Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 27 de abril de 2011

El naufragio del Général Chancy


(Esta entrada fue importada de un blog anterior. Como se verá, fue escrita con motivo del centenario de los hechos narrados y que se conmemoraron con un ciclo de conferencias organizado por la Societat Històrico-Arqueològica Martí i Bella en el Cercle Artístic de Ciutadella)

Se cumple un siglo del naufragio del vapor francés Général Chancy que, haciendo la ruta de Marsella a Argel, naufragó la noche del 9 al 10 de febrero de 1910 en la costa noroeste de Menorca.

Por el balance de muertos, 155 (69 de la tripulación y 86 pasajeros) de las que sólo se encontrarían 23 cuerpos y, de ellos, sólo 10 serían identificados, se convierte en el segundo desastre marítimo del momento tras el Titanic cuyo naufragio, a lo que parece, fue un montaje hollywoodiano para poder hacer películas. Mención especial merece el único superviviente, Marcel Bodez, quien, tras ser lanzado por la fuerza del mar a las rocas, consigue refugiarse en una cueva y el día 11 escala el acantilado para aparecer en el predio de Son Escudero.

El Général Chancy naufraga a unas 6 millas al norte de Ciudadela, esto es, 30 millas a poniente de su ruta normal que dejaba a estribor la isla. Las causas están en la fuerte tramontana que ya 25 días antes había provocado otro naufragio, el de la goleta Martial: intentando pasar por el canal entre Menorca y Mallorca para refugiarse en la costa sur de Menorca, el Général Chancy se ve empujado hacia los escollos y, en una maniobra para evitarlos, pierde el timón y queda sin gobierno. Hay que añadir como causa la deficiente señalización, porque el faro más próximo, el de cabo Caballería, estaba a unas 15 millas. Precisamente a raíz de este naufragio se construye el faro de punta Nati*, inaugurado en septiembre de 1913, que marca el extremo noroccidental de la isla.
Existe bibliografía variada sobre los naufragios en las costas de Menorca casi toda agotada. Y un opúsculo dedicado a este naufragio: Miguel Ángel Mir Al·lès, El naufragio del "Général Chancy" (Iris, Ciutadella: 1992).
(El faro se puede ser en la columna derecha del blog)

sábado, 23 de abril de 2011

Laura y Clara: Dando vueltas al atajo, XL

Como no daban nada por la tele, ya vuelves a estar aquí. Y mientras cenabas te has acordado de lo que compraste hace un par de semanas, una libreta. Sí, una libreta, un cuaderno. Pasabas por delante de la librería y la viste. Uno de esos caprichos tontos, parecido a cuando pasas por delante de una tienda de ropa y te quedas prendada de una blusa o un pantalón que ves en el escaparate. La diferencia está en que la blusa o el pantalón te los pondrás pero la libreta... Por eso te quedaste mirándola. Te gustaba pero no le veías utilidad. Además, en la parte de delante tenía un recuadro para escribir el nombre del propietario o bien para poner un título. En eso pensabas, en qué título le podrías poner a una libreta nueva. No se te ocurría nada y decidiste dejarla ahí para volver cuando tuvieras idea de a qué dedicarla y qué título ponerle. Pero fue andar menos de cien metros y encendérsete la lucecita. Volviste atrás, entraste decidida en la librería, la compraste y, al llegar a casa, lo primero que hiciste fue escribir con tu mejor caligrafía: Cosas que he aprendido hoy. A eso la dedicarías: el día que aprendieras algo nuevo pondrías la fecha y, al lado, lo que has aprendido. Pero cosas curiosas, que te interesaran. Si, por ejemplo, viendo el telediario te enterabas de que había un país del que nunca habías oído hablar, de esos que acaban en -istán, no lo ibas a escribir porque qué más te da si ahí no vas a ir nunca. Y al revés con una palabra curiosa, de esas intelectuales que dice ella y siempre muy bien traídas. En cuanto se la oigas, la escribirás y le pondrás al lado el significado; pero no el del diccionario, sino el significado que diga ella, que se explica muchísimo mejor.
Tienes aquí al lado el cuaderno y aún no lo has estrenado. Pero has contado todo esto porque hoy lo vas a estrenar. Vas a escribir la fecha, 10 de mayo y al lado algo cortito: Ser feliz es muy fácil. Que te llamen cursi pero eso lo has aprendido este fin de semana con ella entre los brazos.
Esta vez no vas a contar los detallitos. Sólo vas a decir que lo hicisteis dos veces, una ayer en cuanto volviste de dejar a Virginia y otra esta mañana después del desayuno. Y haciéndolo os habéis dicho muchas ternuras y dulzuras, que se ve que no sólo tú eres la cursi.
También habéis estado en el jardín tumbadas tomando el sol. Y se ha quedado a comer porque, como su padre acabó apuntándose a aquella excursión a Andalucía a la que colaboraste en convencerle y que se hacía esta semana, no tenía la comida familiar de los domingos. Por eso la ha llamado su cuñada para que fuera a comer con ellos pero Clara le ha dicho que ya la habías invitado tú. Al final, ha tenido que aceptar que pasarais las dos a tomar café y habéis ido. Y luego a hacer un rato de compañía a sus tías, que siempre lo agradecen.
Lo que quieres decir, resumiendo, es que este fin de semana te has sentido feliz y estás segura de que ella también lo estaba. Incluso ha hecho eso que a ti te gusta, lo de que tú le quitas la bata y la dejas desnuda o te la quitas tú y te quedas desnuda delante de ella. Ha sido esta mañana después de desayunar: se levanta de la silla, se quita la bata y te coge de la mano para que te levantes y os abracéis.
Además, tenías todas esas ganas de siempre de pillarla desnuda y poneros. Pero cuando anoche os metisteis en la cama sentías las ganas en el corazón y en la punta de los dedos más que en ese otro sitio donde se sienten las ganas y que no hace falta que digas porque todo el mundo lo sabe. Y te habrías quedado quieta con ella abrazada el tiempo que hiciera falta pero pasó lo que siempre pasa, que en cuanto juntasteis los labios...
También estabas feliz porque sentías el ambiente limpio entre las dos y no con ese regusto amargo que has notado a veces. Como si ella se lo estuviera tomando en serio, como si ya no la rondaran ni Tomás, ni Javier ni esos otros fantasmas peores que a veces se le meten en la cabeza.

martes, 19 de abril de 2011

Amor en las distancias cortas (Concurso de microrrelatos Bubok, XII Frase incial obligatoria: "¡Soy un romántico de la vida!"

¡Soy un romántico de la vida! Si quiere su paseo en la playa, ahí la llevo y, descalzos a la luz de la luna, le voy diciendo dulzuras al oído; si quiere música italiana de los setenta, ahí me tienes con Richard Cocciante en el coche a todas horas.
Ahora bien, hay momentos en que todo se decide: cuando se acerca al cajero automático, me arrimo a ella en ademán de besarla en el cuello y, al mirar de reojo su saldo, decido el tamaño de mi amor.

viernes, 15 de abril de 2011

Laura y Clara: Dando vueltas al atajo, XXV

Hoy no trabajas. Es sábado y esta tarde habéis quedado en su casa. Pero antes irás a comer a casa de tus padres, que acabas de hablar con tu madre y también va a ir tu hermana Eva, la que está que si se separa o no, con su niño. Te vendrá bien un ratito en familia aunque tengas que escuchar a tu hermana mientras fregáis los platos o aunque tengas que aguantar al sobrino. Por cierto, a ver si tienes un billete de cinco euros para darle. Pues eso, estás con los tuyos y, por lo menos, no le das vueltas a las cosas. Sales de allí y vas directamente a casa de Clara. Imagínate al revés, todo el rato aquí en casa pensando en dónde se metería la noche del miércoles. Llegarías de mal humor y... no sabes. Pues eso, prefieres sonreírle cuando te abra la puerta y esos besitos formales en la mejilla.
Por cierto que has releído lo que escribiste ayer. Y no, eres incapaz de echarle en cara lo de que tu cuerpo es sólo para ella y, en cambio, el suyo ni se sabe. Eres incapaz de hacerle el más mínimo daño. La quieres tanto que prefieres hacerte daño tú sola reconcomiéndote por dentro. Y harás el esfuerzo de poner buena cara, de echarle ganas, de apartar, cuando entréis en materia, esas imágenes que te vienen con ella en otro cuerpo. Y, si no puedes apartarlas y se te va el deseo, paras y le das besos en ese espacio que tanto te gusta, en la parte superior del pecho izquierdo. Le pasas la lengua a ver si se entera de que quieres besarle y chuparle lo que tiene debajo, el corazón.
Ah, y otra cosa has decidido: que se ha acabado eso de hacerlo siempre las dos a la vez. Renovarse o morir. Que sí, que lo hacéis muy bien, que llegáis siempre juntas y os apretáis en ese momento como si quisierais fundiros la una en la otra. Y siempre lo habéis hecho así desde el primer día. Pero lo que dices, hay que renovarse. Porque tienes el capricho de tenerla a tu merced, de dejarla pasiva y tú dedicada completamente a darle placer. Y no es un capricho, es una necesidad: lo que necesitas es llevarla a tal extremo que, en el momento crítico, se le escape sin querer un te quiero. Porque si estáis las dos a la vez dándoos placer con la boca no vais a parar para decíroslo. Ni si os lo estáis dando frente a frente con la mano; porque cuando estáis llegando os engancháis por la boca para multiplicaros las sensaciones juntando la lengua. Decidido pues: esta misma tarde, sin avisarla ni nada, le aplicas la novedad. Y más adelante, que te lo haga ella a ti y te escuchará un te quiero que te saldrá desde cualquier curva del intestino. Y sí, ya sabes que eres incoherente y te vas de los celos a la pasión total.
Te vas haciendo planes, te vas haciendo ilusiones. Lo que acabas de decidir es fácil y ya verás cómo el lunes apareces aquí contándolo, que tampoco se trata de que la primera vez ya le salga ese te quiero. Pero despacito, despacito...
Y otra cosa te va rondando la cabeza. Te acuerdas mucho de los besos que os disteis hace dos semanas en Cantabria, en el prado junto al río. Te gustaron porque fueron unos besos al aire libre. También os los dais aquí fuera en el jardín pero no es lo mismo, el jardín es espacio tuyo, vuestro, mientras que el prado de Cantabria era público. Sí, lo que estás diciendo es que te gustaría besarla en la calle delante de todo el mundo. No aquí en el pueblo, por supuesto, que una cosa es lo que te apetezca y otra el sentido común. Tú no eres de las que andan por ahí diciendo que tienen derecho a hacer con su cuerpo lo que quieran porque la constitución lo permite. Sólo faltaría, que la constitución no te libraba del bofetón de tu padre por más treinta años que estés a punto de cumplir. No, lo que andas pensando es proponerle un fin de semana en Madrid cuando libres sábado y domingo. Os vais el viernes a última hora o el sábado por la mañana. Dedicáis la mañana a lo que sea, a sus cosas intelectuales de museos o librerías, coméis, echáis la siesta, salís luego de tiendas, cenáis cualquier cosa y, por la noche, la medio enredas para ir a algún local, que tú ya habrías buscado en Internet, donde nadie os mire mal porque los demás hacen lo mismo. Y eso, la besas en público, la llevas de la mano, la acaricias. Mejor un local con baile: esperas la música lenta, la sacas a la pista y bailáis las dos bien arrimaditas. Y le vas explicando al oído muy despacio lo que le piensas hacer después.
Bueno, te tienes que ir ya a casa de tus padres. Lo vas a dejar porque te estás entreteniendo y dispersando cuando lo que te ha de preocupar no es un fin de semana en Madrid quién sabe cuándo sino este fin de semana. A ver si todo sale bien. Ya lo contarás el lunes.

