Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 8 de enero de 2012

La isla del doctor Moreau

Bárbara Carrera
La isla del doctor Moreau (The Island of Dr. Moreau), Don Taylor (1977)
El sábado 31 de diciembre dieron esa película en la sobremesa de la Nitro y la estuve viendo. Es una de las varias versiones de la novela (1896) del mismo nombre de H. G. Welles. Ni he leído esa novela ni he visto ninguna de las otras versiones, la última con Marlon Brando en 1996. Es más, hasta hace poco no conocía ni la novela ni la película. Concretamente supe de ella a partir de un libro que reseñé aquí, Máscaras de la ficción de Román Gubern. Como dije ahí, el autor clasifica temas o tipos de la literatura y luego rastrea su tratamiento en el cine. Por supuesto, sitúa al doctor Moreau del lado del doctor Frankenstein.
Por esa razón, por haber leído sobre la obra, vi la película. Esta versión en concreto está protagonizada por Burt Lancaster con Michael York, la chica Bond Bárbara Carrera, Richard Basehart, el que mandaba el Seawiew en la serie de los 60 Viaje al fondo del mar y que aquí hace un papel de simioide...
El argumento, resumido, consiste en la llegada de un náufrago (Michael York) a una isla del Pacífico donde el doctor Moreau (Burt Lancaster) realiza experimentos genéticos intentando transformar animales en hombres; se produce un constante enfrentamiento entre el doctor y el náufrago por el que el primero aboga por la ciencia experimental con animales mientras el segundo entiende que la naturaleza ha de discurrir según sus propias leyes. Al final, las criaturas de Moreau se rebelan contra él, lo matan, destruyen su casa y su laboratorio, y el náufrago logra huir en la misma barca en la que había llegado.
Los paralelos con Frankenstein, según se ve, son constantes: 1º) La experimentación -fallida- con criaturas artificiales, esta vez animales a mitad de camino de ser hombres. 2º) La rebelión de las criaturas contra su creador destruyéndolo: es el castigo por asimilarse a Dios; a Dios también se le rebelan algunas de sus criaturas pero no podrán con él y, de ahí, el ángel caído. 3º) Y un detalle sobre el que, según dije en la reseña antedicha, hace hincapié Román Gubern: el doctor Frankenstein renuncia a casarse y, con ello, a la paternidad biológica, y prefiere la paternidad artificial; aquí Moreau vive con una mujer (Bárbara Carrera), dice haberla recogido con 11 años en un lupanar pero, a pesar de la feminidad de esa mujer según se aprecia en las imágenes de arriba, no tiene trato carnal con ella y prefiere encerrarse en su laboratorio para generar hombres a partir de animales (1).
Algunos detalles más: 1º) La oposición visual entre la belleza de Bárbara Carrera, que acabará huyendo con el náufrago, y la monstruosidad de las criaturas. 2º) La cueva: las criaturas viven en una cueva con un líder (Richard Basehart) que transmite las leyes del amo; los humanos, en cambio, viven en un recinto cerrado por una empalizada y al que no tienen acceso las criaturas: salta así la contradicción de que el mismo Moreau que está intentando convertirlos en hombres les niega el acceso al espacio de los hombres y los relega a esa cueva que, remitiendo al mito de la caverna platónico, les impide el conocimiento de la realidad. 3º) La oposición espacial entre naturaleza y civilización: la isla que Moreau ha convertido en un espacio poblado por monstruos era de una naturaleza paradisíaca; el náufrago vendrá del punto opuesto, de la civilización industrial inglesa, y volverá a ella; así, se puede leer que la labor de ese náufrago ha sido restablecer el orden devolviendo la isla a su primitivo estado natural: incluso las mismas criaturas que destruyen a Moreau son luego devoradas por animales salvajes.
1.- Anecdóticamente diré que en otra película, Novecento, a Burt Lancaster se le asigna un rasgo parecido: al comienzo, ya anciano, se hace tocar por una niña y, como no reacciona, toma conciencia de su impotencia y, por ello, se suicida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario