Como nunca he tenido máquina de fotos, confieso que casi ninguna de las fotos de este blog es mía, todas las he sacado de la güé.



martes, 14 de enero de 2020

Lev Tolstói, Resurrección

Tolstói, Lev, Resurrección (Alianza, Madrid: 2012)
Tal es la novela escogida para la sesión de Temps de lectura del Ateneo de Mahón para el día 19 de diciembre y última del año. Muchos son los aspectos dignos de destacar en esta obra de 1899 y última del autor. De momento, ésta es la reseña que, como moderador del grupo de lectura, envié al secretario del Ateneo para su inclusión en la página de Facebook:
Con la excusa de una compleja relación entre un aristócrata y una criada, el autor nos pasea por una Rusia que anuncia la revolución de 1917. Como en el caso del naturalismo de su contemporáneo Zola, Tolstói repasa la sociedad rusa a partir de sus contrastes: el lujo de los salones aristocráticos y el hambre en el campo, la desidia de los funcionarios y la miseria en las prisiones.

lunes, 23 de diciembre de 2019

Quijote, II,27-28

Éstos son los dos capítulos que se comentaron en la sesión del grupo de lectura del Ateneo de Mahón del día 20 de junio, última del curso 2018/2019.

Capítulo 27: el rebuzno
  • En la primera frase, con nueva intervención del primer autor, no deja de haber ironía: Entra Cide Hamete, coronista desta grande historia, con estas palabras en este capítulo: "Juro como católico cristiano..." (855; tal frase fue comentada por mí en un artículo que se cita precisamente en la edición que usamos [II,534]).
  • Se revela acto seguido, para dar por cerrado el episodio de maese Pedro, que éste no es otro que Ginés de Pasamonte a quien además se atribuye el robo del rucio de Sancho Panza. Se aprovecha la cuestión para intentar solventar la contradicción creada alrededor de esa anécdota en la primera parte.
  • Se manifiesta la voluntad de don Quijote de acudir a Zaragoza para San Jorge (857) no sin antes ver las riberas del Ebro. Sabido es que no irá. Además, entiendo que hay cierta descompensación temporal en tanto estamos en el mes de abril y, poco después, en casa de los duques, será julio.
  • Se liquida también la cuestión del litigio entre dos pueblos a causa del rebuzno de los regidores que había sido anunciada en el capítulo 25. Don Quijote y Sancho topan en el camino con los del pueblo del rebuzno y, tras intentar apaciguarlos don Quijote, interviene Sancho mostrando que él también sabe rebuznar. Al hacerlo, creen que se burla de ellos y le dan con un palo siendo él el único castigado como había ocurrido, por ejemplo, cuando lo mantearon. La cuestión termina con que el pueblo contrario no se presenta y los del rebuzno vuelven a sus casas. Por lo demás, las rivalidades entre pueblos vecinos son propias del folclore.
Capítulo 28: hacia Zaragoza
  • Es capítulo casi completamente dialogado entre don Quijote y Sancho: éste se queja de que aquél lo ha abandonado a su suerte. La discusión deriva hacia los sufrimientos de Sancho y su intención de volver a su casa, y, de ahí, al salario que le corresponde. Así, el tono del capítulo es de tipo práctico y lejos de la línea heroica que desearía don Quijote.
  • Otro dato a tener en cuenta se refiere al tiempo: veinticinco días ha que salimos de nuestro pueblo (805) dice don Quijote a la hora de calcular la paga de Sancho. Con ello, y habida cuenta lo dicho a propósito del día de san Jorge en el capítulo anterior, esta tercera salida parece haber comenzado a principios de marzo.


viernes, 20 de diciembre de 2019

Walt Whitman, Hojas de hierba

Whitman, Walt, Hojas de hierba (Alianza, Madrid: 2012)
Tal es la obra elegida para el grupo de lectura del Ateneo de Mahón del día 24 de octubre. Y a propuesta de dos personas que luego no se presentaron a la tertulia. Enfín...
Ya una vez traté en el blog, muy lateralmente, del poeta con ocasión de un minilibrito que compré de él en Liverpool. Lo traté muy por encima y sólo en cuanto a la forma para decir que no se somete ni a medidas de verso ni a estrofas tradicionales. Algo más diremos ahora a partir de esta antología bilingüe.

