Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 17 de agosto de 2011

Jordi Tiñena, Mort a Menorca

Hidroavión en el puerto de Ciudadela
Tiñena, Tiñena, Mort a Menorca (Columna, Barcelona: 1994)
El título es broma porque no aparece ningún espacio que se parezca a Menorca ni de lejos sino un ambiente insular que podría situarse en cualquier otro lugar pero no en Menorca (por el espacio, por los personajes,...). Lo único menorquín que aparece es el apellido de un personaje del texto que sí es común en Menorca: Caimaris. Lo menos menorquín, incluso antimenorquín, lo de llamar Ciutat a alguna de las poblaciones menorquinas; eso se utiliza en Mallorca para designar a Palma, pero nunca en Menorca. No creo que le hubiera costado mucho al autor coger un avión y pasar dos o tres días en Menorca para ambientarse aunque fuera un poco.
Aparte de eso parece una novela bien construida y sostenida por temas metaliterarios: de un lado, la omnipresencia del folletín; de otro, el viaje a la isla de un escritor y su secretario para documentarse sobre un crimen y escribir sobre él una novela.
Al final sobreviene la paradoja: no se escribe esa novela pero esa no escritura es la que genera: a) la escritura de la propia novela Mort a Menorca; b) la sustitución de la novela sobre un crimen por un crimen real, el del secretario sobre el no-escritor (con su toque edípico porque ha sido ese no-escritor el que ha educado al secretario).
El autor, al que conocemos, nos envió hace días dos correos anunciando una nueva novela suya para el 23 de abril, San Jorge, eso que se hace en Cataluña de poner paradas de libros y rosas en la calle y que tan preocupados tiene este año a todos los libreros -excepto a Lara, claro, que pasa de esas chorradas- porque San Jorge cae en Sábado Santo. En el segundo de los correos que nos envió anunciaba su lanzamiento en youtube, a lo moderno, que hay que estar con las nuevas tecnologías. No recuerdo el título de la novela pero iba de algo así como del ambiente al principio de la Guerra Civil -más de lo mismo- en el Serrallo, que es el barrio de pescadores de Tarragona. No creo que la lea; ahora en catalán sólo leo cosas relacionadas con Menorca, nunca con Cataluña: ni escondo ni quiero esconder mi españolismo, que nosotros sí que somos una nación.

2 comentarios:

  1. Hombre, el título (su falsedad geográfica) forma parte del juego a propósito del folletín.

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  2. Es lo de entre poc i massa. Ahí está J. M. Quintana, el historiador no oficial de Menorca -el oficial es M.A. Casasnovas- que en vez de novelas escribe tratados menorquines.

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