Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



viernes, 18 de marzo de 2011

Roadmovie to nowhere (Concurso de poesía Bubok, X [tema: la poesía beat])

Cuero negro y pechos blancos,
miles de millas hasta el polo norte
y mamá convirtiendo en realidad tus pesadillas.

Más de mil centímetros cúbicos a través del desierto,
hermanos del asfalto que se cruzan y saludan,
y hembras rubias en los mojones que marcan distancias.

Pecho blanco, pezón rojo y dos ruedas.
Libertad es sólo tener el depósito lleno
y cortar el aire, cortar el aire.

En el desierto no puedes recordar tu nombre.

Media tarde, sol y calor
y más bandas viajeras, ángeles de cuero,
bajando hacia el sur.

Los pechos blancos de tu hembra contra tu espalda,
tu máquina y tu hembra.
Parada en la gasolinera, vaciarte en una, llenar la otra.
Acariciar pechos, acariciar cromados.
Bigamia. Tu hembra y tu máquina.

Cerveza con los hermanos y entiendes sus hablas recias del norte,
y entiendes también, oh Suzie Q, ese rock tan antiguo.

Vuelta al asfalto y vuelta a tu bigamia.
Los pechos que sientes en la espalda,
¿son de tu hembra, son de tu madre?

Mamá convierte en realidad tus pesadillas.

Ya no hay desiertos, sólo hielo
y en el hielo tampoco puedes recordar tu nombre.
Ni hay rubias en los mojones que marcan distancias
ni hay mojones que marquen distancias.

¿Y si se congelan los pechos que sientes a tu espalda,
y si detrás sólo llevas una estatua de hielo?
Hielo y noche.
Hace tiempo que ya no cruzan hermanos camino del sur.
Sólo el sonido de tu máquina y el vaho al respirar.

En la noche tampoco puedes recordar tu nombre.

Ni luces de colores. Sólo cuero negro y botas negras.
Escalofrío y no quedan espacios donde hablar
ni nada que decir.
Ni palomas, ni centeno, ni viento que pasa...

Si supieras lo que veo desde aquí.

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