Y es la primera vez que entro en serio en el contenido del autor aunque he de reconocer que, aparte de la edición que utilicé en la entrada antedicha, hace muchos años que tengo ejemplares de Hojas de Hierba en inglés:
El primero, Leaves of grass (Everyman's Library, Nueva York: 1964). Y, si no recuerdo mal, lo adquirí en 1974 en Harrods, los grandes almacenes pijos de Londres, en Knightsbridge, que luego pasaron a propiedad de aquel novio que tuvo Diana de Gales cuando lo del accidente.

El segundo, Leaves of Grass (Barnes & Noble, Nueva York: 1993). Y nótese que aquí Grass va con mayúscula mientras que en el ejemplar anterior va con minúscula. Pero lo alucinante es que esta edición lleva fecha de 1993 mientras que tengo una dedicatoria de quien me lo regaló de diciembre de 1992; y quien me lo regaló dice que aparte del libro hasta dinero te habría dado, si te hubieras dejado y firma María sin que yo guarde memoria de quién pueda ser.
A lo que voy, a aspectos comentables del libro:

martes, 17 de diciembre de 2019

Marie Laforet (1939-2019)

Lo que son las cosas: este domingo pasado, el otro día me entero por casualidad de la muerte de Marie Laforet a los 80 años. Y de casualidad significa leyendo la revista Pronto en el bar. Además muere con toda precisión y coherencia el 2 de noviembre, el día de los Fieles Difuntos, el mismo día en que, según expliqué aquí acudí al cementerio de Mahón.
Tocó todos los palos -folk, rock, pop...- y, con esa cara, no podía sino ser actriz de cine.
También me entero por casualidad de que vivió hacia el final de su vida en Ginebra, donde llevaba una galería de arte. Lástima, que fuimos casi vecinos los años que pasé en Ferney-Voltaire. De haber sabido que la tenía ahí cerca, no habría habido día sin que pasara por esa galería de arte.
Dejo, en su homenaje, lo que más me gustó de ella, la canción Viens, viens:


sábado, 14 de diciembre de 2019

Paseo por la península, V (vuelta a L'Escala, a Barcelona y a Menorca)

22-24/11/2019
El viernes 22 por la mañana me despierto prontito, hacia las 7, y desayuno en el bar de la carretera porque el del pueblo no abre hasta las 9. Mi idea es llegar a L'Escala a la hora de comer. Y hago la misma ruta del viaje de ida: a Calatayud para coger la A-2, salgo en Alfajarín a la N-II para evitar el peaje, paro a echar un café en Candasnos, sigo hasta Fraga y vuelvo a la A-2 hasta Cervera donde entro en la C-25, vuelvo a parar en la única área de toda la autovía como en el viaje de ida y salgo a la A-2 por debajo de Gerona; de ahí a aprovechar el tramo gratuito de la AP-2 hasta Vilademuls y la carretera hasta L'Escala.
Llego a L'Escala y, como aún es pronto para comer, decido ir al bar Els quatre vents a echar un par de cervezas. Nada más llegar veo raro el ambiente y deduzco que algo ha pasado, le pregunto al dueño, al Enric, el mismo que lleva el bar donde voy a comer y me dice que no pasa nada. Al poco llega mi amigo Luis, que desde su ventana ha visto mi coche aparcado a la puerta del bar. Me cuenta lo ocurrido, que la noche anterior hubo una pelea, uno empujó a otro, éste cayó de espaldas y murió. Cosas que pasan en según qué bares a según qué horas. El Enrique preocupado por si eso daba mala fama al bar, que ya la tenía. Y, por cierto, los Mossos d'Esquadra estaban dentro mirando las grabaciones de la cámara de seguridad.
De ahí a comer- Luego siesta, dominó, cervezas vespertinas... Y lluvia, mucha lluvia.

El sábado 23, la rutina de siempre: lectura del Diari de Girona a primera hora en el bar del barrio y luego de La Vanguardia en el bar de la playa al que corresponde la foto de la izquierda; porque, a pesar de la lluvia del día anterior, amaneció soleado. Y a la 1 a  comer a cal Enric.
Toca el menú más esmerado de los fines de semana. De primero, aunque siempre pido gambas a la plancha, me decido, por probarlas, por las patatas de Olot, que están rellenas de carne. Y de segundo, un plato de los que llaman de mar y montaña: albóndigas con sepia. Las patatas, algo flojas, las albóndigas con sepia, bien.
La tarde, parecida a la del viernes con un rato de lectura de la interminable, 750 páginas en la edición de Alianza, Resurrección de Tolstoi, porque toca para la sesión de diciembre del grupo de lectura del Ateneo de Mahón.

El domingo 24 me levanto pronto, desayuno, cierro el apartamento y bajo a Barcelona. Encuentro aparcamiento fácil en el barrio y decido, porque hace tiempo que no voy, acercarme a los libros viejos y de ocasión del mercado de San Antonio . Con la renovación del mercado, la distribución de los puestos es algo diferente pero me aclaro. Y compro, porque va a un euro en una de esas ediciones que regalaban los periódicos en edición dominical, Los extravíos del joven Törless de Robert Musil. Y dedico la tarde a descansar hasta la hora de la salida del barco.
Como en el viaje de ida, en el de vuelta me han puesto el camarote de megalujo y ahí a la derecha se ve la bandeja de fruta fina que me tienen preparada.  Sale el barco, me meto en la cama y no me despierto hasta que queda media hora para destino.
Y el próximo viaje, a Portugal.



lunes, 9 de diciembre de 2019

Paseo por la península, IV (en Munébrega)

20-21/XI/19
El miércoles 20, tras un colacao con algo de bollería y un par de cafés, serían ya las 10 cuando me acerco al chiringuito -o picadero o edificación no regularizada- que se construyó mi colega junto a la carretera y almorzamos como debe ser junto a ese hogar que se ve a la izquierda: huevos fritos, salchichas, patatas fritas y colesterol en general... ¿Cuál es el plan para la mañana? Lo que suelen hacer en esta época los desocupados: ir a buscar rebollones, que es como se llaman en el lugar los níscalos. Y ya el día anterior en el bar, entre otros muchos  temas, había salido la cuestión de que si los había o no, de si los había en la solana o en la umbría...

viernes, 6 de diciembre de 2019

Paseo por la península, III (de L'Escala a Munébrega)

19/XI/19
El martes 19, de buena mañana, o sea antes de las 7, salgo de L'Escala hacia Munébrega por una ruta que llevaba al menos quince años sin transitar. En concreto, voy de L'Escala hasta la N-II, cojo la AP-7 en Vilademuls porque desde allí es gratis hasta por debajo de Gerona y, de ahí, paso a la A-2 para coger enseguida la C-25. La única vez que la había cogido fue entonces, a finales de los 90, y ahora es todo autovía hasta Cervera. Y bien diseñada, con fuertes pendientes, eso sí, para salvar el Montseny. Y cruza por lo más catalán de Cataluña: Vich, Manresa... El problema, el mismo que en las autovías de la España libre: la falta de áreas de servicio. Sólo una encontré calculo que algo más allá de Calaf; y paré para el reposo que imperativamente hago cada dos horas. Y hasta ahí, casi todo el trayecto bajo cero. Luego, ya en Cervera, la ruta normal por la A-2 y N-II: paro a repostar en la BP de la circunvalación de Lérida, sigo hasta Fraga, salgo a la N-II y, como en Candasnos han cerrado definitivamente el bar donde paraba, sigo directo hasta la Pepa de Alfajarín donde paro a echar otro café.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Paseo por la Península, II (en L'Escala)

