Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



lunes, 21 de noviembre de 2011

Redención (XXVII concurso de microrrelatos Bubok; frase inicial obligatoria: Cogiéndole de la mano)


Cogiéndole de la mano, tiró de él.
Él, que la había engañado, raptado, seducido..., se hundía bajo una sima abierta a sus pies. Pero la miró y ella tiró aún con más fuerza. Porque sus ojos no eran los mismos ojos de cuando la había engañado, raptado, seducido... Siguió tirando con más fuerza aún y la sima se cerró.
Doña Inés había salvado a don Juan.

(Voy a decir que con este microrrelato quedé el último del concurso. ¿Que si me se cae la cara de vergüenza?: pues sí. Me ha pasado por exceso de soberbia, por pretender emular al gran Zorrilla. Intenté nada menos que resumir la última escena del Tenorio. Pero me faltó ambientarla con el detalle de la penúltima acotación del gran dramaturgo vallisoletano: Varios angelitos... rodean a doña Inés y a don Juan, derramando sobre ellos flores y perfumes, y al son de una música dulce y lejana, se ilumina el teatro con luz de aurora. Doña Inés cae sobre un lecho de flores... )

3 comentarios:

  1. El problema del micro es que el lector no sabe a qué se hace referencia (salvo que se sea muy ilustrado; cosa que en mi caso no sucede, dicho sea de paso).

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  2. Seguramente es así, David. Algo parecido hice en el concurso de relatos largos: si alguien no conoce la historia de Edipo se pierde. Y ahora voy a visitar tu nuevo blog que, por coherencia, tendría que ser cúbico y, por tanto, tridimensional.

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  3. Pues lo pone abajo bien claro, don Juan y doña Inés. Debería haber sido suficiente. En fin, para donjuanes yo prefiero el de Da Ponte y Mozart. Con musiquilla todo entra mejor. Notte e giorno faticar, per qui nulla sa gradir… Pocos meses después estallaría la Revolución Francesa.

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