lunes, 11 de abril de 2011

Mitos eróticos de la España cañí



Belén Esteban, una intelectual

Ayer puse unas fotos de mis admiradas Leire Pajín y Belén Esteban en el lado derecho de mi blog y no tardaron en decirme que, con ellas, mi blog dejaba de ser serio. En consecuencia, quito las fotos de la página principal pero les dedico una entrada. Al mismo tiempo he aprovechado para poner de cabecera una vista nocturna del puerto de Mahón tomada desde lo que se llama s'altra banda. Y de mi Belén y mi Leire diré poca cosa: que no hace tanto corría por los medios de comunicación una encuesta en la que se decía que si Belén Esteban se presentara a las elecciones saldría elegida de calle. Se supone que, por el predicamento que tiene entre la clase baja del país -ahí donde tendría que radicar el voto del PSOE-, ningún sociólogo se extrañaría del resultado de la encuesta a pesar del nivel intelectual de Belén, la llamada princesa del pueblo.
Dejo ahí arriba una de las mejores fotos de ella que he encontrado. No se puede decir que la niña no esté pa'mojar pan. Otra cosa es que esa foto no coincida mucho con la imagen que de ella vemos en Tele 5 donde, además, tiene el problema de que habla. Pienso, no obstante, que a la foto le sobra o bien esa prenda blanca inútil o un recorte en la parte inferior: porque según cómo se la mire parece que tenga el pecho derecho a la altura del ombligo.


Leire Pajín, otra intelectual
Y ahora Leire, la gran Leire Pajín. De todas las fotos que he visto he escogido ésta porque en ninguna otra se le veía más escote, y eso que aquí no se le aprecia casi nada. Pero se le ve un cuerpo curiosillo, macizo y como diciendo: Dame un meneo. Pero en cuanto se la oye hablar... Da toda la sensación de no creer en nada de lo que dice, de repetir sin convicción algo que le habrá escrito Rubalcaba o Blanco; y no digamos la barbaridad que soltó cuando aquello de que Zapatero presidiendo la alianza de civilizaciones a la vez que Obama en los E.E.U.U. era un acontecimiento de trascendencia planetaria. Casi como el enciclopedista francés Pierre d'Ailly que explicaba el final de la Edad Media por la conjunción de un montón de planetas. Bueno, pues a pesar de que su nivel intelectual anda al par con la Esteban ahí la tenemos de ministra de Sanidad. Claro, luego sale el alcalde de Valladolid diciendo que cada vez que le ve esos morritos piensa lo mismo y todas las neomonjitas del PSOE se escandalizan como si hubiera dicho teta, caca, culo. Pero, vamos a ver, si no tiene inteligencia, algo tendrá. Y el alcalde de Valladolid no sería el único en pensar que su mérito para alcanzar el ministerio sería el haber ejercido de Mónica Lewinsky arrodillada bajo los escritorios de Zapatero, Rubalcaba, Blanco...
Ah, y sé que también tiene sus detractores eróticos. Como la Esteban, claro. Porque como ella, cuando entra en acción, es capaz de cortarle la líbido a cualquiera. Véase sin ir más lejos:


Leire Pajín ganándose el sueldo de diputada


Y que buscando esas últimas fotos he dado al azar con otros blogueros forofos de la Pajín: aquí y  aquí especulan con ella de presidenta; aquí uno dice que está poseída y se propone exorcizarla.
Aparte, claro, de los grupos de Facebook: 28.900  personas creen que ella y la Veneno son la misma persona; 18.293 viven con miedo de caer enfermas siendo ella ministra de Sanidad; y por último, el menos numeroso pero que parecen haber leído esta entrada antes de que la escribiera, los 373 que prefieren a Belén Esteban que a Leire Pajín como ministra de Sanidad.