14-18/XI/19
Me despierta a las 4 de la mañana la cantidad de agua que cae y me vuelvo a dormir hasta poco después de las 6. Me aseo, bajo a la calle y está cayendo la mundial. Consigo recorrer los 20 metros que me separan del bar de abajo y desayuno esperando que pare la lluvia. Voy hasta el coche, que sigue sano y salvo donde lo dejé y, como me sobra tiempo porque he quedado con mi hermano a las 8 y media en Llinás del Vallés, decido parar en un bar porque veo un aparcamiento justo delante. Es en el lateral de la Gran Vía pero más allá de Glorias y Bach de Roda. Me extraña encontrar una cafetería elegante en un barrio donde siempre ha habido eso, bares de barrio.
Me tomo el café y sigo para salir por la ronda del Litoral hasta el nudo de la Trinidad y salir hacia la Meridiana para coger la autovía que lleva a Vich hasta Parets; salgo por ahí a la AP-7, la que está cortada 120 quilómetros más arriba, en El Pertús, paso el peaje a la altura de Granollers y salgo enseguida, en La Roca, para coger una nueva variante que me lleva a Llinás sin pasar por Cardedeu. Ratito en Llinás con mi hermano y prosigo la ruta por carreteras comarcales: hasta Hostalrich, de ahí a Sils y luego a Las Mallorquinas para enlazar con la A-2. Un trocito de autovía hasta Fornells, por debajo de Gerona, donde entro en la autopista A-7 que es gratis hasta la salida de Vilademuls. Sin problemas en la autopista porque los niñatos tarados que la cortan deben andar durmiendo aún. Salgo en Vilademuls a la N-II y, pocos quilómetros más allá, entro en la carretera que me lleva directo a L'Escala.
Judías estofadas
Y la rutina normal pero con lluvia y, a ratos, mucha: café en el bar Rosa Lau con lectura de La Vanguardia y el Diari de Girona, cervecita en Els quatre vents..., Allí me meto en internet con el móvil y compruebo que el problema con la tarjeta de crédito del miércoles 13 está solucionado. Y un ratito después, a la 1, a comer a Cal Enric, que tiene un buen menú a 10 euros; y a 15 los fines de semana. Además de llover, hace mucho frío. Por eso he de comer dentro, que en la terraza no se puede aguantar: judías estofadas de primero y conejo a la mostaza de segundo. El café, eso sí, en la terraza con el cigarrito.
Conejo a la mostaza
A partir de ahí, una exaltación de la rutina: en el sofá del apartamento a ver el telediario con la unión contra natura de Pedro y Pablo; ratito de siesta consecuencia de ello; otro rato con la novela L'Art du jeu; y, así hasta las 5 y media, que es la hora en que empiezan a acudir al bar los jugadores de dominó.
Voy y gano una partida aunque al día siguiente pierdo hasta cuatro, que la vida es así. Y en el bar con las fichas hasta pasadas las 7 en que voy a ver otros colegas al bar Els quatre Vents, o al Avenida, o al 28 hasta pasadas las 9. Vuelta a casa, me preparo la cena con cuatro cosillas compradas en el Carrefour, tele y a dormir.
Fideuá
El viernes, dos buenos platos para comer en Cal Enric: fideuá, que nunca pido en otro lado porque es difícil que aciertes y fácil que salga un churro; y, de segundo, butifarra amb seques, o sea, con judía blanca.
Butifarra amb seques
Sigo leyendo la misma novela de L'Art du jeu, un conflicto sin mucha sustancia a partir de varios jugadores de béisbol en una universidad americana. Y como encuentro por el apartamento un opúsculo de tipo autobiográfico que me regaló hace lo menos 25 años el cronista oficial de Calatayud, Pedro Montón, voy y me lo leo: lleva de título -ahí es nada- Experiencias y miserias de un escritor de regadío.
Gambas a la plancha
Por lo demás, el fin de semana, con platos un poco más cuidados y esmerados en Cal Enric: el sábado, gambas a la plancha y, luego, entrecot. Y el domingo, surtido de patés de entrada y, de segundo, arroz a la cazuela.
Entrecot al roquefort
Surtido de patés






