Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 12 de octubre de 2011

Matrix

Matrix (Hermanos Wachowski, 1999)
Ayer echaron Matrix en el peliculón de la Sexta y anuncian seguir con la trilogía estos próximos lunes. Si no recuerdo mal, era la cuarta vez que me proponía verla hasta el final. Pero tampoco ayer lo conseguí porque me quedé dormido. Eso sí, fue la vez que llegué más lejos, llegué hasta cuando la nave se para porque aparecen unos calamares que están vigilando y a lo de después cuando el malo del traje y gafas de sol está cenando y hablando con uno de los de la tripulación de esa nave. Y algo voy entendiendo poquito a poco.
Lo que he ido entendiendo concretamente es que esa idea ya estaba desarrollada: sin entrar en los indudables paralelos con la película Abre los ojos (Alejandro Amenábar, 1997) a partir del cruce entre este mundo y la realidad virtual, la idea es, por supuesto, de origen clásico. Es el mito de la caverna que Platón desarrolla en el libro VII de la República y en el que contrapone el mundo de las sombras en que vivimos con el mundo de las ideas que ni alcanzamos a vislumbrar. Es lo mismo que La vida es sueño de Calderón donde Segismundo, que ha vivido toda la vida preso en una cueva, cree que el mundo no es más que esa cueva. Todo eso se concreta aquí en la oposición entre el mundo aparente en el que vive Neo al principio y que no será más que una recreación virtual, y el mundo real donde las máquinas lo controlan todo y cultivan hombres para poder sustentarse.
Por lo demás la historia es una combinación total entre ciencia ficción y tradición. Del lado de la ciencia ficción, todo lo que se refiere a recreaciones virtuales y cosas así; y alguna deuda que parece tener con Blade Runner (Ridley Scott, 1982) en los paisajes urbanos nocturnos y lluviosos del comienzo o en el edificio donde aparece por vez primera Morfeo.
Del lado de la tradición, todo lo demás: el título latinizante; los nombres de los protagonistas: Neo u hombe nuevo y Morfeo, asociado al sueño del que hará despertar a Neo mostrándole la verdadera realidad; y hasta se podría decir que el personaje femenino, Trinity, cierra la Trinidad; otros nombres como el de Sión, adonde va la nave y, si no entendí mal, es una ciudad subterránea donde se refugian los hombres libres: ni que decir tiene que Sion -de ahí sionista- es uno de los nombres bíblicos de Jerusalén de modo que el recorrido de la nave es como una peregrinación a la ciudad santa; me pareció también entender que la nave se llama Nabucodonosor o similar, pero entonces es irónico porque Nabucodonosor es el rey asirio que conquista Jerusalén y destruye el templo; también parece haber un oráculo, como el griego de Delfos, pero ahí ya no llegué.
La historia, al menos hasta donde yo vi, es también de corte clásico: se presenta el proceso de re-nacimiento y  bautismo de Neo dentro de Matrix (según entendí), primero atado por múltiples cordones umbilicales y envuelto en líquido amniótico, y luego cayendo al agua en un bautismo simbólico de donde va a ser extraído para comenzar el proceso de aprendizaje después del que ya podrá ejercer de héroe. Y la relación Morfeo / Neo oscila entre la relación maestro / discípulo y la relación San Juan Bautista / Jesús, aquello de que viene otro en pos de mí a quien no soy digno de desatar la suela de las sandalias, aquí en plan hacker.
Bueno, pues eso, a ver si algún día puedo llegar hasta el final y completar este análisis.
De todas maneras, me quedó una duda: el lugar donde renace Neo, ¿no es Matrix, el mundo real dominado por las máquinas?; entonces, ¿cómo va a parar a la nave de Morfeo situada -entiendo- en el mundo libre?
Bueno, pero no quiero acabar sin poner una foto de la protagonista femenina, Carrie-Anne Moss, para que se vea cuán verdadero es a veces el topicazo de que una imagen vale más que mil palabras:
Carrie-Anne Moss


1 comentario:

  1. S M menos mal que te dormiste...
    gracias a ti avancé un poco mas en el film, nunca pude terminar de verla, para la segunda siesta comienza donde la dejaste así sabemos ambos el final, saludos, extraordinario análisis

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