Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



miércoles, 30 de marzo de 2011

Salamanca, 28-29/3/11

28/3/11
Pues nada, que estoy en Salamanca a la hora de la siesta y llueve. He venido como me gusta, inspeccionando la red de carreteras a ver cómo el gran Pepiño Blanco invierte los dineros del Ministerio de Fomento por el bien del país. Total, que en Zaragoza, en vez de optar por la A-2, como el año pasado, y luego subir al Burgo de Osma desde Ariza, he cogido la A-68 en dirección Logroño para ver los avances de la autovía del Ebro: a la salida de Zaragoza sigue como estaba, hasta poco más allá de Alagón y no sé si por Tudela o más arriba habrá algún otro tramo de autovía. He girado por Gallur en dirección Soria, he parado en el mesón del Aceite de Bulbuente, al pie del Moncayo, para comprar crema de aceitunas y se ven obras paradas de una proyectada autovía del Duero que pretende llegar a Portugal por Zamora; pero entre Gallur y Valladolid la autovía se reduce a unos 5 kms. en Ágreda, unos 10 entre el Burgo de Osma y San Esteban de Gormaz y la entrada de Valladolid más allá de Quintanilla de Onésimo. He probado, eso sí, los nuevos enlaces de Valladolid, que el año pasado decidí cruzar por en medio y salir por el paseo Zorilla pero me perdí; total, que más o menos a la altura de donde estaban antiguamente los cuarteles de San Quintín y Farnesio hay un desvío que cruza Valladolid sin que me haya enterado bien por dónde pero que en un momento me ha dejado en la A-62 encarado a Tordesillas. Luego, por la ruta de siempre y lloviendo.
Salamanca bien, gracias, toda la piedra sillar en su sitio. Pero cada vez que vengo me cuesta más subir desde la puente romana hasta la catedral, y será la edad. En la plaza Mayor, que mira que habré pasado veces, sólo hoy he descubierto que en el lugar donde se juntan los arcos hay un rosetón -o como se llame- que parece un camafeo con bajorrelieves de figuras ilustres. Y en un bar de la rúa Mayor había un cartel en el que decía que con la grasa sobrante de las tapas fabrican jabón que venden en beneficio de las víctimas de Chernóbil.

29/3/11
Como estoy en un hotel al otro lado del río, hoy he preferido subir al centro en autobús. Lo he cogido en la carretera de Béjar y me ha dejado al final de la Gran Vía. La mañana la he dedicado a lo intelectual: he recorrido las principales librerías y en la Cervantes -que la han vuelto a cambiar de sitio y ahora está en el Azafranal a unos 100 metros de donde estaba y sigue estando la primitiva- he comprado el primer tomo de la Vida de los doce césares de Suetonio en la Biblioteca Clásica de Gredos. Luego paseo largo para andar según recomiendan los médicos por lo del corazón  y he acabado sentándome a tomar café al sol en la plaza del Corrillo a leer hasta la hora de comer. Y he comido en la calle Libreros: pisto manchego y tostón cuchifrito.
Por la tarde he vuelto a subir en autobús porque llovía: esa agua fina que llaman calabobos. Y de tapas; sin fumar, claro, que eso es otra cosa que nos han quitado las monjas y curas del PSOE arrastrados por esa nueva ola de puritanismo que viene del calvinismo made in USA. Yo creo que si aún no nos hemos decidido a convocarlos a guerra civil es por miedo de que se pongan del lado de los nuestros.

Conclusión: Salamanca sigue siendo una ciudad española -y europea-: si hay barrio moro, está escondido, no como en Madrid o Barcelona donde los que están escondidos son los otros barrios.
Y dejo ahí arriba esa foto con la fachada plateresca de la universidad vista desde detrás de la estatua de fray Luis. Es la fachada donde está escondida la rana: a ver quién sabe verla.

Mañana 30 de marzo, como aquí el tiempo está indeciso entre el invierno y la primavera, me cruzo casi todo Portugal y en el Algarve seguro que será primavera; o verano. Para ambientar dejo una de las canciones más tristes del mundo, el fado Arraial: con una de las frases también más tristes: Pra que cantar se longe já não ouves?



3 comentarios:

  1. Lindo (como dirían en el hemisferio sur), el Arraial, sí señor, y un poco triste sí que es, comme tout fado qui se respecte, d'ailleurs.
    Y te imagino montado en tu corcel bemeuvero escapando de los inviernos castellanos en busca de la calidez algarbense que tanto te gusta, dándole caña para llegar antes de que te pille otra vez la calabobos.
    Que tenhas uma boa viagem para o Sul.

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  2. Qué envidia me das!

    Menuda vuelta has dado. Podrías haberte quedado en Haro y pasarte el fin de semana tomando vinos en La Herradura.

    Sobre los tondos con relieves. Sí, hay están desde que se hizo la plaza la mayor parte. Luego se han ido añadiendo, evidentemente en las enjutas que quedaban por rellenar. En 1936 esculpieron el busto de Franco, ewvidentemente. Supongo que también estará JCI en algún medallón.

    Dios santo, qué libros te compras. Es sorprendente que encontréis esos libros. Luego voy a pedir uno de Cortázar (Presencia, por ejemplo) y no hay manera de encontrarlo.

    Dónde has (habéis) estado de tapas? Por el centro? Sí, Salamanca es muy castellana, muy sobria, muy seca y muy sosa (que los salmantinos me perdonen si pueden). Lo mejor de Salamanca, lo que le da vida y sabor y color son los 35.000 estudiantes que viven dentro.

    Nos vemos pronto.

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  3. A ver, Raúl:
    1º) Esos libros que me compro son los de la Biblioteca Clásica de Gredos, lo mejor que hay en español sobre literatura griega y latina. La vida de los doce césares, en concreto, es la fuente para conocer las depravaciones de Calígula o Nerón.
    2º) De tapas siempre voy por el centro: en dos bares de la rúa Mayor, en otro de Libreros que antes no existía; y en otro fuera, por la carretera de Béjar.
    3º) Y yo suelo viajar solo.

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