Arroz a la cazuela
Y así transcurre mi estancia en L'Escala, de rutina en rutina, hasta el martes 19 por la mañana.

lunes, 18 de noviembre de 2019

Paseo por la península, I (de Menorca a Barcelona)

13/XI/19
Pues nada, que el miércoles 13 de noviembre, tras dos días de estar cerrado el puerto de Ciudadela, se abre por fin y puede salir el barco. Pero es algo que no tengo claro hasta que no lo veo. Por eso no había sacado el billete con antelación y no lo hago hasta las 8 de la mañana en que abre la taquilla. Y primera sorpresa: me atiende un niñato-ESO y, cuando me da el datáfono para pagar, pongo el PIN, el oquei y lo que sea, y me da como pagado pero a él, no; me pide que lo vuelva a pasar, y lo mismo, a mí me da como pagado pero a él no le sale el pago en su ordenador. Y hasta la tercera vez en que, tras pasar yo la tarjeta, por fin le da su ordenador la conformidad de que yo he pagado. Pues vale, que cuando subo al barco, entro en internet y me doy cuenta de que en mi banco tenía tres cargos de las tres veces que había pasado la tarjeta: total, 810 euros, que me voy directo a hablar con la autoridad y me lo ponen en vías de solución.
Pero el niñato-ESO, además, cuando yo le había pedido sólo un camarote, va y me da, en vez de los normales de cuatro plazas, la suite de lujo Lorenzo da Ponte, que yo ya conocía de otra vez. Sólo que esta vez no me había fijado porque en el billete sólo había comprobado las fechas de ida y vuelta y no había visto el tipo de camarote. Pienso y me digo que vale, que un total de 268 euros de ida y vuelta por mi coche y yo en la suite de lujo está muy bien de precio habida cuenta, además, que en la suite de lujo tengo un descuento, en tanto residente menorquín, de un 75% que abona el Ministerio de Fomento cuya titularidad supongo estarán negociando Pedro y Pablo. Me río pensando en que Pablo me ha financiado la suite con cama de matrimonio, minibar gratis, televisión con canal incluyendo el GPS que marcaba la posición exacta del barco en todo momento y la cesta de frutas que se ve en la foto.

sábado, 2 de noviembre de 2019

2 de noviembre, día de los Fieles Difuntos

Ya hace unos años, concretamente en 2013, hice un breve comentario acerca de lo que se celebra en estas fechas, Jalogüín incluido. Fue el año de aquella desgracia justo durante una fiesta de Jalogüín en Madrid, lo del Madrid Arena, donde murió al menos una niña.
Pero, a lo que voy, que hoy, a las 8 he salido, he recorrido los 46 quilómetros que me separan del cementerio de Mahón, he ido a la floristería que está al lado, he comprado ese conjunto de flores, crisantemos incluidos, que se ve en la foto, y las he puesto en el panteón familiar, caseta que llaman por aquí, junto a las cenizas de mi padre. Y, ¿por qué he ido hoy y no ayer como todo el mundo? Pues porque -vamos a ver-, si el día 1 de noviembre es el día de Todos los Santos y el día 2, o sea, hoy, es el de los Fieles Difuntos, ¿qué día hay que ir al cementerio? A mí me queda claro que es hoy y si los demás se quieren meter en aglomeraciones, que dicen que hay ciudades donde hasta ponen autobuses especiales, pues que se metan. En el cementerio de Mahón hay, como mucho, veinte plazas de aparcamiento y he aparcado donde he querido. Seguro que los que fueron ayer tuvieron problemas. Es lo de que, en este caso, los demás están claramente equivocados y se dejan influir por la tele o los periódicos -véase abajo lo que dice el diario Menorca de hoy sin pestañear ni ruborizarse- y yo soy el que lleva el camino correcto.