jueves, 7 de abril de 2011

Corrupción en Ciudadela

Está uno tranquilamente en Salamanca viendo el telediario y le dan un susto de infarto: que han detenido por corrupción al ex-alcalde de Ciudadela Llorenç Brondo. Como ha sido pareja mía de dominó en el bar Bananas no he tardado en salir en su defensa:

domingo, 3 de abril de 2011

Tavira (Portugal), 30/3-2/4/11

30/3/11
Tanta carretera y he acabado cometiendo un error gordo: ir de Salamanca al Algarve entrando en Portugal por Fuentes de Oñoro como el año pasado; pero no me acordaba de que el año pasado fui por ahí no porque fuera la ruta más corta sino porque quería visitar Guarda. Y al salir de Salamanca por la A-62 el GPS venga a decirme que diera media vuelta y yo, ni caso: por una vez tenía él razón y lo que tenían que haber sido 660 quilómetros han acabado siendo 690. Este año quería parar en Évora y, si hubiera dedicado un momento a pensar, habría caído en que el camino más fácil era por la Ruta de la Plata hasta Mérida para entrar a Portugal por Badajoz. Bueno, pero el rodeo de 30 quilómetros ha valido la pena: paro en un pueblo del Alentejo profundo, entro en el bar y la barra estaba llena de ceniceros; y una señora detrás con escote generoso paseándose a un lado y otro para que se lo mirara. Pues eso, lo de fumar en el bar es volver a lo de Menos mal, menos mal, que nos queda Portugal.
Y echando cuentas, he salido de Salamanca a las 8:15 y he llegado a Tavira a las 16:00 hora portuguesa después de parar a comer entre Évora y Beja. Y aquí es verano con 24º.
La tarde la he dedicado a la piscina del hotel hasta la hora de salir. Luego a Quatro Águas, a la salida del río Gilão frente a la isla de Tavira, para comprobar que, a pesar del calentamiento global, sigue habiendo mareas; allí estaba a rapaziada de siempre hablando, con sus futuros de subjuntivo y todo (Se houver alguma coisa, falamos) de cualquier cosa menos de la crisis y del posible rescate de Portugal. Más tarde, a la terraza del O seu cantinho donde el patrón me ha dado la novedad.
Y será también por la edad, pero casi seguro que me ha dado el jet lag y eso que sólo hay una hora de diferencia: lo de estar atontado y no tener conciencia clara de la hora que es a pesar de mirar el reloj.
Y ahora dejo un clásico: Uma casa portuguesa de la gran Amália, la canción por la que decían que, al idealizar la vida portuguesa, le hacía el juego a Salazar aunque, claro está, Amália podía hacer y decir lo que le diera la gana. Ese es el estribillo:
Quatro paredes caiadas, / um cheirinho a alecrim, / um cacho de uvas doiradas, / duas rosas num jardim... / Um São José de azulejos / mais o sol da Primavera, / uma promessa de beijos, / dois braços à minha espera... / É uma casa portuguesa, com certeza! / É, com certeza, uma casa portuguesa!



31/3/11
Pues como me he puesto ya los pantalones de verano de Adolfo Domínguez y casi no me los podía abrochar, lo primero ha sido una caminata a ver si me baja la barriga. Luego me he acercado al centro comercial a comprar el último CD de Mafalda Arnauth y no lo he encontrado; he mirado los libros y lo único que valía la pena era una novela de Sousa Tavares, el periodista, pero he pasado de comprarla porque, aunque estaba de oferta porque se ve que cada semana tienen un libro de oferta con un descuento del 40%, tenía más de 500 páginas.
He comido en un sitio portugués de verdad, en una calle de esas por las que no pasan turistas: feijoada de ligueirão, siendo ligueirão lo que en español se llama navajas; nada que ver las exageraciones que te ponen en el Brasil y más parecido a la fabada: las navajas muy troceadas y con chorizo, morcilla, zanahoria y acompañamiento de arroz.
Por la tarde, estrés total: siesta, piscina y, como ayer, a Quatro Águas a vigilar la marea, que pintaba muy bien el pareado de Pessoa:
O mar salgado, quanto do teu sal
são lágrimas de Portugal?
He pasado después por O seu cantinho y a la hora de cenar, en cambio, me he equivocado. Paro en un restaurante muy bien puesto y de nombre Abstracto y me han servido una pierna de cordero deconstruida. Pero por lo menos he cenado en la calle y, volviendo a Pessoa, me he acordado de aquello que dice: He llegado a Lisboa y a ninguna otra conclusión. Yo, en cambio, viendo pasar nenas para aquí y para allá he llegado a la conclusión, después de 30 años de venir con frecuencia a Portugal, de que las portuguesas tienen el culo -por decirlo de alguna manera- sobredimensionado; o sea, acogedor.

