Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



sábado, 10 de septiembre de 2011

Antología palatina

Antología Palatina, I Epigramas helenísticos (Gredos, Madrid: 1978); Antología Palatina, II La guirnalda de Filipo (Gredos, Madrid: 2004)
Lo que contaba en mi última entrada sobre la nunca bien ponderada Leire Pajín viene a propósito con lo último que he leído, que son esos dos volúmenes de la Biblioteca Clásica Gredos.
Constan de epigramas, esto es, poemas cortos, de no más de 8 versos, compuestos en principio como textos funerarios o acompañando ofrendas para luego derivar a todo tipo de temas. Los dos volúmenes clasifican los epigramas cronológicamente, el primero en el período helenístico y el segundo ya al comienzo del Imperio romano.
Ya decimos que la temática es variada: la inscripción sepulcral para la mujer que muere de parto, para el náufrago, para el héroe caído en combate...; la que acompaña los frutos de la cosecha ofrecidos a los dioses o la primera barba que el joven, como superación de la adolescencia, les ofrece. O descripciones de pinturas y esculturas, exaltación de poetas y otros artistas... O de tema amoroso, desde descripciones de muchachas hasta escenas que abarcan desde el erotismo hasta la obscenidad.
¿Y que tiene que ver Leire Pajín con todo ello? Pues viene a propósito de lo último que he dicho. Ya cuando fue nombrada ministra de sanidad el alcalde de Valladolid habló de sus morritos sugirendo su posible función. Pues varios son los poemas en los que se rechaza el sexo oral por creer que volvía impura la boca e incluso provocaba halitosis. Al respecto, un interesante artículo en una revista de prestigio, Analecta malacitana. Y un poema como ejemplo:
Yo no me fío de nadie aunque sé que hay gente digna de confianza.
Pero entre tantos, por Zeus, si me amas, Pánfilo, no me beses.
(El texto se entiende explicando que la mujer rehúye los besos de Pánfilo porque éste tiene fama de haber practicado el sexo oral. Y al final hay un juego de palabras que se entiende desde el griego: Pán-filo significa el que ama a todas; y el verbo filein significa tanto amar como luego besar de modo que la frase final podría traducirse también con la siguiente contradicción: Pánfilo, el que ama a todas, si me amas no me ames)

No hay comentarios:

Publicar un comentario