde sus orígenes, se va a convertir en algo meramente nominal como el derecho a una vivienda digna, al trabajo... O el derecho constitucional a comer del que hablaba el tonto'l'haba del blog alalzada para defender al cura de Marinaleda el dia que asaltó Mercadona para homenajear a Curro Jiménez con motivo de la muerte de Sancho Gracia.

lunes, 13 de agosto de 2012

Marcel Proust, Du côté de chez Swann (y IV)

He dejado para el final algunas notas dispersas que he ido tomando:
  • El narrador se detiene constantemente en temas variados que tratará con especial minuciosidad: la cocina, a propósito de los platos preparados por Françoise (une barbue..., une dinde..., des cardons à la moelle, un gigot rôti,... 133-134); las obras de teatro y los actores con motivo lo que anuncian los carteles callejeros (le plus grand acteur était bien Got, le second Delaunay... 136-138); la arquitectura, la pintura, etc. además de lo ya dicho sobre las flores.

jueves, 9 de agosto de 2012

Marcel Proust, Du côté de chez Swann (III)

Otro de los ángulos desde el que también se puede acceder al texto y encontrar riqueza de significados es a partir de la comparación entre el narrador-protagonista y Swann sea a base de paralelos, sea a base de oposiciones:
  • Las flores:
  1. Ya hemos visto en las entradas anteriores la profusión de flores en el texto. Pues bien, sin entrar en la relación simbólica que desde el mundo clásico (Collige,virgo, rosas [Ausonio]) o renacentista (En tanto que de rosa y azucena [Garcilaso]) se da entre las flores y la mujer, Swann las asocia constantemente: a la vez que con Odette, mantiene relación dentro de su coche con una Petite ouvriére fraîche... comme une rose (316) justo después de haber enviado rosas a Mme Verdurin (316). Y la relación entre Swann y Odette comienza a base de flores: el chrysanthème (318) que Odette ofrece a Swann y que éste evocará cuando la pasión quede atrás (473-475); Elle trouvait... des formes “amusantes”... aux orchideés, aux catleyas surtout, qui étaient, avec les chrysantèmes, ses fleurs préférées (320). Y las catleyas se convertirán en la flor que marca su relación sexual: Odette las lleva en el pelo y en el escote (333); tras un pequeño golpe en el coche, se desplazan, Swann se las recoloca (334-5) y ese mismo día la posee por vez primera. Por ese camino la flor formará parte de la frase eufemística para su relación sexual: la métaphore “faire catleya”, devenue un simple vocable qu'ils employaient sans y penser quand ils voulaient signifier l'acte de la possession physique (336); pas de catleyas ce soir, tu vois bien que je suis souffrante ! (383). Y ni que decir tiene que desflorar es un eufemismo del mismo campo léxico.

domingo, 5 de agosto de 2012

Marcel Proust, Du côté de chez Swann (II)

Salta a la vista, al ir recorriendo el texto, la oposición constante que se da entre los dos lados que dan título a éste (Du côté de chez Swann o de Méséglise) y al tercer volumen (Le côté de Guermantes): …il y avait deux “côtés” pour les promenades, et si opposés qu’on ne sortait pas en effet de chez nous par la même porte...: le côté de Méséglise-la-Vineuse, qu’on appelait aussi le côté de chez Swann…, et le côté de Guermantes (p. 211)

miércoles, 1 de agosto de 2012

Marcel Proust, Du côté de chez Swann (I)

Proust, Marcel Du côté de chez Swann (Folio, París: 1988; préface d'Antoine Compagnon)
 
No hace mucho dediqué esta entrada más que al primer volumen de la obra de Proust, a la traducción de Pedro Salinas. Y dije que, cuando leyera el original francés, le dedicaría otra entrada. Por eso estoy aquí. Y como el texto es largo y complejo, le dedicaré no una sino cuatro entradas dejando cuatro días de espacio entre ellas.