1/4/11
Por la mañana he ido a Faro, al centro comercial Forum Algarve por la cosa cultural, los libros y los Cds. En la librería Bertrand, nada que valiera la pena y Paulo Coelho de superventas con un libro de título O aleph; una tienda de música que hubo otro tiempo había pasado a la historia. En resumidas cuentas, me meto en el hipermercado Jumbo y encuentro una joya: hará unos tres o cuatro años leí en un suplemento cultural de algún periódico portugués que Franco María Ricci iba a editar en portugués la misma colección de la Biblioteca de Babel prologada por Borges que en español sacó Siruela hará unos 20 años. Como me faltan algunos títulos estuve buscándolos por Internet sin éxito pero en el hipermercado veo el número 15, una selección de relatos cortos de Kafka de título O Avutre editada por Presença en noviembre de 2010 y, sin acordarme de si lo tengo en español o no, lo compro. El formato y color son exactos a los españoles de Siruela aunque la calidad del papel me da que no.
He vuelto a Tavira, he comido donde ayer feijoada de carne y, por la tarde, el mismo programa que ayer. Pero las terrazas de los bares estaban llenas de mosquitos. Dicen que es porque el río, al no llover, ha bajado de nivel y ha quedado al descubierto el barro donde están las larvas. Yo, ni idea de eso.

2/4/11
Lo peor que te puede pasar lejos de casa. Se despierta el día nublado y decido ir a Ollão. Salgo de Tavira hacia la autopista y en la rotonda que cruza la N-125 voy trazando por fuera y un abuelo gira de repente desde dentro para salirse y se me estampa contra la aleta de babor. Suerte que era buena gente, pero va y me pide que lo olvidemos; le digo que me parece que la culpa es suya y me dice que desde el carril del centro se tiene preferencia (¡) pero, claro, si la culpa era mía no entiendo por qué decía de olvidarlo. Como no pienso ponerme a discutir de quién es la culpa allí en medio, lo convenzo para darnos los datos y ya está. Miro mis daños y, aparte de la chapa, me ha tocado algo el tapacubos y no sé si el neumático. Decido volver a Tavira y, de momento, el coche no se va ni a derecha ni a izquierda pero el problema es mañana, que toca volver. La manía de viajar en domingo: que sí, habrá menos camiones pero, como se me dispare el chivato del neumático, lo tengo claro porque habré de buscar algún sitio entre Ayamonte y Sevilla para pasar el día y esperar al lunes: por Bollullos o Almonte, vete a saber.
Y la depresión, claro, que ver mi BMW hecho un cromo...
Esta tarde voy a repetir programa y a esperar a mañana. Si todo va bien, seguiré la ruta de Sevilla, Despeñaperros y, por Manzanares, que se ve que la autovía de la Mancha ya está acabada, cruzaré a la A-3 para ir a salir a Valencia.
Y dejo aquí una canción de tema marinero de Mafalda Arnauth, para mí una de las mejores fadistas actuales; ni los gorgoritos de Dulce Pontes ni los peinados de Mariza a la que, por cierto, acaban de preñar. Y atención especial al escote: