Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 22 de abril de 2012

Sin perdón

Sin perdón (Unforgiven, Clint Eastwood, 1992)
Pues nada, que el pasado 9 de abril, lunes de Pascua, vi por TVE1 esta película dirigida y protagonizada por Clint Eastwood, uno de mis mitos. Por eso precisamente, porque es uno de mis mitos, nunca veré Los puentes de Madison: para mí, Clint Eastwood es Harry el sucio y sus sinónimos. Así evito lo que me ocurrió con Emma Suárez, una de las niñas de mis ojos hasta que salió en Interviu enseñando las tetas, preciosas por lo demás.
A lo que iba de esta película. Me voy a saltar lo del topicazo de western crepuscular diciendo que sí, que vale, que los personajes centrales están en el crepúsculo de sus vidas y que sale alguna bonita imagen de crepúsculo mientras cabalgan. Aunque me temo que cuando se habla de western crepuscular no es esa la referencia.
Dando por conocido el argumento, destaco:
  1. La aparición inicial de William Munny (Clint Eastwood) completamente desmitificado: tirado por el suelo y llenándose de barro mientras intenta coger unos cerdos que tienen fiebre; esa escena tendrá su paralelo más adelante cuando al llegar al pueblo de Big Whisky recibe una paliza de su sheriff Little Bill (Gene Hackman) en el saloon y acaba arrastrándose por el barro de la calle.
  2. La trayectoria inversa de William Munny y de Schofield Kid (Jaimz Woolvett). Éste propone a aquél un trabajo tras presentarse, a pesar de su juventud, como pistolero a sueldo con muertes a sus espaldas. William Munny, antiguo bandolero, empieza resistiéndose porque dice haberse regenerado tras su matrimonio; se ha vuelto, además, abstemio y se mantendrá fiel a su esposa muerta a pesar de las ofertas que le harán más tarde las prostitutas de Big Whisky. Al acabar la película la posición de uno y otro será la opuesta a la inicial: cada uno de ellos matará a uno de los dos vaqueros por cuya muerte las prostitutas ofrecen recompensa; William Munny incluso tendrá un último acto de piedad al oír que el vaquero al que ha disparado pide agua y promete que no disparará al que salga a dársela. Pero, muertos los dos vaqueros, Schofield Kid confiesa que, a diferencia de lo que había dicho al principio, nunca antes había matado a nadie, se arrepiente de haberlo hecho e incluso renuncia a su parte de la recompensa con lo que, por así decirlo, acaba redimiéndose. Con William Munny ocurre a la inversa: enterado de la muerte de su socio Ned Logan (Morgan Freeman) a manos del sheriff Little Bill sufre una especie de anagnórisis por la que se da  cuenta de que en realidad es Clint Eastwood y Rambo una vulgar imitación: por eso, rifle en mano y tras volver al whisky, se dice aquello de "se ha acabado aquí tanta tontería", entra en el saloon y mata a todo el mundo ordenadamente: primero al dueño, el único beneficiado por el daño infringido a la prostituta, luego al sheriff y, por fin, a todo el que se le pone por delante.
  3. Que el nombre del pueblo al que se desplazan sea Big Whisky puede ponerse en relación con esa trayectoria del bien al mal por parte de William Munny. En realidad viaja a los valores de su pasado y, entre ellos, al whisky.
  4. Por eso ciertos paralelos entre William Munny y su antagonista el sheriff Little Bill: los dos son unos zafios en el terreno doméstico, el primero porque es incapaz de capturar a los cerdos y el segundo porque se está construyendo una casa que resulta estar llena de goteras y de la que sus ayudantes dicen que no tiene ni un ángulo recto. Y los dos repiten significativamente una misma frase cuando conocen al escritor. Éste se presenta como tal ante Little Bill que pregunta: -¿Escritor de cartas? -No, de libros. Rato después se produce literalmente el mismo diálogo con William Munny. De ambos personajes quizá sea más coherente consigo mismo Little Bill, porque nunca ha abandonado el terreno de la maldad, que William Munny quien, tras haber conocido el bien gracias a su matrimonio, vuelve a degenerar.
  5. Es una exageración lo que le ocurre al pobre Richard Harris, otro mítico, al encarnar al personaje de English Bob. Vale que tiene su coherencia, que es un fanfarrón en paralelo con Schofield Kid y en mayor grado que éste; que recibe una paliza de Little Bill como William Munny de la que, en oposición a éste, no se podrá vengar... pero ponerle a Richard Harris, Un hombre llamado caballo, la cara como se la ponen... Y para más inri, cuando lo echan del pueblo y pide que le devuelvan su revólver, se lo devuelven, si no vi mal, con el cañón completamente doblado en lo que puede ser una alusión fálica.

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