Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



domingo, 7 de octubre de 2012

Chico Buarque, Leite derramado

Buarque, Chico, Leite derramado (Dom Quijote, Alfragide [Portugal]: 2009)
Compramos la última novela de Chico Buarque la primavera pasada en Tavira, en el Algarve, y no sé, no sé. La dejaba bien Juan Arias en El País de 1/4/2009 pero parecía no haber leído la novela sino las críticas brasileñas a la misma.
No sé, no sé significa que, como al acabar la novela anterior, Budapeste (2ª edición brasileña de 2003), uno se queda con la pregunta de si, al empezar a escribirlas, tenía una idea previa de por dónde iban a discurrir y adónde iban a parar o bien iba haciendo a medida que se le ocurrían las ideas. En esta novela, sin embargo, la imprevisión tiene incluso su justificación en tanto consiste en un monólogo interior, flujo de conciencia, diálogo con interlocutor ausente, de un anciano con Alzheimer que confunde nietos con tataranietos, enfermeras con hijas... y, en medio de esa nebulosa, se asiste de paso la decadencia de una familia brasileña desde sus orígenes ilustres en Portugal hasta el último vástago que da la puntilla a la fortuna familiar.
Cabría añadir que, de forma consciente o no, la novela enlaza con la tradición narrativa brasileña. Por la voz narrativa del anciano o por el tema del adulterio lo hace al menos con dos de las obras de Machado de Assis a fines del XIX: Memórias póstumas de Brás Cubas y Dom Casmurro.
Tiene incluso sus logros lingüísticos como esta justificación de la demencia senil: Se com a idade a gente dá pra repetir certas histórias, não é por demência senil, é porque certas histórias não param de acontecer em nós até o fim da vida. O esta honda reflexión sobre el sentido de la existencia: Tudo é mesmo uma merda, mas depois melhoura um pouco, quando de noite a namorada vem.

1 comentario:

  1. Tudo é mesmo uma merda, mas depois mehoura um pouco, quando de noite a namorada vem.

    Esta frase me gusta. Y Tavira también, donde hay rinconcitos donde se come bien, o se comía.

    Saludos.

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