Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



jueves, 13 de enero de 2011

Laura y Clara: Dando vueltas al atajo, IX

Pues hoy como ayer, pero mejor. Porque ya no queda casi nada. Luego irás a trabajar, volverás a las seis de la mañana, te meterás en la cama y al despertarte casi será la hora. Lo malo es el tiempo en el trabajo, lo despacio que pasa en el turno de noche. Da igual, porque luego lo compensas con las horas que pases durmiendo, que esas no cuentan porque no te enteras: si te duermes a las seis y media y te despiertas a la una, han pasado más de seis horas sin que lo notes. Y entre que arreglas un poco la casa y alguna otra tontería ya se ha hecho la hora de que aparezca por esa puerta. Y comer algo, no se te vaya a olvidar con los nervios. Acuérdate también de cambiar las sábanas, que cuando viene ella las pones siempre limpias aunque haga sólo dos días que las has cambiado. Porque eso sí, haréis en la cama todo lo imaginable pero fuera de la cama las formas os las guardáis y se te caería la cara de vergüenza si Clara llegara y estuviera la casa por barrer o la pila llena de platos por fregar. Y la cama más aún, que se la presentas con las sábanas sin ninguna arruga y oliendo a suavizante. A ver si tiene alguna queja de ti. Y las toallas en el cuarto de baño, acuérdate también de sacar dos limpias.
Además, tienes la nevera llena para cenar lo que queráis y, si hace falta, para comer también el domingo. Aunque no crees que se quede porque los domingos va a comer a casa de su padre con el resto de la familia, no como tú que, por no aguantar a tus cuñados -o a tus hermanas, no sabes- te quedas aquí y pasas por casa de tus padres algún día suelto entre semana. Y, de todas maneras, si va a comer a casa de su padre, antes de las doce no se marcha, con lo que tenéis toda la mañana para enredar.
Y ya está, que vas a cenar algo y a trabajar. Y que sigues estando contenta. Y nerviosa, con ese no sé qué que te recorre por dentro.

5 comentarios:

  1. Creo que este rincón que empieza su andadura, tiene ya cosas muy interesantes.

    Este relato tiene ese no sé qué , esa apertura que fácilmente se acomoda a la historia de uno.

    Un saludo y la mejor de las suertes por aquí,

    A.

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  2. Me he encontrado cómoda leyendo esto que has escrito. Me gusta sentir que lo que me cuentan lo entiendo. Apetece seguir leyendo.

    Suerte con tu blog.

    Un saludo cordial.

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  3. Pues gracias por los dos comentarios, claro. Y que me habéis hecho ver que me había equivocado: lo de "cotidianeidades" que había puesto al título era la etiqueta de debajo. El título era, y ya lo he cambiado, "Dando vueltas al atajo" y si llevaba el número IX es porque es el noveno de una serie que comienza en el I.

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  4. Dónde están los capítulos del I al VIII??? Quiero empezar a leer desde el principio… y no encuentro los primeros.

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  5. Hola, Raúl: lo cierto es que estoy pasando una etapa algo chunga de salud con una cierta dosis de misantropía.
    Pero lo que hice con las entradas antiguas -y lo que estoy haciendo- es fundirlas y ampliarlas en otra página de este mismo blog:
    http://misojosentusojos.blogspot.com/p/laura-y-clara.html

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