Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 5 de agosto de 2011

Patricia Conde (y vamos a dejarnos de tonterías)

Patricia Conde

De momento, ahí va esa foto por si alguien ignoraba hasta qué niveles de exageración puede llegar una hembra. ¿A que acojona? ¿A que parece como si existieran dos razas de mujeres, todas las demás de un lado y ella sola del otro?
Por utilizar una palabra relativamente moderna, Patricia Conde (Valladolid, 1979) es una mujer de consenso. Quiero decir que todo el varonío hispánico estará de acuerdo conmigo en que no tiene un solo fallo, que nadie dirá que si tiene la nariz torcida o si le falta o le sobra un poquito por aquí o por allá. Lo digo a diferencia de mi admirada Leire Pajín, que siempre corre el riesgo de que le salga un intelectual y le diga:
-Oye, mira, contigo no. A mi me van las mujeres inteligentes con las que uno pueda hablar de algo mientras se fuma el cigarrito tras la comisión del acto y tú serás muy ministra de sanidad pero no sabes ni lo que es la vacuna de la viruela.
A ese mismo intelectual, sin embargo, le daría lo mismo que Patricia Conde se estuviera callada como que le contara la cría del champiñón.
A la Leire también le puede salir un experto en volúmenes y cubicajes y decirle simplemente:
-Es que estás gorda.
Que fue lo que dijo tras las fotos en Menorca algún periodista lenguaraz y viperino añadiendo que con esa figura no podía ser ministra de sanidad porque incitaba a los niños a hartarse de macdonals y chuches. Pero a esos periodistas ya les enseñaba yo a distinguir entre una mujer gorda y una mujer maciza.
En cambio, Patricia Conde lo que está es pluscuamperfecta. Como para que venga alguno de esos comeaoscuras de los que dicen que lo primero que hay que mirar en las mujeres es la inteligencia.
Y tonta no es, que lo saben quienes como yo la seguíamos en el Sé lo que hicisteis de la Sexta: gracia en el hablar y moverse, desparpajo, capacidad de improvisación y reacción, ...
La foto, muy bien, por supuesto, con el cuerpo en zigzag para resaltar la curva de la cadera; la mirada, no provocativa y contrastando con el gesto de la mano derecha con el pulgar por dentro de las bragas como diciendo: si me desatas el nudo de la blusa me las bajo y a ver si eres capaz de resistir.

Pues volviendo a las bragas quería añadir la exhibición que hace en el actual anuncio de Tampax. A mí el anuncio me recuerda aquella frase que le dijo hace muchos años, aún en vida de lady Di, el príncipe Carlos de Inglaterra a su entonces amante y actual mujer, Camilla Parker:
-¡Cómo me gustaría ser tu tampax!


6 comentarios:

  1. Jajaja! Pues tanto la Pajín como la Conde tienen algo en común: los "paletos" ligeramente separados.

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  2. bueno SM tienes que convenir que la generalidad de uds. los varones, no son iguales a Antonio Banderas, ni a Luis Bosé, pero cada uno hace de su trasero un moño, yo no me perdería una buena cazuela y un buen tinto, por tener ese cuerpo, y bueno hijo, gustos hay para todos...
    saludos y abrazos

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  3. Ja, ja, ja… Sin duda ha subido el nivel, y no sólo por la inestimable ayuda de Patricia. Tienes una vena humorística que se te hincha más cada luna que pasa. Gracias por el estirón que ha pegado el blog.

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  4. pues la conde esta muy plana de delantera para mi gusto

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  5. Anónimo, a ningún hombre le gusta planchar, pero no creo que a esta tabla le podamos poner ningún pero. Hay casos en los que sacar defectos es sacrilegio, je, je, je…

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  6. Anónimo: de aquí tres o cuatro días sacaré una entrada dedicada a discutir eso de si la Conde está plana o no.

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